Peacemaker: si es de Gunn y Cena, es buena

Racista, machista, egocéntrico, narcisista, violento, nacionalista, tonto y sin demasiadas luces. No son los mejores adjetivos para vender al protagonista de una posible serie de superhéroe, pero si cuenta con el respaldo de James Gunn y con el cartel de “libertad creativa”, y encima dirige casi todos los capítulos, den por contado que hay que comprar la serie.

SPOILER ALERT, si no vieron la película The Suicide Squad donde Peacemaker hizo su aparición, les diría que primero vean ese film y luego la serie porque es un spin off directo de ese relato, y en el primer capítulo hay un hermoso “previously” que resume el film y dónde quedó en el final el protagonista en cuestión.

Retomando.

Tras lo sucedido en la peli, Christopher Smith, el Peacemaker (John Cena) cumple unos años en prisión y, tras quedar en libertad, su vida es un desastre: vive en una casa rodante destrozada, visitar a su padre lo amarga más al sentirse inferior y fracasado, y la única compañía que tiene en el mundo es su mascota-mejor amigo Eagly, un águila calva americana que se comporta casi como un perro. Pero el equipo de Amanda Waller (Viola Davis, en un pequeño cameo) lo convoca para lidiar contra una amenaza para la humanidad en una extraña y hermética operación llamada “buterfly”, seres extraterrestres parecidos a mariposas que anidan en los humanos y toman posesión de sus cuerpos. El grupo al que se suma está liderado por Clemson Murn (Chukwudi Iwuji) y lo terminan de conformar la especialista Harcourt (Jennifer Holland), el nerd-hacker John Economos (Steve Agee) y Leota Adebayo (Danielle Brooks). A este particular equipo más tarde se sumará un sociópata ultra violento e insensible llamado Vigilante (Freddie Stroma) que admira a Peacemaker por su brutalidad y eficacia.

Los primeros capítulos nos venden la serie para que compremos. Entonces Gunn aprovecha para explotar lo más vendible de su personaje, que es el humor políticamente incorrecto, totalmente desactualizado, ofensivo, y escenas de acción, sexo y todo su repertorio del glam metal de los 80. Y no es aleatorio nombrar la música, ya que James Gunn la utiliza de manera magistral, si no recordar el Awesome mixtape vol.1, de Star Lord en Guardianes de la Galaxia. De muestra ya tenemos el genial opening de la serie con una coreo de lxs protagonistas de la canción Do You Wanna Taste It, de Wig Wam.

Pasada la venta para el fanmade y lxs nuevxs espectadorxs, los siguientes episodios toman un arco dramático interesante. El objetivo de la Operación Buterfly nunca se pierde del eje, sin embargo, en la trama secundaria encontramos al padre de Peacemaker, Auggie Smith (Robert Patrick), un supremacista blanco, líder de KKK, el gran dragón, y el creador de los cascos de poder del protagonista. Esta historia de origen familiar esconde un trasfondo muy oscuro y amargo que intenta humanizar al Peacemaker, explicarnos por qué es cómo es. Porque en el fondo tiene buen corazón, pero es como que tiene una inocencia inmadura, responde como adolescente, sin pensar. Por eso se ve como a un héroe que busca la paz, aunque en su retorcida visión ética y moral, esa paz deba conseguirse a todo coste asesinando a quien sea.

Termina por enganchar, porque a diferencia de todos los superhéroes en los que se destacan los lazos familiares, acá esos lazos ni siquiera existen. Ni en él ni en el resto del grupo, por eso al final se vuelve más un relato coral donde cada unx desarrolla un arco argumental que los deja en el final distintxs a como empezaron, un grupo de inadaptadxs que conforman entre ellxs su propia familia con sus reglas y miserias. Por lo que son. Es como Guardianes de la Galaxia en ese sentido, pero en DC y en el planeta Tierra.

En cuanto a John Cena, el papel le cae perfecto. Puede explotar su lado cómico y su lado de actor de speracción. Para un luchador de la WWE siempre es difícil sacarse la marca de encima, pero como La Roca encontró su Rey Escorpión para despegar, pareciera que este es el personaje que lo terminará de posicionar como actor más que como luchador. O eso creo yo.

No le tuve fe y me terminó sorprendiendo, si se vienen spin offs de personajes de películas de DC, con este primer ejemplo, ya me froto las manos con la serie El Pingüino, salida de la última The Batman.