32° FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE MAR DEL PLATA: RESEÑAS DÍAS I & II

mdq 2017

Dejamos aquí la primera tanda de reseñas del festival. Como el tiempo es poco y las películas son muchas, elegimos como siempre escribir sobre aquellas películas que nos parecen destacables, obviando aquellas que no nos han gustado.

Competencia Internacional: “5 Therapy” Dir. Alisa Pavlovskaya

Lo que podría ser una versión ucraniana de Trainspotting se transforma con el conocimiento de muy pocos elementos en una performance autobiográfica de su protagonista, Stas Dombroski, un ex adicto devenido en escritor luego de haber pasado por un fuerte periodo de autodestrucción.

Filmada de forma independiente, con mínimos recursos pero con una técnica muy precisa, 5 Therapy nos relata la vida de su protagonista, quien luego de enterarse a los 17 años que era VIH positivo se arrojó por completo a un abismo de drogadicción, criminalidad y todo tipo de enfermedades.

El mayor mérito de la película se puede encontrar en el juego de autoconsciencia permanente que presenta. Todo el tiempo comprendemos que estamos viendo a Stas, él nos habla y mientras nos cuenta su historia se encarga de generar un clima de realismo mágico para evitar los golpes bajos y eludir así una falsa pretensión de intentar representar “la realidad”. Todo esto por supuesto es mérito de su directora, Alisa Pavlovskaya, que pone en juego con esta ópera prima todos sus recursos y conocimientos obtenidos de su experiencia como directora de fotografía (esto se vuelve muy notable con el trabajo de iluminación natural en exteriores e interiores y la corrección de color del film).

El punto bajo, el único quizá, es una suerte de mirada aleccionadora que se presenta hacia el final, con un mensaje de redención muy marcado, tanto que termina siendo un poco impostado.

 

Panorama Autores: “Félicité” (Dir. Alain Gomis)

Quizá lo que resulte más sorprendente de esta película francesa situada en la República Democrática del Congo es la similitud que se puede encontrar entre sus paisajes y las imágenes de Sudamérica. Los personajes, los vínculos, las reacciones, todo nos hace pensar que los hechos que narra Félicité podrían haber ocurrido en el litoral de nuestro país.

La protagonista -cuyo nombre oficia de título para el film- es una mujer fuerte que se gana la vida cantando todas las noches en diferentes lugares del Congo. Su situación económica es compleja, su marido parece no ayudar mucho y todo se complica cuando su hijo se accidenta y Félicité debe salir a juntar dinero por todos lados para lograr operarlo.

Esta suerte de peripecia Dardenniana toma cierta distancia hacia la mitad de la película, alejándose del drama de personajes para acercarse cada vez más al documental etnográfico.

Filmada con mucha crudeza, con momentos nocturnos muy bellos, Félicité logra hacernos descubrir de una manera impactante a la República Democrática del Congo, al tiempo que nos cuenta una hermosa historia de amor y perseverancia, con una perspectiva social más que interesante.

 

Competencia Argentina: “La Nostalgia del Centauro” (Dir. Nicolás Torchinsky)

Enmarcada dentro de ese género cada vez más expansión que podríamos denominar “de no ficción”, La Nostalgia del Centauro presenta a modo de ensayo cinematográfico una reflexión sobre la tradición y el mundo gauchezco, casi exintinto por nuestra época, especialmente para la sociedad capitalina.

Abocado a un fuerte trabajo sensorial, Nicolás Torchinsky hace avanzar el relato a través de potentes imágenes y un gran manejo del fuera de campo sonoro. Por momentos este tratamiento se intercala con las charlas y el registro que el realizador mantiene con Juan y Alba, dos ancianos que residen en los cerros tucumanos.

La Nostalgia del Centauro es entonces una película por momentos muy bella y con una fuerte impronta estética; su mayor punto en contra es la reiteración en la utilización de recursos similares, sin que necesariamente haya puntos dramáticos en los que apoyarse. Cuando esto sucede se pierde cierto interés en lo que se observa, pudiendo provocar cierto tedio; principalmente en espectadores que no están habituados a estas propuestas.

Competencia Internacional: “Colombus” (Dir. Kogonada)

De pensar el cine a realizarlo, Kogonada, ensayista y crítico del sello Criterion, presenta una película filmada con una precisión maravillosa, donde cada plano está elaborado con una maestría increíble.

Jin (John Cho) debe viajar debe a Columbus, un pueblo de Indiana famoso por sus edificios, para atender a su padre, un erudito de la arquitectura que cae enfermo. Allí, Jin conoce a Casey (Haley Lu Richardson), una joven apasionada por los edificios de su ciudad que se debate entre perseguir su futuro o quedarse cuidando a su madre.

Haciendo honor a sus raíces orientales, Kogonada arma una relato sobre el tiempo, donde los personajes interactúan con una naturalidad y una belleza envidiable. Todo en Columbus está bien, la maravillosa técnica en la puesta en escena se equipara con un evidiable trabajo en la dirección de actores (los diálogos, las pausas, los silencios son hermosos). John Cho brinda su mejor performance a la fecha y Haley Lu Richardson es tan bella que enamora en cada encuadre.

No es tan habitual en nuestra época que los críticos y ensayistas se animen a saltar a la realización. Escribir sobre cine siempre es más fácil que hacerlo, por eso el mérito de Kogonada es doble al permitirse llevar a cabo una película que le declara su amor al cine y a los personajes que retrata.

 

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