LA 24 ELIGE: LO MEJOR DEL 2022

MARIANO CASTAÑO

Mejores series: Severance y The Bear

Severance es la representante de las series de “gran misterio”, como fueron en su momento Lost, Fringe o The OA, con mucho de Mr. Robot y de la primera temporada de Homecoming. La influencia de Sam Esmail es notable. Es ciencia ficción atravesada por una melancolía enorme. Es un misterio llevado adelante por personajes entrañables y que deja abierta la puerta para mucho más. No se divisan límites a lo que plantea y eso, hoy por hoy, es una virtud.

The Bear, por el otro lado, podría ser la miniserie de 2022. No hubo nada en los últimos tiempos que transmitiese con tanta efectividad estados alterados como la ansiedad, la ira o la tristeza. The Bear es capaz de poner al espectador en esos estados mentales, sin salir de la cocina sofocante de un restaurante de mala muerte en Chicago.

Mejor película: Top Gun: Maverick

El gran público acompañó en los cines una secuela (35 años después), que no pertenece a las franquicias de superhéroes y le pasó al trapo a todas ellas. Lo más lindo de todo es que es una película con un poderoso metamensaje, ya que habla, justamente, sobre el estado actual del arte cinematográfico. Tom Cruise, como hizo a casi su misma edad Clint Eastwood, empieza a cerrar su carrera. Top Gun: Maverick es su Unforgiven. Además, retornando a un personaje que habitó hace 35 años, recrea, desde el otro lado del mostrador, lo que hizo con El color del dinero junto a Paul Newman. Épica clásica, poco CGI, una misión imposible y Jennifer Connelly. El cine popular cumpliendo su pathos.

ADRIANO DUARTE

Este año estuve poco atento a los estrenos. Se me escaparon varias películas que no tenía en agenda y muchas de las que esperaba no me convencieron demasiado (en esta lista personal, NOPE, Crimes of the Future ocuparían los primeros puestos). Me entretuve mucho más con el clase B de los 70 y los 80 y con algunas series de años anteriores. Hecha esta salvedad, entre lo poco que llegué a ver de lo estrenado en este 2022, destaco lo siguiente:

Mejor película: Nocebo

Lorcan Finnegan es un director irlandés que comenzó a ganar renombre con Vivarium (2019), su segundo largometraje, y que con Nocebo viene a consolidarse como uno de los directores más potentes en el género del terror de estos últimos años. Me atrevo a afirmar esto porque Lorcan Finnegan muestra como pocos lo raro y lo inquietante que se oculta en los mecanismos de explotación del capitalismo tardío. Nocebo cuenta los síntomas físicos y psicológicos que padece Christine (Eva Green), una exitosa diseñadora de ropa infantil, luego de un hecho traumático que nadie de su entorno se atreve a nombrar. Sin embargo, un día se aparece a su puerta Diana (Chai Fonacier), una mujer de origen filipino que alega haber respondido a su llamado para asistirla. Poco a poco, entre Christine y Diana se establece una relación de dependencia creciente, fundada en ciertas prácticas de medicina no convencional que Diana le propone a Christine para curarse. Este vínculo despierta la suspicacia de Felix (Mark Strong), el esposo de Christine. De esta manera, el conflicto estalla. Y lo que surge es el miedo a lo que acecha más allá de las fronteras de la seguridad burguesa. Sin embargo, Lorcan Finnegan no se limita solo a mostrar este temor, sino que también, con exquisita maestría, lo denuncia como un síntoma pernicioso —o efecto nocebo— del capitalismo. Al capitalismo le encanta fabricar monstruos e historias de horror que habitan fuera de su área de cobertura. Pero lo cierto es al revés: el capitalismo es el verdadero monstruo, la verdadera historia de horror.

Menciones especiales: The Northman (Robert Eggers), Men (Alex Garland), Watcher (Chloe Okuno), The Stranger (Thomas M. Wright) y Soft & Quiet (Beth de Araújo; gracias a la oportuna sugerencia del compañero Marcelo Acevedo).

Mejor serie: Severance

Severance es, indudablemente, una de las mejores producciones de este año. El compañero Álvaro Morales ha escrito una excelente reseña titulada Severance: vigilar y castigar y, por mi parte, también le he dedicado un análisis en el artículo Retrofuturo del trabajo. En pocas palabras, Severance elabora con una estética retrofuturista la asfixia de un mundo laboral que concreta el sueño húmedo del capitalismo: la creación de esclavos/empleados felices de su sujeción/empleo. Severance es el The Office que Orwell y P. K. Dick se habrían juntado a escribir si se hubieran cruzado un día en algún barcito perdido de Los Ángeles.

Menciones especiales: Black Bird, WeCrashed, Reacher y Servant (aquí hago trampa porque la serie va por su tercera temporada, pero de todas maneras insto a ustedes a que la vean: es de lo mejor que hay en materia de terror y suspenso en estos últimos años).

JUAN GUERRERO

Mejor película: We’re All Going to the World’s Fair

Tal vez sea porque yo crecí en esa vorágine de información, leyendas, personas y fantasmas que hubo en el internet a mediados de los 2010, pero yo conseguí en We’re All Going to the World’s Fair un diminuto cuento de terror y melancolía adolescente que retrató a mi generación como pocas películas lo han hecho. Me hizo sentir como cuando navegaba en los extraños foros o en los rincones perdidos de la web en la entrada de mi adolescencia, cuando me estaba descubriendo a mí mismo pasando horas y horas pegado a mi computadora, hallando en ella un refugio que en mi día a día no conseguía. Con el tiempo, me di cuenta de que ese es un agujero negro del que es difícil salir, porque en esa búsqueda de conectar con alguien digitalmente, hay la probabilidad de que termines en una profunda soledad que aterra.

Y es esa idea de existir por y para el internet donde Jane Schoenbrun toma el tótem del creepypasta como una excusa para retratar a una adolescente en busca de atención y compañía con la esperanza de sentirse parte de un “algo”. La disociación de la realidad juega un rol muy importante en la película, haciéndonos desconfiar de una protagonista mentalmente inestable y ambigua en sus intenciones y creando una penetrante atmósfera que te va rompiendo por dentro mientras se mete al fondo del oscuro hueco sin final del contenido infinito.

Es una experiencia muy desafiante. Roza muchas veces el videoarte. Pero en sus mejores momentos, y si el espectador se lo permite, refleja un espejo quebrado, misterioso, surreal y tétrico de lo que ha supuesto estar solo frente a nuestras pantallas. Fue la película que más me cautivó este año.

Mejor serie: Better Call Saul (Temporada 6)

El ansiado final del abogado del crimen concluye una serie que se ha mantenido en su cúspide casi que desde el inicio. Metódicamente escrita, delicadamente actuada y milimétricamente dirigida, la sexta temporada de Better Call Saul se quebró en dos partes para reflexionar sobre la corrupción moral y el peso de las decisiones de unos personajes que se han visto cegados por la ambición y las ganas de probar su grandeza y poder frente a los demás. Es aquí donde el equipo de escritores se encargó de construir una espectacular narrativa que, en pocas palabras, viene a ejemplificar el uróboros en el que se vio envuelto Jimmy McGill / Saul Goodman desde el inicio de la serie.

Cada acción, cada palabra y cada gesto tienen un peso. Lo que genera el equipo tras Better Call Saul es destrozar por completo esa última pizca de redención para convertir a todos sus protagonistas en seres maquiavélicos. Nadie se salva de ser un monstruo. Por ello, esta temporada contiene algunos de los momentos más devastadores y tensos de la serie, para lograr un doloroso camino a la redención que se lleva todo lo que conocemos a su paso. Vince Gilligan finiquita su universo situado en Alburquerque con una imagen que, sumida en el contraste del blanco y negro, consigue una pizca de color con la cual nos brinda el último adiós de un idilio frustrado y un hombre que quiere remendar sus pecados.

MELISA ALI

Mejor serie: Barry

La miniserie de HBO que tuvo su inicio en 2018 estrenó su tercera tanda de episodios en abril de este año y se estableció como uno de los mejores exponentes de la comedia negra de estos últimos años. Bill Hader, cocreador de la serie junto a Alec Berg, además de producir, también escribe y dirige algunos de los mejores capítulos de esta última temporada. El actor que muchos conocimos por sus personajes e imitaciones geniales en SNL cumple con su modesto pero impecable rol protagónico, dejando al resto de los actores lucirse en sus interpretaciones cada vez más complejas.

En sus inicios, Barry contaba cómo un exmarine devenido en sicario profesional descubría una nueva pasión desconocida: las clases de teatro y, con ellas, una carrera potencial en Hollywood. El problema era la cantidad de presiones que no le permitían escapar de su vida criminal y cómo iba a tener que sortear ambos mundos, con las consecuencias que esto traía.

Esta última temporada nos presenta a sus personajes en una instancia mucho más madura. Todos los arcos que se dispararon llegan a un punto de no retorno, lo que genera momentos de tensión cargadísimos de drama, dando cuenta de la humanidad que caracteriza a estos personajes y de por qué esta es una de las mejores miniseries de los últimos años.

A medida que la serie avanza, el balance entre comedia y drama es cada vez más difícil de sostener, pero a través de los episodios, se deja entrever una serie de sutiles elementos de humor e ironía que, para muchos, puede llegar a compensar los niveles de angustia y ansiedad que provoca una historia que tomó un camino más oscuro del que se podía llegar a divisar en sus inicios.

Se ve por HBO MAX.

Mejor película: X

Una de mis películas favoritas de este año fue X. Relativamente conocido por sus otras obras dentro del género de terror, Ti West sorprendió a comienzos de 2022 con este slasher que reivindica al género, sin perder de vista las variadas posibilidades que ofrece a nivel narrativo. Haciendo un claro homenaje a La masacre de Texas (1973) y al furor de la pornografía de los años 70, X funciona como una de terror que sabe poner incómodo al espectador desde sus mismos protagonistas, quienes son estrellas y productores de cine porno que buscan hacer una película de este género, pero no como las demás, sino una especie de obra maestra. Para eso cuentan con Maxine como protagonista que, según se señala constantemente, destaca por sobre las demás.

Otros directores han apelado a este momento histórico del cine, como el caso emblemático de Paul Thomas Anderson en Boogie Nights (1997), por lo interesante que resulta el desarrollo de este mercado en sus inicios y los distintos efectos que conllevó para quienes se encontraban involucrados. Del mismo modo, se puede extrapolar este tipo de historias a nuestra época, en la que el mercado sexual está mucho más expandido y sigue generando todo tipo de debates.

En el caso de X, no hay una exploración tan elaborada de los personajes, pero sí de algunas problemáticas, de forma más o menos explícita, sobre el vínculo entre la sexualidad y ciertos arquetipos femeninos, sobre qué pasa con la sexualidad en la vejez, sobre la represión y sus consecuencias, entre otras. A partir de estos temas y sin perder la esencia del slasher, Ti West logra renovar un género que, en algunos casos, parece no haber superado los estereotipos establecidos en sus orígenes.

WILLY REAL

Mejor película: The Batman

Con poca fe, dudas sobre Robert Pattinson como protagonista y la inevitable comparación con la trilogía de Christopher Nolan, cuando muchos vaticinaban fracaso, el director Matt Reeves nos dio una gran película. Un gran Batman, un sorprendente Acertijo (Paul Dano) y una nueva/vieja Gotham para explorar y explotar en DC y Warner.

Mejor serie:

La casa del Dragón

Game of Thrones dejó la vara alta y La Casa no defraudó. Paso a paso como le gusta a Mostaza, marcó su tono y su camino, si bien no tiene la cantidad de personajes interesantes como su antecesora, dejó algunas aristas para pulir que generan bastante incertidumbre, y de la buena. Y, por supuesto, un final épico. Una lástima que debamos esperar dos años para ver cómo sigue la historia.

Succession

No sé de negocios, solo de deudas, pero esta serie me hace poner cara de que sé cuando hablan de inversiones y todo eso cuando apenas entiendo un 1% quizás de lo que hablan, pero la caracterización de los personajes y la dinámica entre ellos es alucinante, una maestría de guion. La familia Roy es todo lo mie*** que imaginamos de una familia multimillonaria pero igual nos atrae. Temporada tras temporada, Succession se posiciona como una de las mejores series de los últimos años.

FABIO VALLARELLI

Mejor película: As Bestas

Rodrigo Sorogoyen es uno de los mejores cineastas españoles de los últimos años y un exponente claro de cómo se puede equilibrar -para bien- la siempre presente disyuntiva entre industria y material de «autor». As bestas («Las bestias») es su última y mejor película a la fecha. El realizador logra tomar y elevar gran parte del lenguaje visual que había probado en sus films anteriores y en series como Antidisturbios. Difícil crear y manejar tan bien la tensión entre las escenas, imposible construir con tan maestría los climas que logra a partir de la dirección de actores y las decisiones de puesta en escena. Un film excepcional, con una subtrama muy local y al mismo tiempo universal. Cualquier cosa que se pueda decir sobre As Bestas queda chico, tienen que correr a buscarla.

Menciones especiales: Nope, de Jordan Peele; Amancay, de Máximo Ciambella (mi película argentina favorita del año) y, por todo lo que generó a su alrededor, Argentina, 1985.

Mejor serie: We Own This City

David Simon es el mejor guionista y showrunner que existe. Listo, fin de la discusión. El creador de The Wire lo hizo de nuevo. Volvió a Baltimore, territorio más que conocido, y esta vez tomó un caso real para circunscribir un relato de ciudad amurallada que es muy propio de su país, pero que al mismo tiempo se puede trasladar a cualquier comunidad que conozcan. La guerra contra las drogas, los discursos de seguridad, las disyuntivas sobre la forma de organizar a la policía y el rol de la política y la sociedad civil son las líneas y capas que toma esta miniserie que sigue el ascenso y caída de una brigada de élite dedicada a secuestrar armas y drogas en las tierras de McNulty y Bunk. Mención especial para uno de los mejores actores que pueden encontrarse en la industria: Jon Bernthal, un interprete que hace cualquier cosa bien. Vean ya We Own This City, no esperen al 2023.