One Piece: la aventura sigue mejorando

Cuando escribí sobre la primera temporada, aclaré que no leí el manga ni vi el animé. Y quizás ese desconocimiento del material original me jugó a favor para engancharme con la serie live action de One Piece, una de las obras más importantes del manga y animé japonés reciente.
Haciendo un breve repaso, Monkey D. Luffy tiene como objetivo encontrar el One Piece para convertirse en el Rey de los Piratas. En su aventura lo acompañan Nami, Usopp, Roronoa Zoro y Sanji. Claro que, al ser un pirata, hay un precio por su cabeza o captura, y tras su rastro está la Marina, una organización de orden policial dentro de este universo.
Ahora bien, conocemos el gran objetivo; sin embargo, en cada temporada hay una misión particular que estructura el arco narrativo. En la primera fue el misterio detrás de Nami y la liberación de ella y su pueblo de sus opresores piratas. Este recurso le da cohesión a la historia: no hay apuro por llegar al One Piece, por lo que tenemos tiempo para conocer mejor a estos entrañables personajes.

En esta segunda temporada, Monkey y compañía encaran lo que se conoce como la Gran Ruta Marítima, un camino lleno de desafíos y peligros que es necesario atravesar para llegar al tesoro. Así, lidian con una ballena gigante que traga el barco, una isla prehistórica, dos gigantes que sostienen un duelo de honor y un reino olvidado y abusado por su rey.
Claro que, si hay un objetivo, también hay antagonistas que intentarán impedírselo. Por un lado, tenemos a Smoker, un poderoso comandante de la Marina, junto a su subordinada Tashigi, especialista en historia de espadas y hábil con ellas, quien además comparte un pasado con Zoro. Por otra parte, están los Barrocos, una facción pirata y criminal compuesta por desquiciados y malvados, todos portadores del poder de la fruta del diablo. Si no lo recuerdan, esta fruta otorga habilidades especiales a quien la consume.
Al gran abanico de personajes de la primera temporada se le suman muchos más en estos ocho episodios. ¿Es difícil seguir el rastro de tantos nombres? La verdad es que no. Los secundarios y recurrentes de la primera pierden mucho peso en esta, con apariciones breves o incluso sin aparecer, dando espacio a las nuevas historias y manteniéndonos enfocados en lo importante de esta parte de la aventura. Aunque Smoker y Tashigi quedan algo relegados hacia el final de la trama, todo parece indicar que tendrán mayor relevancia en las próximas temporadas.

Uno de los aspectos más destacados es el tiempo dedicado a desarrollar la química y las relaciones entre los miembros de la tripulación de Monkey, o como se hacen llamar, los Sombreros de Paja. Esto les da mayor entidad y profundidad, no solo individualmente, sino también como grupo. A ellos se suman Miss Wednesday, una intrigante asesina que no es lo que parece, y Tony Tony Chopper, un ciervo y doctor que puede transformarse en una criatura monstruosa para la lucha y que, en su forma pequeña, es absolutamente adorable.
Para estos nuevos personajes, como en la primera temporada, se recurre a flashbacks que aportan trasfondo a sus historias. Al menos en mi caso, funcionaron muy bien, especialmente con Chopper. Por lo que estuve investigando, este personaje generó cierto resquemor entre los fans por cómo sería representado al ser antropomorfo, y es sabido que el CGI ha causado decepciones en muchas ocasiones. Afortunadamente, no fue el caso: aquí funciona, y muy bien.
El diseño de producción es espectacular. Cada reino, pueblo o isla tiene un estilo único y atractivo, muy colorido. Esta fidelidad y atención al detalle quizá se deba a que el creador del manga y animé, Eiichiro Oda, está muy involucrado en la producción y no permite que nada salga al aire sin su aprobación.

Con una tercera temporada ya confirmada, sabemos que nuestros piratas se dirigen al Reino de Alabasta. Queda por ver qué papel jugarán los marinos, si volverán a tener peso Garp y Koby, si Zoro tendrá revancha con Mihawk, si sabremos más sobre Shanks, mentor de Luffy y personaje de la primera temporada con poco peso en esta, y qué función tendrán los misteriosos Smoker, Miss All Sunday y Mister 0, líder de los Barrocos.
En el animé hay más de 1100 capítulos y, según averigüé, estas dos temporadas cubren al menos 90. Por lo tanto, si todo sigue así, tendremos One Piece para rato. Seguiré sin ver el animé, aunque, con cada nueva temporada del live action, crecen las ganas de conocer más de este atractivo y divertido universo aventurero.



