Atlanta, Dramedy en serio

imagen destacada

Esta exitosa serie relata los desafortunados días de Earn (Donald Glover), un muchacho afroamericano que se encuentra en bancarota y que, junto con su primo, cantante de rap, Alfred “Paper Boi” Miles (Brian Tyree Henry), tratan de salir adelante en el mundo del hip hop en una de las ciudades de EE. UU. que fue y sigue siendo semillero de esta cultura.

Atlanta fue premiada como la mejor serie en los Globos de Oro 2017 y su protagonista y creador, Donald Glover, recibió el premio al mejor actor de TV por su performance, quien también se hace llamar Childish Gambino, ya que además, es músico y comediante.

Earn es un joven inteligente pero parece tomar decisiones tontas o poco acertadas. Tiene un trabajo a comisión en el que no pone ningún empeño para cobrarlas, no tiene casa propia ni es bienvenido en la casa de sus padres, por lo que debe alojarse, cada tanto, en la casa de su novia y madre de su hija, Vanessa (Zazie Beetz), quien a su vez, cansada de salir con un “perdedor”, se aventura en citas con otros.

web_social_atlanta_1200x630

Su mirada es de un desencanto que enternece pero a veces exaspera. Sin embargo, Earn está convencido de querer salir adelante, no a través de un trabajo convencional, sino marcando tendencia en el mundo del hip hop.

Es así como se reencuentra con su primo Alfred, ahora conocido como Paper Boi, el autor del último hit de rap de la ciudad. Alfred tampoco está recaudando dinero con su nuevo tema pero no tiene problemas en recibir a Earn, quien se hace llamar su manager.

A este par de personajes, se suma Darius (Lakeith Stanfield), un extraño ser que parece decir frases al azar y que, por momentos, solo aporta malas ideas a una escena ya desventurada.

De esta manera, se conforma el trío, con un talentoso, un inteligente y un freak, que cada tanto se convierte en cuarteto cuando se suma Vanessa, quien aporta también su cuota de pesimismo para adornar la trama. Con un sentido del humor muy propio, estos personajes atraviesan la vida cotidiana de la clase media baja estadounidense y afroamericana, condimentada por situaciones desopilantes, de la mano de la cultura del hip hop.

atlanta-tv-02-videoSixteenByNineJumbo1600

El humor, especialmente construido para esta serie, es lo que la distingue de otras comedias. Incluso, cuesta etiquetarla como tal, si bien en los Globos de Oro fue incluida en esta categoría, ya que la trama apunta a temas como la discriminación y todas las hipocresías que la rodean, la falta de recursos económicos, el cuestionamiento del éxito y el fracaso como unidades de medida de la felicidad, así como los aspectos más “livianos” del crimen organizado. Las situaciones cómicas nos interpelan al mostrar las aristas más afiladas sobre la vida de la comunidad afroamericana en EE. UU.

La serie juega constantemente con el absurdo y busca el límite de los estereotipos, en especial, los relacionados con la discriminación, como cuando Paper Boi dice que la gente le teme solo por acercarse a un cajero automático, por eso se ve obligado a rapear.

Otro capítulo para rescatar y que remarca el estilo de humor de la serie es aquel en que Paper Boi es invitado a un programa de debate de un supuesto canal de la comunidad afroamericana para compartir la mesa con una doctora en Filosofía, especialista en feminismo, y discutir acerca de las letras machistas de sus canciones. El capítulo incluye falsos comerciales que son dignos de un Cha Cha Cha a lo yankee o, un Saturday Night Live aún más irónico.

11-atlanta.w710.h473.2x

La falta de dinero y las muchas maneras de conseguirlo (o perderlo) se retratan en casi todos los capítulos. Earn es el que más lo sufre, dado que debe aportar para su hija y su estado de bancarrota es constante. Tal como dice el tema de Paper Boi: “Si no estás haciendo dinero, entonces no eres un hacedor de dinero”. La redundancia vale para este personaje que se la pasa deambulando para conseguir plata, sin ningún tipo de éxito en la tarea.

La ciudad de Atlanta muestra, en general, sus zonas más periféricas o vulnerables, pero la serie también deja ver, por momentos, el contraste con las fastuosas mansiones que conviven en esa misma localidad, lo que ayuda a acentuar todavía más la brecha que existe, especialmente marcada entre “blancos y negros”.

A su vez, la serie se atreve a hablar, con un tono bastante peyorativo, sobre a aquellxs afroamericanxs que se suben a la escalera de los blancos para pasar a ser una suerte de exhibición cuasi antropológica dentro del círculo progre que quiere demostrar que “tiene un amigo negro”.

atl_pilot_0722_365d

Por momentos, esta premisa recuerda un poco a la que plantea Get Out (Huye) (donde también actúa L. Stanfield), utilizando recursos menos terroríficos pero igual de incómodos para quienes estamos delante de la pantalla.

Esa incomodidad generada, paradójicamente, por el humor ácido y único, es lo que la vuelve una serie atractiva, incluso, para quienes no estamos inmersos en el mundo del hip hop. A esto se le agrega el encanto de estar constituida por capítulos de 20 minutos, en los cuales empieza y termina una nueva aventura (o desventura) cada vez.

 

Anuncios