Reseña: I Am Greta

Nunca se es demasiado joven para tener ideales y luchar por ellos. Este es el Caso de Greta Thunberg, una joven Sueca que se hizo conocida con tan solo 15 años por encabezar un nuevo movimiento por el Cambio climático, siendo la cara visible de miles de adolescentes y jóvenes adultos que se cuestionan sobre el futuro que se acerca.

Este documental biográfico de la plataforma Hulu, dirigido por Nathan Grossman, fue estrenado mundialmente en el Festival de Venecia, pasando posteriormente por el Festival de Toronto y algunos cines de Europa, América del norte y Australia.

En noviembre la plataforma lo subió oficialmente a su catálogo.

Todo este proyecto comenzó como un corto sobre el activismo medioambiental. Pero desde que un amigo de Grossman le mencionó sobre Greta, mutó instantáneamente en un documental que sigue de forma cronológica las actividades que lleva esta joven como activista.

La línea narrativa nos hace un racconto desde su último acto de activismo, atravesar el océano atlántico para llegar hasta EEUU para la Cumbre del cambio climático, atravesando sus inicios y como en su camino varios activistas de otros países se van uniendo a su cruzada.

La historia comienza cuando Greta, con tan solo 15 años, se sentó sola frente al parlamento de Suecia con un pequeño cartel: “Skolstrejk för klimatet” (huelga escolar por el clima). Hay que comprender que estamos hablando de uno de los países del primer mundo, que quizá no está acostumbrado como nosotres a las huelgas de estudiantes, y menos si es por una problemática internacional como la inminente destrucción del ecosistema.

A partir de allí, se genera un seguimiento de modo cuasi observacional (ya que si bien nos sitúa desde el principio en la historia de este personaje, se siente cómo muchas partes tienen una puesta en escena previamente organizada intentando hacerla parecer natural). Obviamente, para generar esta empatía, el documental se adentra en la intimidad del personaje exhibiendo las situaciones extremas de estrés que la protagonista transita a su corta edad y cómo lidia con su condición, asperger. Aun así, la joven se muestra dispuesta a responder con coraje y sin restricciones a cualquier político que se le cruce, desde hablar en la Unión Europea u ONU, sintiendo las miradas arrasadoras de políticos corruptos que solo juegan a favor de grandes empresas, hasta una charla relajada con el presidente de Francia, Macron.

Esta comparación de discursos entre ella y los políticos escépticos que no creen que sea del todo real la emergencia ambiental, como Trump o Bolsonaro, hablan por sí solos, acentuando a que tomemos una posición ante estas palabras que salen de figuras bastante polémicas.

Las causas del activismo extremo de Greta son explicadas de un modo superficial, dando por entendido que el espectador comprende exhaustivamente toda la problemática en relación al cambio climático, sus consecuencias y el contexto actual. El film se enfoca únicamente en mostrar el activismo de Greta por medio del material de archivo de las entrevistas que dio, las grabaciones caseras de la familia Thunberg y las mismas tomas que grabó Grossman.

Si bien podemos llegar a conocer sobre su activismo y su condición, poco conocemos sobre el contexto en el que vive ella, en especial  la estructura intrafamiliar. Por ejemplo, su madre solo aparece en una videollamada, y pareciera que es excluida de esta peregrinación por el clima, al igual que su hermana. El papel secundario de apoyo a Greta, y no tanto quizás, queda relegado a su padre, quien la acompaña a todas partes.

Lo que se representa como una realidad simple, solo genera preguntas sin respuestas sobre cómo se sustenta económicamente esta cruzada, el descuido alimentario de ella, y los cuestionamientos que recibe por parte de haters en las redes sociales.

Grossman, al igual que muchos políticos y personajes de los medios, en su admiración por retratar no se da la distancia suficiente para tomar una posición más neutral, y se eclipsa con la idea de Greta, interesándose en su figura pública, sin reparar en el propósito mismo de ella en su activismo, creyendo que con su presencia y su voz en off, reflexionando sobre su camino, bastan para la construcción de un relato.

La película quizá no llega a ampliar aspectos significativos en la vida de la protagonista, pero sí da la oportunidad de llevar este discurso de futuras generaciones repasando las entrevistas que tuvo, y el sacrificio que se impone a su corta edad. Su mensaje nos atraviesa, queramos o no, más en un momento donde todo, en cierto modo, es consecuencia de actos de personas en el pasado.

Greta, al igual que todes les Jóvenes de Fridays For Future, “Viernes por el clima”, una agrupación estudiantil internacional que promueve la acción en contra del calentamiento global y el cambio climático, están acá para abrirnos  los ojos de lo que pasará si no actuamos ahora mismo.

Un mensaje simple para una voz que impulsa fuertes palabras.