Reseña: Warcraft (2016)

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Para alguien inmerso en el mundo de los videojuegos, las adaptaciones de los Juegos que amamos a la pantalla grande es algo a lo que estamos acostumbrados. Y que dichas adaptaciones sean bastante criticables y hasta incluso odiables, también. Venimos de una semana de estreno mundial que produjo dos grandes resultados: amor incondicional en Asia, donde está rompiendo todas las taquillas y odio sin precedentes en Norteamérica. Dos caras de la misma moneda.

Luego de meses de espera e intriga y un compendio de críticas negativas interminables a la película, vamos al cine a ver “Warcraft” con un nivel de desconfianza a la misma gigante. Pero a pesar de esto salimos con un pensamiento y una crítica bastante diferente al respecto. Los creadores y productores de la película tuvieron infinitas posibilidades de romper todo y de sumar un asterisco más a la innumerable lista de “adaptaciones olvidables de videojuegos al cine”, pero no, sobrevivieron. Y nos entregaron una película bastante buena, con algunos pequeños baches, pero aceptables, nada grave.

Un poco de contexto 

Como no podía ser de otra manera, Warcraft nos sitúa en los eventos sucedidos en el primer juego de la franquicia: “Warcraft : Orcs and Humans”, juego que comenzó la interminable saga de Blizzard.

El juego/la película narra la historia de cómo el pacífico reino de Azeroth se ve invadido por seres de otro mundo, un mundo que nadie conoce (pero que forma parte de muchísimos rumores y textos antiguos), un mundo destruido, oscuro, muerto; dominado por el “fel” (esa magia verde que corrompe a todo al que alcanza). Estos seres, los Orcos, se encontrarán liderados por un poderoso Brujo, Gul’dan, el cual les ofrece la posibilidad de conquistar un nuevo mundo, mundo al que accederían mediante la apertura de un gran portal (El portal Oscuro) que comunica a ambos. Pero para ello van a necesitar la ayuda de al desde Azeroth. Alguien que traiciones a todo su mundo. Una vez que los orcos logran abrir el portal e invadir Azeroth, se desata lo que se conocería más tarde, como la primera guerra Orcos-Humanos.

Conforme la historia de ambos va avanzando, vemos como también el dominio demoníaco se hace con los clanes Orcos, los cuales comienzan a desconfiar de las formas y los resultados posibles de la victoria de los Orcos sobre los humanos, previendo el mismo final para este mundo nuevo, que el final del mundo propio.

Animación 

Siendo que comprende una de las características más importantes de la película, la animación toma uno de los roles principales en la misma, y es en este punto donde encontramos una de las grandes victorias de la adaptación. Batallas entre humanos reales y orcos generados por la tecnología de “captura de movimiento” llenan la pantalla de unas hermosas y perfectamente diseñadas escenas de combate. Hasta el último momento Orcos y magia de diferentes procedencias parecen reales. Por otro lado, los combates entre la magia fel y la magia proveniente de la escuela de los arcanos también fueron desarrollados de manera cuidadosa y con mucho trabajo.

La generación de los paisajes y los diferentes escenarios es también una parte importante. No quedan dudas de que producen la perfecta inmersión en las escenas. Lugares como Stormwind, y la ciudad voladora de Dalaran son plasmados a la perfección en la película. En las dos horas de duración no existe un solo momento donde no deje de sorprendernos en gigante trabajo de animación.

Plot 

Aunque la historia avanza de manera correcta y sin grandes huecos durante toda la película, nos queda un pequeño interrogante al que podría haber dedicado algunos minutos, y tiene que ver con cómo llega Draenor a convertirse en un mundo caótico y dominado por el fel. La película ya comienza con Draenor corrompido por esta magia oscura, pero nunca sabemos porque se dio. No al menos para los que no jugaron la saga Warcraft, ni World of Warcraft.

La historia se va llenando de conocimiento e información, lugares, razas, nombres, alianzas, personajes, pero en ningún momento nos sentimos desbordados y sin capacidad de conectarlo. Esto hace que para alguien que no jugó los juegos, la película sea completamente disfrutable, sin la posibilidad de perderse detalles bajo el concepto de “solo para entendidos”.Llegando al final, se alinean todas las piezas en el tablero, y solo queda el gran enfrentamiento de Orcos y Humanos en el horizonte.Aunque batalla termina y tenemos un bando victorioso, esto no es un final, solo una pausa. La guerra entre dos mundos acaba de comenzar, y una posible saga de películas también.

Conclusiones finales 

Llegamos al cine con muchísimas dudas. Más dudas que certezas. Luego de dos horas de película, salimos con un sentimiento de que la plata de la entrada no fue plata desperdiciada. La película es buena, disfrutable y muy bien recreada. Cuenta de manera correcta el inicio de toda la historia de la franquicia, y salvo por pequeños huecos, no tiene grandes errores ni grandes problemas, como suele suceder con las adaptaciones de videojuegos.

Desde este humilde espacio, estamos seguros de que es una película recomendable de ver. No se dejen llevar por las malas críticas al respecto, y vayan a verla. Si no quieren pagar una entrada, esperen que esté disponible para descargar y véanla. No dejen de mirarla y sacar sus propias conclusiones. Es la primera película pero seguramente no la última de la franquicia. Por suerte esto recién empieza, y tienen MUCHÍSIMA historia por delante. Definitivamente, sentimos por primera vez en mucho tiempo, que una película no destroza el juego al que adapta, y esto no es poco.

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