Dinosaurios para todas las generaciones – Reseña de “Jurassic World”

Una de las mejores cosas que puede hacer una secuela de un éxito como lo fue Jurassic Park, es asumirse como tal desde el comienzo. Esto, si bien podría considerarse poco ambicioso, la mayoría de las veces suele dar resultados más fieles a la entrega original y más disfrutables a los ojos de los fans y el público en general, a diferencia de aquellas secuelas que pretenden innovar o superar una primera entrega que supo convertirse en clásico y fallan con sabor a poco. Por supuesto hay excepciones donde las secuelas van por mas y logran superar a su predecesora, pero si bien estos casos no son pocos, admitámoslo, lamentablemente son una minoría, segundada por la oída frase “Mirate la primera que es la mejor”. Por suerte, Jurassic World supo ver esto y es consciente de que la primera parte de la saga supo acarrear una cantidad considerable de fanáticos durante los 90, a quienes esta nueva entrega no quiso traicionar, a la vez que llamaba a un público nuevo, por lo que se limita a disfrutar de su condición de secuela brindando un respetuoso homenaje a su predecesora y se aferra a la filosofía táctica de “Equipo que gana, no se toca”.

Esa me suena conocida…

Primero la historia, repite básicamente la misma trama que Jurassic Park: un vasto lugar construido para desarrollar especies de dinosaurios, un espécimen mortífero escapa y de desata el caos, solo que con algunos mayores avances tecnológicos y más gente interviniendo, pero los puntos en común con Jurassic Park están por doquier, ni que hablar de los guiños, que se encuentran de manera constante y a lo largo de toda la cinta. Jurassic World comparte con la primer entrega de la saga, no solo la trama, sino encuadres, estética, personajes, objetos, incluso secuencias enteras y mas, por todo esto la película termina resultando ineludiblemente familiar, gracias a estos detalles logra sentirse como un verdadero regreso al mundo jurásico con el que supo maravillarnos Spielberg en primera instancia y por esto mismo la película se vuelve mucho mas disfrutable para aquel que tenga mínimamente fresca en su memoria la versión de 1.993.

Jurassic Park sin suspenso

Sin embargo hay una diferencia entre Jurassic Park y Jurassic World que se da en las sutilezas pero que termina haciendo una diferencia importante al resultado final. Similar a lo que sucedió en la saga “Alien” entre la entrega de Ridley Scott y la posterior entrega de James Cameron, no porque una sea mejor o peor que la otra, sino porque hay una diferencia de enfoque. Si bien ambas entregas (original y secuela) contienen acción, hay un elemento fundamental que se hace presente en la primer entrega pero bastante más ausente en esta entrega posterior para darle así mayor lugar a la acción: el suspenso. Algunas de las secuencias más memorables de Jurassic Park son justamente las más ricas en suspenso, esas que no te permitían ni parpadear de los nervios mientras se desarrolla todo (véase: los Velociraptors en la cocina, el T-Rex respirando a centímetros de los personajes, entre otras), Jurassic World parece olvidarse de esto, no porque no haya habido escenas en el guión que lo permitieran, al contrario, hay muchas, pero están notoriamente desaprovechadas. Cada vez que aparece un esbozo de suspenso sucede una de dos cosas: o la situación se resuelve de inmediato o la acción entra en escena y arrasa como topadora, sea cual sea el desarrollo el resultado es el mismo, la muerte súbita del suspenso en potencia.

Giacchino sobre Williams y efectos por computadora vs. efectos prácticos

Sorprendentemente la icónica música de John Williams no brilla por su ausencia (aunque su tema principal está presente), Michael Giacchino logra musicalizar esta cuarta parte saliendo airoso con, por supuesto, una musicalización a lo Williams, que si bien no suele tomar un protagonismo tan grande como al que éste nos tiene acostumbrado, logra captar su esencia y criterios.

En el departamento de efectos se utilizó mayormente “CGI” (o imágenes generadas por computadora), pero por suerte tuvieron la precaución de decidir utilizar también (pero en menor medida) efectos prácticos, que si bien no abundan en la cinta, cuando aparecen son bellísimos, demostrando la superioridad en cuanto a resultados que este tipo de efectos tiene sobre los generados por computadora, que lamentablemente ya son moneda común en la industria. La secuencia donde esto se ve mejor plasmado es la escena con el Diplodocus (el dinosaurio de cuello largo), es increíble lo real y hermoso que se ve y, dicho sea de paso, es otro guiño a la entrega original.

Viejos personajes, nuevas actuaciones

Los personajes ya los conocemos, el paleontólogo experto, los 2 jovenes y la mujer inocentes y expuestos, hasta personaje del alivio cómico de la primer entrega es reinventado y utiliza una remera de Jurassic Park. Las actuaciones están algo desparejas, tenemos personajes que sin tener demasiado protagonismo logran generar bastante simpatía y otros que con mayor tiempo de pantalla logran bastante menos. Para destacar positivamente tenemos a Chris Pratt, muy metido en su papel, el Alan Grant de la nueva generación, el que mejor sabe donde está parado de todos y un experto en dinosaurios al punto de dejar en claro desde su primer escena que es el Cesar Millan de los Velocirraptores. Para destacar negativamente tenemos el personaje de Bryce Dallas Howard, la tía de los dos jóvenes en peligro, primero estereotipadamente irresponsable y luego estereotipadamente preocupada e indefensa.

Verosimilitud algo cuestionable

Jurassic World cuenta también con pequeños momentos de humor que logran ser simpáticos pero que a la vez algunos de estos chistes resaltan un punto flojo de la película: la verosimilitud. Si bien la mayoría de los que vamos a ver la película no somos paleontólogos, no hace falta serlo para que algunas cosas de las que suceden en pantalla nos parezcan algo forzadas o inverosímiles, como que los científicos le brindaran esa enorme cantidad de cualidades sorprendentes al Indominus Rex casi sin reparos, algunos accionares de los dinosaurios e incluso la resolución final, la cual se sintió algo apresurada y repentina, no injustificada, pero sí una salida fácil y rápida hacia la conclusión y, dicho sea de paso, otro ejemplo de un posible suspenso desperdiciado.

 

En resumen

A pesar de tener algunos puntos un poco flojos es una buena cinta pochoclera, se mantiene en movimiento constante y es entretenida hasta para aquellos que jamás vieron ninguna película de la saga, pero es incluso bastante mas disfrutable y recomendable para los que guardamos con cierto cariño la Jurassic Park que inició para muchos la “dinomanía”.

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