35° FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE MAR DEL PLATA: RESEÑAS DÍA III

Competencia Argentina, por Benjamín Héctor Minevitz

  • Esquirlas, de Natalia Garayalde (2020)

Se presentó a la Competencia Argentina otra película de factura cordobesa, Esquirlas, la opera prima de Natalia Garayalde, acompañada por la producción de Julieta Seco y Martín Sappia, a su vez director de Un cuerpo estalló en mil pedazos y el sonido de Federico Disandro, también director de sonido de la misma película. La cofradía cordobesa.

La directora de Esquirlas es Natalia Garayalde y este es su primer largometraje. Tenía 12 años cuando estalló la Fábrica Militar de Río Tercero, propiedad del Estado Nacional. Murieron 7 personas, hubieron cientos de heridos, la fábrica quedó destruida y la ciudad devastada. Unos 20 días después y pese a las “seguridades” dadas a la población por parte de un alto jefe militar, hubo más explosiones y murió una adolescente.

Cuando Natalia era más chica, su padre compró una filmadora Sony 8mm. para guardar recuerdos familiares. Sus hermanos, la casa, sus padres, ella misma van apareciendo en las imágenes. Son los recuerdos de una familia de clase media a la que se la ve bien. Cuando de repente estallan miles de proyectiles y la cámara capta las imágenes y el sonido de la desesperación y el miedo. Luego, con la misma cámara Natalia captó los testimonios de la destrucción. La tragedia de Rio Tercero está mostrada en este film desde la mirada individual, la de la directora del film y la de su propia familia.

Las primeras explicaciones de la explosión las dio el propio Presidente Carlos Saúl Menem, en presencia y aquiescencia del gobernador de Córdoba, el radical Ramón Mestre cuando ambos dieron una conferencia de prensa en la ciudad. En respuesta a un periodista, Carlos Menem esbozó una sonrisa y dijo: “Le estoy diciendo que no, descártelo totalmente, es un accidente… Se trata de un accidente y no un atentado. Ustedes tienen la obligación de difundir esta palabra”. Años después se comprobó que la explosión fue había sido causadas intencionalmente para encubrir el tráfico ilegal de armas a Croacia y Ecuador. Se condenó a 4 militares retirados… y a nadie más.

Las imágenes de la destrucción en el pueblo no tienen nada que envidiarle a aquellas que se ven en las ciudades donde la guerra se instaló, como por ejemplo en la guerra de los Balcanes, por ejemplo en Croacia, tierra adonde fueron a parar ilegalmente las municiones de Rio Tercero.

Esquirlas es un relato de non fiction, cuidado y dolido. Se integra en gran parte por los videos caseros que nacieron en la Sony 8mm. que compró el padre de la directora, algunos materiales de noticieros (pocos), algunos videos filmados por el obrero acusado injustamente del estrago. La voz en off de Natalia Garayalde acompaña el devenir de los videos, con un texto de su propia autoría. Varios fundidos a negro van ordenando el relato.

Esquirlas es una crónica íntima muy interesante sobre un episodio tan triste de nuestra historia reciente, por las víctimas, por las pérdidas y por la gravedad institucional, como así también abre un interrogante acerca del futuro: Rio Tercero alberga grandes establecimientos de la industria química.

Nos resta sobre todo una pregunta: ¿Qué causó la sonrisa del Presidente en el reportaje?

Competencia Latinoamericana, por Fabio Vallarelli

  • Los conductos (Encounters), de Camilo Restrepo (2020)

Los conductos es una película tramposa, en el buen sentido de la palabra. Restrepo, director del que no había visto sus anteriores trabajos, toma imágenes que se corresponden con un rodaje documental y las alterna y pone en juego con una puesta en escena de ficción, resignificando su sentido y creando un relato crudo sobre la periferia colombiana.

Hay toda una forma de mostrar la violencia que me parece interesante porque escapa a las visiones tradicionales de este tipo de relatos, es mucho más sutil y enunciado, que mostrado. A su vez, hay una tendencia muy del cine de no ficción actual en generar atmósferas de ciencia ficción a partir del uso de las imágenes y el sonido. De alguna manera, Los conductos referencia a lo que podría ser un relato neo noirciberpunk colombiano.

No creo que haya mucho para decir sobre la trama, la película es más de esas donde no importa tanto el devenir de la historia, sino más bien cómo esta se construye de forma sensorial a partir de las imágenes. Esto a veces funciona mejor y otras no tanto. La película es breve, apenas 70 minutos, y por momentos se vuelve pesada. Sí me parece interesante destacar el esfuerzo por mostrar como el falso ideario de una Colombia que ha superado los conflictos armados civiles y militares comienza a desmoronarse.

Hay un trabajo expresivo en el uso del fílmico que es muy hermoso y artesanal. No es una película para todo el mundo, creo que incluso para quienes encuentran interés en un cine más experimental el film puede no terminar de convencerlos del todo. Sin embargo, sus momentos buenos, como ese recorrido hipnótico por el bajo nivel, son impresionantes.

  • Panquiaco, de Ana Elena Tejera (2020)

También en los límites de la no ficción, este film de Ana Elena Tejera narra el retorno de Cebaldo a la comarca indígena en Panamá en la cual creció, y a la que dejó muchos años atrás, cuando emigró a Portugal.

El film relata este viaje de regreso y el encuentro del protagonista con sus seres queridos. Escenas de ficción y documental ilustran esta peripecia, con la que me costó mucho conectar como espectador. Hay algo de la puesta en escena, de la lejanía con el protagonista y de la falta de acción en el film, que lo hace muy difícil de visionar. Sin embargo, al igual que Los conductos tiene algunos pasajes de mucha belleza, en especial sobre el último tramo de la película.

Visionar a discreción.

Competencia Estados Alterados, por Fabio Vallarelli

  • Lúa vermella (Red Moon Tide), de Lois Patiño

Lois Patiño era un cineasta que conocía pero del que no había visto nada aún. Me interesaban sus películas porque proviene de Galicia y en el seno de esa comunidad española transcurren sus películas. Allí vive mi mejor amigo desde hace unos años y tuve la oportunidad de recorrer bastante de la zona hace un tiempo. Es realmente un lugar increíble. Detenido en el tiempo, con casitas baja y muchos, muchos ancianos que se dedican a ver pasar el tiempo. No se parece a nada que podamos conocer en el interior profundo de nuestro país, y tampoco se asemeja al ideario europeo que tenemos.

Imagino que un poco a consciencia de esto, y con la idea de transmitir la situación de la comunidad, es que Patiño se sumerge en esta Galicia profunda y nos regala un relato impactante visualmente sobre un pueblo que es acechado por una presencia extraña y monstruos del pasado y el presente.

Al igual que las otras películas que comenté, Lúa vermella camina por los límites del documental y la ficción, y lo hace con un trabajo visual y sonoro prodigioso e impactante. Es una de esas películas que nos hacen lamentar que el festival de este año no pueda tener como sede una sala de cine. Nada de lo que se pueda decir de la película le hace justicia, y creo que escribir u opinar sobre ella sin disfrutarla en pantalla grande y con un buen equipo de sonido sería faltar a la verdad. Opino que nadie puede decir que vio “de verdad” Lúa vermella si lo hizo de una computadora o una televisión.