The Batman: del cómic que me regaló la abuela

Cuando era muy chico mi abuela me regaló el cómic de Batman: Año Uno (Frank Miller, 1988), que no solo marcó una pasión por la lectura, sino que me voló la cabeza porque se me acercaba un Batman totalmente diferente al que veía en los dibujitos animados Las nuevas aventuras de Batman (1977-78) y los Súper Amigos (1973-1986) o la serie de Adam West (1966-1968). De verlo tener aventuras con un bati-duende, o compartir misiones con gemelos que tienen anillos o ser un tipo en malla que tiene bati-repelente de tiburones, imaginen lo que fue leer esa obra maestra de Miller de un Batman oscuro, no respetado por la policía, ni tan amado por la Ciudad. Y por ahí viene la trama de esta nueva película del encapuchado de Gotham: The Batman, dirigida por Matt Reeves.

No estamos ante una nueva historia de origen, no veremos por suerte otra vez morir a Thomas y Martha Wayne, partimos de un Batman (Robert Pattinson) que lleva patrullando los callejones de Gótica hace dos años, al igual que un James Gordon (Jeffrey Wright) que busca hacerse un lugar de importancia en la fuerza policial. El gobernador Mitchell es asesinado, y quien lo hizo dejó acertijos1 dirigidos a Batman para que descubra las próximas víctimas, todas personas poderosas y de influencia en Gotham, y la verdad detrás de esas muertes. En la búsqueda de pistas, su camino se cruzará con el de Selina Kyle (Zöe Kravitz), amiga de una testigo importante para desentrañar la trama oculta y quien se encuentra desaparecida.

Si digo que no es una historia de origen, tampoco puedo decir que es de acción como todas las de superhéroes. Estamos ante una película que se mueve entre los géneros del policial negro y el thriller psicológico. No es aleatorio que un Batman con voz en off nos narre parte de cómo llegamos a esta Ciudad Gótica, y nos cuente parte de sus pensamientos, clara herramienta del policial. Por momentos parece haber una influencia fincheriana de Zodiac (David Fincher, 2007) y en especial de Seven (David Fincher, 1995) por la clase de psicópata que está detrás de los asesinatos y las pistas que deja para ser atrapado. Hace tiempo que uno quería ver ese lado detectivesco de Batman en el cine, dejado muy de lado originalmente para centrarse más en la acción y la construcción del código de honor con el que se maneja el gótico. Matt Reeves acierta al darnos ese lado no tan explotado del murciélago detective, en esa área, el mejor del mundo, con sus gadgets innovadores y sofisticados, como en este caso, unos lentes de contacto que le permiten grabar todo lo que hace para luego rever y analizar pistas.

Y tranquilxs, hay acción y mucha. Peleas espectaculares, con tomas que nos dejan apreciar los movimientos, con usos de la oscuridad y la luz en alternancia que magnifican las sensaciones y la adrenalina de la acción, además, si hay batimóvil nuevo, claro que habrá persecuciones. Y debo decir que son hermosas.

En la introducción de esta reseña nombré el cómic Año Uno, y no de forma azarosa, porque es una de las historias que influenció el film guionado por Matt Reeves y Peter Craig. Otra historieta de gran influencia y relevancia para la trama es The Long Halloween (Jeph Loeb, 1996-97) en que se aprecia a full los dotes de detective de Batman en sus primeros años; Batman: Ego (Darwyn Cooke, 2000), novela gráfica en la que se explora el remordimiento, el enojo y el resentimiento con los que lidia Bruce Wayne desde la muerte de sus padres, y por último, Batman Hush (Jeph Loeb, 2002), que explora la relación con Catwoman y tiene de gran villano al Acertijo, quien sabe de su identidad secreta.2 De todas, algo se agarra.

La presentación de personajes en el primer acto es maravillosa, hace tiempo no me era tan satisfactorio ver algo así. Batman en la oscuridad y en plena acción, la primera línea de dialogo es “soy venganza”3. Una definición de principios del Batman al que nos encontramos, con rabia, amargura, desconfianza, individualidad. Su ley es la ley. Sus puños son la justicia. En cambio, con Gordon ya notamos que no tiene la autoridad suficiente, que es cuestionado por sus colegas por hacer migas y confiar en el “vigilante” de Batman. Y, por otro lado, Selina aparece por primera vez en Lounge Bar (la guarida del Pingüino), un lugar peligroso, lleno de depredadores, pero en el cual pasa desapercibida y con la confianza de un gato callejero.

En cuanto a los dos máximos villanos de turno, sus presentaciones también son muy buenas. Lo primero que vemos en la película es una subjetiva de alguien viendo por unos prismáticos a quien va a ser su primera víctima. Rápidamente asociamos ese POV con El Acertijo, y es llamativo, porque metafóricamente podríamos decir que es el ser omnipresente que espía al sistema, a las instituciones. A lo largo del film, es la línea que bajará el villano, limpiar Gotham de los corruptos funcionarixs. El villano secundario es Carmine Falcone (John Turturro), cuya introducción en el film también es elocuente y asertiva desde mi punto de vista, porque aparece casi en las sombras en el tumulto del salón VIP del Lounge Bar. Y lo digo porque es el poder en las sombras, el titiritero que maneja los hilos del sistema y las instituciones.

Hay un Batman oscuro, un Bruce Wayne que parece emo, pero que transmite una amargura y un resentimiento notables, una lucha se libra dentro de él, y por algo, es la película en la que menos aparece Bruce para que más aparezca Batman. Pero esto es lo que le da un arco de transformación redondo y efectivo a su personaje. Si digo que no es una película de origen, debo retractarme al decir que sí, que es el origen de The/El Batman. Antes no entendía la razón del artículo, pero ahora sí al verla. Porque de ese iniciático “soy venganza”, el protagonista atraviesa un arco en el que al final es otro, es el Batman que conocemos, o por lo menos va camino a serlo. La venganza y el dolor que carga no tienen sentido si no puede salvar a la gente común. Todo esto Matt Reeves lo sintetiza en un gesto al arriesgarse por salvar personas, o cuando en la oscuridad se transforma en la luz que guía y salva, la luz que todxs siguen para sentirse seguros y a salvo.

Esto da pie a destacar el trabajo de Robert Pattinson, visto de reojo por la mayoría. Simplemente encarna a la perfección a Batman y Bruce Wayne. Trasmite las emociones y las luchas internas del personaje con eficacia. En general, todxs lxs intérpretes están a la altura y con creces. Wright es un actorazo y no lo voy a descubrir yo, nos da un Gordon noble y todavía en crecimiento dentro de la policía, no es el Gordon seguro y líder absoluto que nos dio Gary Oldman en la trilogía de Nolan. No es una comparación, son dos etapas distintas de un mismo personaje dentro del bati-universo. Tanto Batman como Gordon tienen un arco que los encamina a transformarse en el Batman y Gordon de Nolan si me permiten decirlo.

Zöe Kravitz hace una Gatúbela sólida, fuerte y segura de sí misma. Hay una frase que la pinta de lleno, y se la dice a Batman sobre un femicidio en el contexto de los asesinatos de los políticos: “nadie hará nada porque se da prioridad a la investigación de asesinatos de hombres blancos privilegiados”. Aclaro que la frase no es textual, pero la intención es esa. Turturro como el mafioso Falcone está genial, cínico y arrogante, maquiavélico y frío. En la piel de El Pingüino está Colin Farrell. La verdad es que no lo saqué, tuve que googlear quién era, hace de Oz Cobblepot (el nombre tras el villano), y me llevé gran sorpresa. En un papel secundario marcó grandes rasgos de este villano, y por el nombre del actor, y el crecimiento del personaje, de seguro estará en un rol más determinante en la siguiente película.

Pero si hablamos de una gran interpretación de Pattinson, no hay que restar elogios a Paul Dano, The Riddler/Acertijo. Un personaje siempre ridiculizado en sus apariciones, difícil de llevar adelante pero que encaja excelente en esta historia y es coherente. Un villano que bien podría ser el asesino en Seven, o el verdadero asesino del Zodiaco. La construcción de tremendo personaje entre el actor y el guion es formidable, y de hecho, denota el peligro de un discurso y bajada de línea de odio, aunque sea contra un sistema corrupto y podrido.

Esto viene a colación del accionar vengativo de Batman, sus acciones traen consecuencias y debe lidiar con eso. El Acertijo ve en su demencia a Batman como un aliado natural contra la corrupción del sistema. La comunicación del Acertijo por streaming con sus seguidores es una alerta actual, de cómo un mensaje de odio puede replicarse en cientos y convertirse en un movimiento reaccionario que intentara reestablecer el “orden” por la fuerza, caiga quien caiga. No es difícil asociar esto con algún que otro youtuber de nuestras pampas o nuevos diputados, eh.

Para finalizar, la fotografía de Greig Fraser me pareció de lo mejor en películas de superhéroes. Con fotogramas que se pueden congelar para poner de wallpaper, pero especialmente por los tonos y la atmósfera que le crea a una Ciudad que ya tiene vida propia en la ficción. A mi parecer, se sigue una línea desde la estética propuesta en la trilogía de Nolan, pero dejo que eso lo opinen los sabixs de fotografía.

Para quienes quieran ver un guiño para unir este film a Joker (Todd Phillips, 2019) puedo marcar una escena donde una pandilla con caras pintadas de blanco y negro (tipo arlequines) incita a un joven a su iniciación a dar una paliza a una persona random en el tren. Que el Joker de Phoenix comience su transformación al cometer asesinato en el mismo transporte público es casualidad, me hace pensar que es parte del mismo universo y que esta pandilla lo toma como un rito. Es lo que mi mente quiso ver, más que seguro nada que ver, pertenecen a dos universos distintos dentro de la narrativa de Ciudad Gótica. Cuando lleguen al final sacarán sus conclusiones.

En conclusión, para sorpresa grata, The Batman termina siendo un peliculón, un policial negro y un gran thriller psicológico. Hace mucho que una película del murciélago no me transmitía la emoción y la sorpresa de aquel cómic que me regaló mi abuela hace ya muchos años.


Notas

1 Un asesino que deja acertijos, es obvio que a quien busca es al mismo Acertijo (The Riddler), nosotrxs lxs espectadorxs lo sabemos, Batman no, por obvias razones de focalización. Y aunque también sepamos que Selina Kyle es Gatúbela y la veamos con su traje (no así con su máscara), ella misma aún no se hace llamar por el nombre de la antiheroína que todxs conocemos. Simplemente es Selina.

2 Salvo Batman: Ego, todos los demás cómics mencionados tienen sus adaptaciones en películas animadas y están disponibles en HBO Max (obviamente también de manera gratuita en otras plataformas).

3 Para un análisis más profundo de esta frase con respecto a Batman, les recomiendo en el libro de la 24 Cuadros (Compendium) el artículo de Hernán Castaño: “El oscuro caballero fascista” sobre The Dark Night Rises (Christopher Nolan, 2012).