Reseña: Win it All

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Jake Johnson, conocido por su papel de Nick Miller en “New Girl” escribe y protagoniza esta película independiente pequeñísima sobre un adicto al juego que intenta rehacer su vida. Su simpática actuación no llega a culminar un producto atractivo que no sabe qué quiere ser.

Mesa de Juego
Eddie Garrett (Jake Johnson) es un adicto al juego por herencia paterna que no tiene dos mangos en el bolsillo y que un buen día, como Vito en “El Padrino 2”, se encuentra guardando algo para alguien. En el caso de Eddie, un bolso con mucha plata. El trato es simple, tiene que guardar el bolso hasta que su dueño salga de la cárcel en seis meses y se llevara 10 mil dólares. Para el quebrado de Eddie, es un trato perfecto. Sin embargo, su adicción al juego hace que abra el bolso, descubra el dinero y empiece a perder.

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Llegado un punto de la deuda, habla con su hermano Ron (Joe Lo Truglio, de “Brooklyn 9-9”), con el cual tiene una excelente relación, para que le de trabajo en la empresa de jardinería que ambos heredaron de su padre. Es hora de recomponer su vida. Conoce una chica, Eva (Aislinn Derbez), con la cual desarrolla una buena relación. Tan buena que quiere que le vaya bien. Con ayuda de su sponsor (Keegan Michael-Key) no está jugando más y, de a poco, devuelve la plata que perdió.
Y luego todo se va al carajo.

Una mano pobre
Como en todas estas películas, se espera que al protagonista le vaya mal. Que llegado un punto fracase para realmente entender que el juego es una adicción. Algo que en “Win it All” no llega a pasar como en otras películas que parecen pagadas por “Jugadores Anónimos”. En un momento, a Eddie parece que la adicción le desaparece así de la nada y no sólo eso, que toda la mala suerte que tuvo -que lo llevó a perder 50 mil dolares-, desapareció como por arte de magia o un guión pobre. Probablemente lo segundo.
Hay una buena intención. Hacer una película del tema que sea distinta a las otras. Donde al protagonista no le den una paliza “para que entienda”.
“Win it All” busca otra cosa ¿Qué? No está claro. Y ese es su mayor defecto.

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A los que consumimos “New Girl” nos resulta atractivo ver a Jake Johnson repetir su rol de Nick Miller en una película. Un perdedor querible, gracioso, que se ríe ante la desgracia y que cae simpático a su entorno. Es como si Jake Johnson hubiera mandado a la mierda la pretensión de crear un personaje de cero y se hubiera tirado a chanta. No es algo que esté mal per se si la película tiene alguna clase de mensaje.

Conclusión
Pero claro, “Win it All” no lo tiene. Nos entrega un final apurado, desabrido, innecesariamente feliz e inesperadamente abrupto.
La dirección de Joe Swanberg, director histórico del mumblecore y de numerosos productos de Netflix, co escritor del guión y eterno actor secundario o terciario busca la intimidad de estos productos independientes y es quizá lo mas acertado de esta película.
Dato para el futuro, averiguen quien extiende los cheques en Netflix porque claramente es un ser tremendamente generoso.

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