36° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, sexta tanda de reseñas.

AUTORES

Por Fabio Vallarelli

In Front of Your Face, de Hong Sang-soo

En In Front of Your Face, Hong vuelve sobre muchos de los tópicos que se pueden encontrar en su filmografía: el cine, los amores imposibles, el alcohol y cierta nostalgia por el pasado. El film sigue a Sangok (Lee Hyeyoung), una actriz que tuvo ciertas participaciones en los 90 y que luego se retiró, terminando atendiendo una tienda de licor en los Estados Unidos. Sangok se fue de Corea hace muchos años, luego de la muerte de su madre y regresa recién ahora para verse con su hermana. En el medio, se encuentra con un cineasta con cierto renombre (Kwon Haehyo), que la recuerda por sus interpretaciones y está interesado en charlar con ella. En una larga conversación mientras comparten una comida, Sangok y Song, el director en cuestión, explicarán y dejarán entrever un poco más los motivos de cada uno para con el otro.

Si bien no creo que sea la mejor película de Hong, se trata de un film mucho más minimalista y reducido que la mayoría de sus obras, sí creo que logra captar por varios momentos lo mejor de su cine, o por lo menos lo que a mí me más me gusta de él: esa posibilidad de reducir el relato cinematográfico a la mínima expresión y que, sin embargo, siga existiendo allí una historia e interpretaciones conmoverdoras.

Si les gustan las películas del coreano esta les va a gustar, si lo detestan no la miren y si nunca vieron nada, yo empezaría por otro lado.

The Lost Daughter, de Maggie Gyllenhaal

El debut como directora de Maggie Gyllenhaal es sorprendente por varios motivos. Es una película muy bien escrita, con mucha idea de la estructura narrativa y sus posibilidades en el cine, pero además está muy bien dirigida en todo sentido, desde las ideas visuales y las puestas de cámara, hasta las interpretaciones, que son maravillosas.

The Lost Daugther cuenta la historia de Leda (Olivia Colman), una profesora que se va de vacaciones a una playa y que allí comienza a rememorar cuestiones vinculadas con su vida personal y su relación con la maternidad a partir de toda una serie de personas y situaciones que acontencen. El punto disparador de todo se da cuando Leda decide «robarse» una muñeca de una niña.

No sé si tiene sentido contar mucho más sobre la película, sí creo que le caben todos los halagos posibles a Gyllenhaal, porque logra construir un verosímil potente en un relato muy difícil, y también a Olivia Colman, que otra vez demuestra que es una de las mejores actrices de su estirpe.

Se estrena en Netflix dentro de poco, creo que es uno de los mejores relatos para abordar las maternidades desde otras perspectivas. Vale muchísimo la pena.

HORA CERO

Por Anna Ciaffi

Mad God, de Phil Tippett

Phil Tippet es un genio de los efectos especiales y la animación tradicional. Mad God es su primer largomentraje como director y desde su génesis a su estreno han pasado 30 años. 30 años de financiación por kickstarter, trabajo voluntario y sangre sudor y lágrimas.

El resultado es una obra maestra de la animación y el surrealismo. Mad God es una película plenamente distópica en la que no cabe lugar para un final feliz, pero tampoco hay una tesis fuerte, porque no la necesita.

Escribir sobre de qué trata la película es en vano, pues mencionar que la peripecia principal es la de un extraño ser –quizás hombre- que desciende a lo profundo de los infiernos de la ciudad en una misión secreta, es solo un detalle.

La película carece de una trama clásica porque genuinamente no la necesita, y por ello es que no cae en ningún tipo de snobismo. El tipo de relato está pensado a la perfección para lo que se quiere mostrar y generar, y no está elegido por algún capricho para demostrar algún punto vano.

En Mad God lo que reina es la construcción del mundo, de los seres que lo habitan y del perpetuo caos, que resulta ser el inmutable discurso. Película inespoileable por naturaleza, una pieza única que es ver para creer.

Frutillita del postre: en la página de youtube del Festival hay una entrevista de hora y media con Phil Tippet para adentrarse aún más en la construcción de la película y en la mente de este indiscutido maestro contemporáneo.

Midnight, de Kwon Oh-seung

Un asesino serial en las calles de un barrio pobre y desolado, una mujer que lo descubre por plena casualidad y se vuelve su nuevo objetivo, una madre y un hermano que caen en la volteada. Condimento especial, la joven y la madre son ambas sordas, y no solo no escuchan sino que no se comunican verbalmente. Este es el set up para arrancar con una de las películas más aplaudidas de este Festival, habiendo cerrado la sala del Ambassador como última función de la Hora 0.

Una película que unió a una sala de cine llena de desconocidos para volverse locos, reír, llorar, gritar, putear y aplaudir al unísono, y que definitivamente traerá las mismas reacciones viscerales a cualquier espectador que la mire desde su casa después.

Y es que Midnight es una odisea de sensaciones y sangre que es menester consumir. La peripecia sanguiniolenta capta toda la atención, pero no deja atrás la potencia de las construcciones de personajes, en una subtrama perenne de la unión y la familia.

Con algo de policial y muchísimo de acción, Midnight es un placer para el cine de género que se renueva año a año y por suerte, nunca nos decepciona.