If Beale Street Could Talk: las calles de mi ciudad

balestreet

La consagración de Barry Jenkins con Moonlight en los premios Oscar del 2017 fue una sorpresa para todo el mundo. Aquella película, su opus 2, no había participado de los festivales más importantes del mundo y de hecho solo en Mar del Plata compitió por el principal premio en un festival Clase A, premio que finalmente fue para la película israelita The People That Are Not Me. Situación similar había ocurrido con Medicine for Melancholy, su ópera prima de 2008, y lo mismo entonces debía ocurrir con If Beale Street Could Talk, su película más cara a la fecha (12 millones de dólares).

Jenkins trabaja en una serie de metáforas los principales devenires de la comunidad negra en los Estados Unidos, en especial la violencia institucional y la situación de las personas privadas de su libertad. El tratamiento estético del filme, desde su estructura, sus puestas de cámara y la focalización en los diferentes personajes lo convierten en una obra alegórica y la más “expresiva” de la filmografía del realizador.

IBSCT_11827_RC

La película adapta la novela homónima de James Baldwin que narra la historia de Fonny (Stephan James) y Tish (KiKi Layne), una joven pareja afroamericana a mediados de los 70 en Harlem que se ve obligada a separarse luego de que Fonny es encarcelado por un delito que no cometió.

Con mucho trazo grueso Jenkins aborda de forma directa y sin matices el sinfín de violencia que la comunidad negra recibía (y recibe) en los Estados Unidos. Más allá de lo explícitas o efectistas de algunas escenas, el director utiliza muchos recursos de puesta en escena para narrar con eficacia la historia que se apoya muchísimo en el enorme trabajo de montaje que realizan los editores Joi McMillon y Nat Sanders, misma dupla de Moonlight.

movies-010db7952b3ac260

La película ahonda en temáticas complicadas para la comunidad negra en los Estados Unidos. El flagelo de las causas armadas, la violencia policial y el racismo al que son sometidos sus ciudadanos. A su vez, se anima incluso a meterse en temas más controvertidos para la actualidad, como los testimonios de víctimas de violencia de género y su credibilidad. En mi opinión Jenkins sale airoso en dar estas discusiones con mucho respeto y con bastante perspectiva de derechos humanos.

Si bien por momentos el tono es confuso y todo se torna demasiado “melodramático”, la película tiene un gran trabajo de interpretación. Todos los actores están muy bien, especialmente la reciente ganadora del Oscar, Regina King, quien ya venía haciendo un gran trabajo desde el protagónico que tuvo en la genial serie de TNT Southland, allá por el 2009, y que ahora, gracias al premio de la Academia, logra meter su nombre entre las actrices más importantes de la industria.

ibsct_05

Más clásica y oscarizable que sus anteriores películas, pero igual de afectivas y efectivas, Barry Jenkins da un paso adelante con If Beale Street Could Talk y busca convertirse en un nuevo nombre fuerte de la industria hollywoodense. Los resultados en la temporada de premios quizá no fueron los mejores, de seguro If Beale Street Could Talk merecía más repercusión que otros filmes. Más allá de eso no deja de ser una de las películas más interesantes que dejó lo que fue 2018.

 

Anuncios