Reseña: Watchmen

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Después de las críticas que ha recibido Zack Snyder por Batman v Superman es ahora una buena oportunidad para echar la vista atrás y hablar de otra de sus películas de superhéroes: Watchmen.

Pero antes de empezar a analizar pongámonos en situación, ¿de qué trata exactamente? Basada en el cómic de Alan Moore y Dave Gibbsons, nos narra la historia de los Minutemen, un grupo de personas que durante los años 40 se disfrazaban para combatir el crimen hasta que se crea la ley Keene que prohíbe a los héroes actuar y deben abandonar su doble vida. Un día aparece muerto uno de los Minutemen, el Comediante, y entonces otro de sus integrantes, Rorschach, empieza una investigación por su cuenta para averiguar quién es el asesino.

Como he comentado al principio, se trata de la primera película de superhéroes de Zack Snyder, aunque habría que poner el término superhéroes entre comillas pues no nos encontramos con la clásica estructura en la que nos explican los inicios de los protagonistas y entran en conflicto con un supervillano. En esta ocasión el gran villano son los soviéticos siendo uno de los pilares fundamentales la guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética con Nixon (atención a la exagerada nariz que le ponen) en su imaginario quinto mandato pues suponemos que el Watergate, que es mencionado por el Comediante, no le ha afectado y él sigue siendo presidente. También tiene como hilo argumental la búsqueda del asesino de enmascarados. Vemos que en esta ocasión la política y la investigación detectivesca tienen más importancia que la creación clásica de una mitología de superhéroes y villanos.

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Sin embargo, hay que mencionar que un “villano” sí que entra en acción ya que es evidente que hay alguien que está en contra de los vigilantes enmascarados, pero como él mismo dice, no es un villano de cómic cualquiera. Su plan maestro, sus motivaciones y sus acciones son mucho más complejas, no es el típico con un plan maléfico y egoísta para acabar con el mundo. Asimismo, los superhéroes que aparecen en Watchmen tampoco son los clásicos buenos. La película no se mueve en blancos y negros sino en grises, cada uno tiene sus propios métodos, una visión diferente y algunos de los protagonistas son inmorales, estando más cerca del antihéroe que del héroe.

La mayoría de los Minutemen tiene una visión pesimista de la vida con claras referencias filosóficas al nihilismo y existencialismo aunque eso no significa que sea demasiado intelectual sino que aporta el toque justo para hacer la propuesta cinematográfica estimulante. Nos encontramos con una crítica a la sociedad estadounidense y al sueño americano pero sobre todo a la humanidad en sí, a la naturaleza humana y el querer siempre destruirnos entre nosotros. El determinismo y el libre albedrío también forman parte de la reflexión pero nuevamente sin sobrecargar el discurso sino presentándolo de una forma que todos podamos entenderlo fácilmente. Y por otra parte, la reflexión sobre el Dios/Superhombre que hemos podido ver recientemente en Man of Steel y Batman v Superman aquí se desarrolla diferente pues las referencias bíblicas en Superman son mucho más obvias y su aspecto es más humano, no como en Watchmen donde el Dr. Manhattan (el único con poderes de toda la película) tiene un aspecto más parecido a un mutante de X-Men.

Por otro lado, a nivel más de cómic observamos cómo hay una fuerte oposición de la sociedad a los superhéroes, con continuas protestas con el lema de “no a los vigilantes” e incluso sin apoyo gubernamental que se acaba traduciendo en la creación de la ley Keene que los ilegaliza. Sin embargo, es importante matizar que lo que se critica es la actuación de las personas disfrazadas que se toman la justicia por su mano pero que en cambio sí se defiende al Dr. Manhattan, un científico con superpoderes que incluso es su gran esperanza durante la Guerra Fría. Esa reticencia hacia los “vigilantes” la hemos podido ver en otras películas y series ya que son gente que está por encima de la ley y que incluso destruye ciudades, pero en Watchmen esa oposición de la sociedad es mucho más clara e incluso más racional ya que si los superhéroes existieran de verdad seguramente serían más criticados que venerados.

Watchmen es atrevida, arriesgada y políticamente incorrecta. Es muy oscura, la noche y la lluvia están muy presentes. Además de ser adulta ya que no falta sangre, sexo e incluso lesbianismo. De igual manera, es muy potente a nivel visual con una estética comiquera que ya se ve muy claramente en los primeros minutos con la lucha entre el Comediante y un tipo enmascarado. Crea fácilmente simbolismos como el del reloj pero sobre todo el del ya icónico smiley. También tiene una estética de film noir especialmente en las partes protagonizadas por Rorschach y sus paseos por una ciudad gris que desprecia. Podemos afirmar pues que Snyder es un director que siempre ha sabido aportar una estética clara a sus películas y belleza en las imágenes. Su estilo no será tan característico como el de otros directores pero siempre dota de cierta personalidad visual con un buen trabajo en fotografía y dirección de arte. Aunque eso sí, en Watchmen vemos nuevamente cómo abusa de la cámara lenta.

Destacar también que a nivel narrativo es muy hábil ya que va jugando con los flashbacks y la historia se desarrolla principalmente a través de la voz en off de Rorschach que va leyendo su diario. Una narración compleja que no te explica la situación desde el principio sino que lo va desgranando poco a poco. En los brillantes créditos iniciales se nos explica a través de las imágenes y con “The times they’re a changing” de Bob Dylan de fondo que hubo una época dorada en la que los vigilantes eran aceptados y combatían el mal o que el Dr.Manhattan colabora con la Casa Blanca cuando empieza la guerra nuclear pero es después cuando iremos entendiendo exactamente la trama. El opening nos sirve también para meter varios guiños históricos y culturales como el mítico beso entre el marinero y la enfermera, el avión de la bomba atómica, Andy Warhol, JFK, Mick Jagger, Truman Capote, David Bowie…

 

La película cuenta además con una fantástica banda sonora que mezcla ritmos, géneros y épocas. Además de una banda sonora original se introducen de forma bastante acertada temas conocidos de Bob Dylan, Simon & Garfunkel o Nina Simone. Un estilo que no es de extrañar que muchos puedan compararlo con Guardians Of The Galaxy porque ambas están compuestas por Tyler Bates.

Además no hay que olvidarse del magnífico desarrollo de personajes. Cuentan con gran profundidad y al ver su pasado entendemos el porqué de sus sentimientos y de su forma de actuar. Eso va acompañado de unas grandes actuaciones, destacando por encima del resto las de Rorschach (Jackie Earle Haley), del Dr. Manhattan (Billy Crudup) y del Comediante (Jeffrey Dean Morgan).

Podemos decir pues que se trata de una película con conciencia y varias capas que invitan a reflexionar. Se puede hacer densa para algunos y seguramente ese fue el motivo del poco éxito que tuvo en taquilla en su día. En muchos puntos está más cerca a V de Vendetta (también de Alan Moore) o incluso The Fight Club que Los Vengadores, por lo que los que esperen un producto de superhéroes ligero se van a decepcionar. Eso no quita que os anime a todos a darle una oportunidad a una de las películas del género más estimulantes que se han podido ver. Con un guion, una estética, una banda sonora, unos personajes y unas actuaciones cuidadas.

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