Con ánimo de delinquir. Sobre The Mummy (2017)

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Esta revista no hace gala de ser venenosa, ni de odiar nada.  No somos haters. Dicho esto, les diré que esta reseña de The Mummy, no va a estar a tono con nuestro promedio histórico de amor al cine.

También es una reseña repleta de spoilers. No queda más remedio. Y realmente les digo: no importa. La única sorpresa en esta película son sus cráteres argumentales.

 

Dark Universe

Universal, el estudio, estaba preocupado. Disney, el millonario de la cuadra, tiene a Marvel y a Star Wars. Warner Bros, tiene al Universo DC y a Harry Potter – o el universo Rowling -, que continúa con sus Animales Fantásticos. Fox, por su parte, tiene a los X-Men, algunos personajes más (de Marvel) como Deadpool, y a los monos parlantes de El planeta de los Simios. Paramount, tiene los adefesios fabrica-dinero de los Transformers, a Star Trek y a las Misión Imposible. Sony no está de fiesta, pero al menos tiene a Bond, una minucia que heredó cuando compró a MGM. Les decía entonces, Universal estaba preocupado. Tiene a Rápido y furioso, pero con 8 películas estrenadas, no se sabe cuanta cuerda le queda, y el elenco – diezmado- ya resulta carísimo. Por otro lado, tiene a Jurassic Park y aun cuando estén pasando por una etapa de drogas peligrosas, es muy obvio que si bien la primera hizo dinero, los dinosaurios solo van a ir en declive de aquí en más. En 2016 se jugaron un pleno con Warcraft y perdieron. Con Bourne, otra de sus franquicias, también fallaron. ¿Adónde ir ahora?

A rascar el fondo de la olla, y crear un universo desde sus productos más viejos. Cocinar algo, con una mezcla de sobras y lo que tenemos en la alacena. Universal es dueña de La momia, El hombre lobo, Frankenstein y El Hombre Invisible. Se adivina que podrían resurgir El Monstruo de la Laguna, y hasta algún vampiro. El negocio es hacer películas que cumplan dos funciones: servir como relatos unitarios y formar parte de una trama central. Que el espectador casual pueda verlas y a su vez, engancharse y poder ver las anteriores, así como esperar las posteriores.

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Para que esto funcione se debe tener una franquicia poderosa, o que la primera película que se estrene sea interesante. Universal no tiene ninguna de las dos cosas. Tal vez presintiéndolo, es que apostó al Star System para salir a la cancha. Puso a Tom Cruise al frente y al centro. Y el resultado es catastrófico.

 

Enredada en vendas

En el antiguo Egipto la Princesa Ahmanet (Sofía Boutella) es la primera en la línea de sucesión para reemplazar a su padre, que no tiene mejor idea que tener un hijo, varón, y por estas cosas del patriarcado egipcio, el bebé resulta más heredero al faraonato, que la crecidita princesa guerrera. Un tanto enojada, y sin probar otras opciones, la princesa hace un trato con Set – básicamente el Dios malo egipcio – para llegar al trono. No se sabe muy bien en que consiste el trato, porque es ella misma la que mata a su papá, a su concubina y a su medio hermano. Set tiene que hacer más bien poco aquí, pero en fin, llamémosle Licencia Guionística Nro 1 (desde ahora LGNº1). Al parecer, en la magia egipcia, cuando Ahmanet invoca a Set, parte de este espíritu la posee – le aparece una doble pupila en los ojos – y la contraparte del trato es que ella tiene que pegarle un sablazo a un varón elegido, con una daga mágica, para que a su vez el espíritu de Set se haga carne en otro cuerpo. Si el espíritu de Set luego forma parte de los dos o queda en el cuerpo del sacrificado, es imposible de saber. Y voy a llamar a esto LGNº2, ya que es fundamental.

Ahmanet, estando poseída por el espíritu malévolo, es detenida por guardias con cerbatanas, que la dominan y luego la entierran viva a 1600 kilómetros de El Cairo, en la frontera de Irak, ósea en el medio de la Mesopotamia. Si, esta película de la momia no tiene nada que ver con Egipto. Porque en Universal son pulenta viejo.

Decía que la entierran viva, es decir la envuelven en vendas y la meten en el sarcófago. Raro, ya que la película se llama La Momia, que no haya momificación egipcia, pero bueno. Como medida de seguridad, para inmovilizar al espíritu, hay un mecanismo a base de mercurio (¿?) que cae en un piletón donde está el sarcófago.

En la Inglaterra actual no hacen metrobuses. Los tipos son antiguos y poco prácticos,   obsesionados por los subtes, que, como se nos ha enseñado en esta nueva era, no pueden competir con un carril exclusivo para colectivos. En la excavación de un nuevo ramal, aparece una enorme cámara mortuoria de caballeros templarios, unos muchachos bravos que, al parecer, allá por la Quinta Cruzada (Año 1100 DC), invadieron Egipto y se llevaron la daga mágica de Set, que tiene un rubí que es una suerte de batería. En la tumba del caballero más importante, aparece el rubí, más no la daga. Un Russell Crowe voluminoso y en traje de tres piezas llega con unos soldados al lugar y toma control de la situación. Su palabra alcanza para modificar el trazado de la línea de subte en 15 segundos. Este hombre es poderoso. Entendimos.

Conozcamos a Nick Morton (Tom Cruise). Miren que poco claro que es esto, que no puedo asegurarles que sea Sargento del Ejército de USA, mercenario contratado o qué diablos. Ya les digo, para Sargento está un poco grande el bueno de Tom. La cosa es que Morton y su compañero, el Sargento Vail (Jake Johnson), ejercen tareas de reconocimiento para el Ejército de ocupación yanqui, pero Morton tiene un negocito al margen: es un profanador de tumbas, un ladrón de antigüedades. Con un dato robado, luego de una noche de pasión con una señorita, accede a un mapa sobre un posible sitio, que él cree, está repleto de tesoros.

Luego de un par de balazos y unos misilazos vía drone, Morton destruye un pueblo iraquí y aparece la tumba. La Doctora en Arqueología Jenny Halsey (Annabelle Wallis), la señorita a la que le robaron el mapa del tesoro, se apersona en el lugar y en realidad no pasa nada, porque el Coronel a cargo de Morton (Courtney V. Vance), ya sabe que este es un ladrón de tumbas, pero todo bien, no nos vamos a calentar por eso, estamos aquí para matar a los de ISIS y esas cosas.

La cosa es que la chica tiene una palanca enorme –equivalente a la de Russel Crowe (guiño-guiño) -, y logra que toda la división del ejército se quede custodiando una zona caliente mientras ella, acompañada por los ladrones de tumbas – lo más lógico del mundo (?¿) – baja a la cámara mortuoria central a explorar, donde Morton no podrá con su genio, y mientras profana a diestra y siniestra, es poseído por algo. A su vez, Vail es infectado, no poseído, y entrará en estado zombie. Yes. Así como les digo.

Los malosos del ISIS o jahaidistas, vuelven al pueblito, hay que evacuar todo y terminamos en medio de una tormenta de arena, con un avión Hércules carreteando, y los mencionados volando. Durante el vuelo, todo se pone extraño, incluyendo un Morton que debe despachar al zombificado Vail, cuando unos pájaros atacan el avión, y este se cae. Horas después, Morton, muerto y etiquetado en una bolsa en la morgue, revive. Nadie se extraña demasiado y media hora más tarde está diciendo “que raro todo esto” en un pub de Londres, junto a la doctora Jenny. Y si no llamamos a esto LGNº3, es porque estamos locos.

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Jenny quiere llevarlo a ver a su doctor a amigo, un tal Jekyll. Obviamente, ya sabemos que es Crowe, pero Morton tiene visiones, una suerte de llamado de amor indio, que lo atrae al lugar del accidente, donde está el sarcófago de la princesa Ahmanet,  que por su parte ya se ha liberado de su sarcófago y está matando gente a lo pavote. Matando es un decir, porque en realidad les da un beso chupavida, y los convierte en zombies a su servicio. Así como se los digo.

El lugar del accidente aéreo es una iglesia abandonada en medio del bosque inglés. La momia presintió donde estaba escondida la daga. Tiene altos poderes, y sin embargo, recordemos, es dominada por cerbatanas y arponcitos.

Luego de una trifulca con la momia, Morton, Jenny, dos zombies, una combi amarilla, y la daga sin baterías, aparecen los soldados de Jekyll, y terminamos todos en el Museo de Ciencias Naturales de Londres, sede la La liga de Caballeros Extraordinarios. O algo así. En realidad, en este universo, el Dark Universe, se llama Prodigium. Un grupo encabezado por el Dr. Jekyll para combatir el mal en todas sus formas. En la sede central se conservan reliquias, del Monstruo de la Laguna, de Vampiros, etc. y  Jekyll mantiene a raya a Hyde con unas inyecciones que le destruyen la mano (?¿?¿?¿)

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Si vienen prestando atención, se dan cuenta que Jekyll será poderoso, pero es medio pavote, ya que juntó en el mismo lugar a la Momia, al elegido, la daga y al rubí batería, que está a dos cuadras. Los templarios se avivaron de separar las cosas, y el brillante Jekyll fue y juntó todo lo necesario para terminar el pacto con el diablo.

Jekyll pretende una solución drástica. Matar a Morton y listo. Una nueva trifulca se desata, esta vez, Jekyll no llega a darse la inyección y aparece Hyde, que es una verguenza de FX hecha con un plugin de After Effects, con una actuación imposible de Crowe, al que le estaba costando el acento inglés, y ahora encima tiene que hacer dos personajes. Se debe haber enterado en pleno rodaje de esto, presumo que ni leyó el guión y se dijo: “Puta madre, si sabía que eran dos personajes y con acento, pedía 5 palos más”

Morton contiene la situación inyectando a Jekyll, y corre por su vida. La momia, invocando a insectos mágicos, se libera de sus guardias. Ahora estamos en problemas reales, porque la película llega a su tramo final, y jamás dejó claro que diablos pasa con esta suerte de sacrificio. Y tenemos en el mismo espacio a todos los elementos: la momia, la daga con batería puesta, el elegido y a la chica.

La momia, en el enfrentamiento final, promete a Morton vida eterna más dominación mundial con status de semidioses,  si le deja clavarse la daga. Morton se niega, pero como la momia mató a Jenny, entiende que ser un semidios le permitirá revivirla, entonces le roba la daga a la momia y se la clava el mismo. Si, entendieron. LGNº 5894, infinito punto rojo.

Cumplido el sacrificio, y revivido como vehículo del Dios Set, Morton mata a la momia y revive a Jenny. Pero como es bueno, es capaz de mantener a raya a Set. O algo así. En las sombras, sin dejarnos ver su rostro, escapa.

El director de este desastre es Alex Kurtzmann. Es su primera dirección, pero es un guionista reconocido. Los guionistas son David Koepp y Christopher McQuarrie, acompañados por Dylan Kussman, basándose en una historia del propio Kurtzman, Jon Spaiths y Jenny Lumet. No pongo esta lista por agregar cosas al azar. Es un verdadero seleccionado de guionistas. Estos nombres, combinados, escribieron: Jurassic Park, Carlitos Way, Misión Imposible, Watchmen, Star Trek ( I y II) , La leyenda del Zorro, Ojos de Serpiente, Panic Room, Spider-Man, Los sospechosos de siempre, Jack Reacher, Edge of Tomorrow, Prometheus, Doctor Strange y Rachel Getting Married.

La lista es azarosa, puse lo bueno al principio. La realidad es que también perpretaron Transformers, Cowboys & Aliens, Now you see me, The Tourist, Angeles y Demonios, Mortdecai e Indiana Jones y la Calavera de Cristal.

Tal vez estemos aquí ante un fenómeno mucho más noble que el de la realización de un film. Tal vez estemos ante un grupo de justicieros del guion que, en una evidente asociación ilícita, robaron millones a un estudio, prometiendo una saga de películas imposible. Bien por ellos. El que roba a un ladrón…

 

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