Series y feminismo: The Handmaid’s Tale (Parte II)

Análisis Series y feminismo Handmaids Tale Parte 2 - Revista 24 Cuadros

Seguimos con el análisis de la charla “Series y feminismo” en la que analizábamos en profundidad cada uno de los aspectos de The Handmaid’s Tale. Pueden leer la primera parte del análisis AQUÍ.

Conducir – La liberación

Al final del quinto episodio Emily –Ofsteven– tiene un impulso y decide coger un coche de seguridad y conducirlo, sin saber muy bien lo que está haciendo. Aunque finalmente acaba chocando y la atrapan. Vemos las caras de sorpresa de las otras criadas y un efecto “wow” porque está conduciendo. Al igual que leer, ellas tienen prohibido conducir y se trata de un acto, no tanto de rebelión, sino liberador. Cuando te han quitado tanto, pequeños detalles como conducir un coche te parecen mucho. Por eso Offred comenta que Ofsteven parecía invencible. No era una acción suicida, no era una operación para destruir el gobierno opresor, era un acto de libertad.

Escena de liberación con Emily conduciendo en The Handmaid's Tale

Cafetería – El micromachismo

En el capítulo “Late” hay un flashback en el que June y Moira van a una cafetería y después de que sus tarjetas no funcionen, el camarero las llama “fucking sluts”. ¿Qué hacen ellas? Reírse. Y la verdad es que la situación no es nada divertida.

June y Moira en la cafetería - Flashback machismo en The Handmaid's tale

Pero es que este tipo de situaciones pasan cada día, en las redes sociales podemos encontrar miles de ataques verbales hacia las mujeres. En nuestro lenguaje hay decenas de palabras para insultar a la mujer. Es más, hay muchísimas situaciones que podríamos catalogar de “micromachismo” y que están tan naturalizadas dentro de nuestra sociedad que ni nos alteramos.

El despido – El momento que lo cambió todo

En el flashback del tercer capítulo vemos como todas las mujeres de la oficina en la que trabaja June han sido despedidas y el gobierno ha congelado sus cuentas corrientes. Las mujeres ya no pueden tener propiedades ni posesiones. Este es el punto de inflexión, el momento en el que vemos que una sociedad como la nuestra empieza a convertirse en Gilead.

Los flashbacks nos sirven para ver el contraste y evolución hasta llegar a la dictadura. Nos muestran las pequeñas advertencias de que algo muy malo está por llegar y que no debemos quedarnos donde estamos, debemos actuar antes de que sea demasiado tarde. La escena en la cafetería, por ejemplo, es algo que vivimos día a día y debemos corregir esos síntomas si queremos luchar por una sociedad más igualitaria.

Escena flashback despido June en The Handmaid's Tale

Al igual que en Black Mirror, nos muestra una utopía de lo más real para exigir al espectador un cambio en el presente, hacerse preguntas y reclamar rectificaciones. Como veremos en el siguiente punto, es ciencia ficción de lo más real.

El castigo de Emily – Una utopía de lo más real

Una de las muchas demostraciones de que lo que cuenta The Handmaid’s Tale también sucede en nuestra sociedad actual es la mutilación genital femenina que Emily sufre como castigo por ser lesbiana. La mutilación genital femenina todavía se ejecuta en 29 países del mundo y entre 120 y 140 millones de niñas y mujeres podrían estar sufriéndola cada año.

Castigo de Emily en The Handmaid's Tale

Tampoco debemos olvidar los movimientos antiabortistas. En la serie está prohibido abortar y en países como Irlanda el aborto es castigado con 14 años de prisión. O incluso, hay una proposición de ley en Texas en la que los ginecólogos podrían mentir a las mujeres embarazadas sobre malformaciones en los fetos si piensan que estas podrían decidirse a abortar.

Sin olvidar temas como la violación, los vientres de alquiler, el robo de niños, la persecución del colectivo LGTBI, y un largo etcétera.

Embajadora de México – La ayuda

En el sexto capítulo aparece la embajadora de México para evaluar los efectos de Gilead y ver si se puede implementar en su país. Es entonces cuando el espectador se hace ilusiones y piensa que ella será esa gran ayuda que llevamos esperando durante episodios. Pero la serie utiliza el recurso de Game of Thrones de mostrarnos un mundo terrible y, de repente, se abre una pequeña ventana para que te ilusiones y después, se cierra esa pequeña esperanza. Juegan con la educación visual que tenemos los espectadores, con nuestras expectativas.

Escena con June, la embajadora de México y su asistente en The Handmaid's Tale

Finalmente, es el asistente de la embajadora el que ayuda a Offred. Pensábamos que sería una mujer la que debería ayudar a las criadas pues es quien más debería empatizar con ellas. Pero esto es una demostración de que muchas veces son las propias mujeres las que tienen una mentalidad machista. Se destruye el concepto de “sorodidad”. Pero también se muestra que en esta serie muchos personajes femeninos cumplen una misión que no quieren del todo (“por el bien general de la sociedad” acepto cortar los derechos de la gente aunque no me guste). Como es el caso por ejemplo de Serena, que en ocasiones se sorprende de su propia crueldad.

Ginecólogo – La duda

Uno de los puntos fuertes de la serie es el misterio que envuelve cada episodio. Desde el principio, desde que en el piloto Ofglen le dice a Offred que hay un Eye (policía secreta) en su casa, los espectadores tenemos esa desconfianza de no saber en quién podemos confiar.

Uno de estos casos es el del ginecólogo que Offred debe visitar. Él sugiere que puede ayudarla a quedarse embarazada teniendo sexo con él. Evidentemente, la protagonista rechaza la petición porque está prohibido. Pero nos queda la duda de si el ginecólogo en realidad quiere ayudarla, le está tendiendo una trampa o, todavía peor, quiere aprovecharse de ella y “pasarlo bien”.

Escena en la que Offred va al ginecólogo en The Handmaid's Tale

En esta escena también se sugiere que el comandante es estéril. Se da a entender a medida que pasan los capítulos que él no es fértil. Pero lo cierto es que como hombre, no se puede decir que la culpa sea de él porque perdería la masculinidad. Algo que ya pasa hoy en día pero que se ve todavía más acentuado en ese mundo ultramachista.

Piedras – La rebelión, el camino hacia la segunda temporada

Hay varios momentos que han ido dando esperanza al espectador y han ido mostrando una rebelión in crescendo. El ya mencionado “Nolite te bastardes carborundorum, bitches”, las cartas de las otras criadas, la organización Mayday, la ayuda del secretario mexicano… Pero uno de los momentos culmen es la escena del último capítulo en el que las criadas se niegan a apedrear a una de sus compañeras. Además es una demostración de la ambigüedad del personaje de tía Lydia, que puede ser muy cruel pero que aquí demuestra que quiere protegerlas.

Escena de las piedras en The Handmaid's Tale - empieza la rebelión

En este mismo episodio tenemos una nueva escena en slow motion de las criadas que caminan con “Feeling Good” sonando de fondo. Otro ejemplo de la unión de las criadas.

¿Y ahora qué nos espera en la segunda temporada?

Debemos descubrir qué le pasa a Offred, que fue llevada con una furgoneta negra. También parece que nos mostrarán la vida en las colonias, zonas contaminadas donde se envían a las mujeres descartadas. Pero lo que está claro es que en esta segunda temporada debemos ver más sobre la rebelión, no lo pueden retrasar.

El feminismo antes de The Handmaid’s Tale

Terminado el análisis de las escenas, me gustaría hablar de otro tema que fue surgiendo a lo largo de la charla: la comparación con otras producciones. Se comentó, por ejemplo, que es evidente la falta de mujeres detrás de las cámaras (guionistas, directoras, etc.), pero tampoco creían que esa fuera la razón de la mala representación de la mujer en la pequeña pantalla, sino que este tipo de productos no suelen tener éxito. Ally McBeal o Sexo en Nueva York son series que en su momento tuvieron bastante repercusión pero aun así el éxito nunca ha sido masivo.

Feminismo antes de The Handmaid's Tale - Elisabeth Moss en Mad Men

También se aprovechó para comparar la Elisabeth Moss de The Handmaid’s Tale con la de Mad Men. En este sentido, Toni de la Torre advirtió que hay que ir con cuidado al intentar poner la etiqueta feminista a cualquier mujer y que las tramas deben ser realmente feministas para poder catalogarlas así. Es por eso que Peggy Olson, la protagonista de Borgen o las de The Good Wife o Game of Thrones tienen una transformación con cierto empoderamiento de la mujer pero sus personajes, o más bien sus tramas, no giran en realidad alrededor del feminismo. Aunque en verdad esto es una percepción muy subjetiva y creo que cada uno opinará diferente.

El feminismo en las series: moda o tendencia

Parece que Hollywood se ha dado cuenta de que este tipo de series pueden tener éxito tanto de público, crítica como premios. Actualmente, estamos en un momento social en el que el tema es de interés y, de seguro, al menos a corto plazo, la televisión explotará el éxito de The Handmaid’s Tale y Big Little Lies. Toni augura que habrá un efecto Sexo en Nueva York y lo que tendremos es el típico proceso de innovación-explotación-saturación-explosión. Veremos lo que pasa.

Lo que está claro es que hace poco hemos podido ver como la segunda temporada de Jessica Jones ha sido creada y dirigida íntegramente por mujeres. O que la creadora de Gilmore Girls ha podido hacer la serie de autor The Marvelous Mrs. Maisel.

Feminismo es una moda o tendencia - Big little lies y The Handmaid's Tale

Lo que no podemos negar es que The Handmaid’s Tale es una serie que ha creado comunidad, ha unido colectivos (fue tal el éxito de la charla que mucha gente tuvo que escuchar de pie) y además ha creado conciencia. Ahora toca esperar la segunda temporada que se estrena el 24 de abril. ¿Dará para otro análisis?

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