Western: Una historia del Lejano “este”

 

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El título parecería indicar que se trata de una historia del “lejano oeste” y, sin embargo, la acción sucede en el este, en Bulgaria, con más precisión, en la frontera con Grecia. Pero el título no es caprichoso ni erróneo porque Western es una película cuya narrativa nos recuerda los viejos films de vaqueros.

Un grupo de obreros de una compañía alemana llega a un pequeño pueblo búlgaro para comenzar con la construcción de una central hidráulica. La zona padece la escasez de agua, lo que provoca disputas entre los vecinos. Los obreros levantan un campamento en las afueras del poblado y mantienen una relación conflictiva con los lugareños, a quienes tratan como personas de categoría inferior.

Western  de Valeska Grisebach

Western rememora la narrativa de las películas del oeste: un territorio de frontera, los trabajadores alemanes, a modo de grupo de vaqueros pendencieros, que se instalan en un pueblo y provocan a sus habitantes, izan una bandera alemana en lo alto de un cerro, se burlan, acosan a las mujeres, se emborrachan y buscan conflictos. En este caso con un condimento adicional: no pueden comunicarse porque desconocen la lengua local, es más, se nota que tienen dificultades de comunicarse entre ellos porque el idioma alemán no es la lengua materna de todos. Solo uno de ellos, Meinhard, comienza a relacionarse con la gente del pueblo, para lo cual debe sortear un primer obstáculo, el idioma. Es un personaje solitario, de temperamento lacónico, de andar cansino y, de por sí, de pocas palabras, con un pasado de legionario en las guerras de Afganistán y de África, un hombre de todos lados y de ninguno en especial. Como en todo film de vaqueros hay una cuestión con caballos, un “saloon” donde se juega a los naipes, una mujer codiciada y una tensión que va creciendo a medida que avanza el film.

Western es una película de vaqueros solo en cuanto a su estructura narrativa pero no en cuanto a su resolución. Su tema es la relación con el otro, con lo distinto, con lo desconocido. Incluye una referencia a la cuestión política: el poder económico de Alemania y su pasado nazi que aún produce recelos en aquellos países, como Bulgaria, que debieron soportar el atropello germano. El nacionalismo, encarnado por los obreros y algunos lugareños, entra en franca contradicción con la idea de integración, de comprensión acerca de lo extraño que va de la mano con la necesidad. Es Meinhard, un hombre silencioso, de gestos breves pero decididos, quien quiebra el estereotipo del vaquero soberbio y peleador, casi a la manera de un antihéroe. Podría pensarse en el personaje de Clint Eastwood de Los puentes de Madison.

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La directora alemana Valeska Grisebach logra imponer el clima exacto. La cámara es un testigo equidistante y lejano a todos los componentes del conflicto. La fotografía acompaña la propuesta estética que pone la austeridad en primer plano, en concordancia con la aridez del paisaje. El mismo concepto puede emplearse para caracterizar las actuaciones, las cuales, pese al conflicto que avanza y a las relaciones que se van tensando cada vez más, guardan la medida justa que excluye toda exageración.

Western es una coproducción alemana, búlgara y austríaca. Participó en la sección Un Certain Regard del último Festival de Cannes, donde obtuvo excelentes críticas pero no así el reconocimiento del jurado.

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