Reseña: Iron Fist

Lo primero que se puede pensar después de ver una buena cantidad de episodios de esta nueva y esperada serie es si los periodistas que recibieron el early access a los primeros capitulos estaban en lo cierto. O si uno coincide bah. Porque en definitiva la crítica sirve para eso y nada mas. Para odiarla  o para aplaudirla. Termina siendo entonces una meta obra de la obra original.

El caso es que no, quien escribe no está de acuerdo con todas las críticas que se vertieron tempranamente sobre “Iron Fist”. Paso a detallar.

El Hierro no se Dobla

Así como Luke Cage fue un personaje creado exclusivamente para aprovechar la movida del blaxploitation, Iron Fist fue un superhéroe que tenía como finalidad acercar a todos los fanáticos de la movida del kung fu y las pelis de Bruce Lee que había a mediados de los ´70. Stan Lee es el Thomas Edison de los comics. Sus creadores originales, Roy Thomas y Gil Kane, se inspiraron también en un antiguo personaje de historietas llamado “Amazing-Man”. Sin comentarios.

Como para variar un poco, su persona no superheróica, Danny Rand, es el heredero de una vasta (vasta, vasta) fortuna producida por el éxito de la “Corporación Rand” que como cualquier empresa de un comic –llámese Wayne, Luthor, Oscorp, Kord Industries, Queen Consolidated- hace prácticamente de todo. Hasta aquí estamos hablando de un personaje super plano. Casi sacado de una plantilla. Rubio, caucásico, millonario, experto en artes marciales. En fin.

¿Por qué Iron Fist termina siendo digno de una serie en el universo Marvel entonces?

Esta es la mayor crítica que puedo hacer (junto con otras mas adelante). “Iron Fist”, tanto el cómic como el personaje del cual se deriva la serie, no destaca por prácticamente nada. Discusión aparte sus superpoderes (el consabido “Puño de Hierro”), su encanto (nulo), su trasfondo (no muy interesante). Había mil superhéroes secundarios más atractivos que pasaron por las  filas de Defenders, que es, a la postre, el supergrupo al cual todos  (lease: el nombrado Luke Cage, Daredevil y Jessica Jones, más los seguros secundarios de Misty Knight, Night Nurse, Colleen Wing…) van a asistir.

Esto no niega que, a priori, haya público de Iron Fist. Aunque es cierto que es bastante un segundón dentro del universo Marvel.

El Hierro se Quiebra

Es así que “Iron Fist” recibió una serie de 13 capítulos producto de la unión de Marvel con Netflix. Y no, no es un a gran serie como lo fue Jessica Jones, o una excelente como Daredevil. Tampoco es una muy decente como “Luke Cage”. Si hubiera que compararla con otra serie de Netflix la pondría un poco por arriba de la vergüenza que fue la tercera temporada de “House of Cards”. Para la opinión sobre el guión hay una palabra en inglés: “cheesy” que no tiene una correcta traducción al castellano. Pero negociemos con “cursi”. La trama presenta excesivos momentos cursis. Dado que Danny Rand (Finn “soy un clon de Jude Law” Jones) no es brillante, ni siniestro, ni oscuro, ni gracioso, la fuerza de los intercambios recae en sus interlocutores, que tampoco lo son, a excepción del mejor personaje de la serie, el sinuoso y casi villano adicto a los calmantes, Ward Meachum, interpretado con brillantez por Tom Pelphrey. Ward, es hijo del duro Harold Meachum, amigo y socio de los Rand en la corporación. Por supuesto, cuando Danny llega después de ser asumido muerto por mas de 15 años, nadie cree en él. Ni siquiera la hermana de Ward y mejor amiga de Danny, Joy Meachum (la intrascendente Jessica Stroup). Entonces el protagonista, traba amistad -y algo mas- con Colleen Wing (Jessica Henwick), la sensei de un dojo hasta que la situación se resuelve gracias a la mediación de la abogada Jeri Hogarth (Carrie Ann-Moss).

Todo deriva en que Danny, que regresa a casa después de ser dado por muerto, hereda una corporación que no quiere y de la cual no se hace cargo, mientras tiene recuerdos del pasado e intenta vencer a una mafia maligna que está en su ciudad usando su habilidad superior en el arte marcial.

¿Esto les recuerda a algo?

Claro que sí. Porque es “Arrow”.

“Iron Fist” refleja a “Arrow” en muchas maneras. Esto no es un elogio.

Ahora, ¿esto convierte a “Iron Fist” en el desastre que dijo el resto de la crítica que era?

Ni por asomo.

Un Arma de Doble Filo

Hay varios aspectos a destacar. La dirección, por ciertos momentos se luce. Dado que Finn Jones no está bien casteado (podrían haber convertido al personaje en un asiático) y no es un gran artista marcial, algunos movimientos de cámara ayudan muchísimo a disfrazar sus falencias. La fotografía por momentos es fabulosa y recuerda a momentos de Ridley Scott.

La banda sonora, en cambio, es inexistente, asi como la importancia de los subplots y la inteligencia de los villanos que son los que corren por detrás de todo desde la temporada I de Daredevil: “La Mano”.

No es que no sean inteligentes, sino que a esta altura, su propósito es inentendible y sus formas irracionales. Nunca va a ser comprensible que no cejen en matar a cientos de personas pero siempre duden en matar a los que realmente pueden lastimarlos.

Aún con todas sus inconsistencias, “Iron Fist” no falla en entretener. Y es rarísimo. Porque es cierto que prácticamente todo es mediocre. No bueno, no malo. Mediocre. Inentendiblemente mediocre. Para otra discusión queda todo el espanto ideológico, que poco sentido tiene en el 2017, que un hombre blanco le explique, paternalistamente artes marciales a una mujer asiática sensei en su dojo. Espantoso. Pero es entendible dado el contexto. El tipo estuvo recluido en el monasterio de Kun Lun los últimos 15 años. No es tan grave que desconozca los patrones actuales de conducta.

Tal vez el problema es que no había forma, con el material original, que “Iron Fist” fuera buena. El personaje del cual procede, no lo és. Como muchos otros personajes, fue creado por una idea de marketing  y sus mejores momentos de cómic están cuando hace dupla (con su amigo Luke Cage en “Heroes for Hire”, con Daredevil que es su casi mejor amigo, con Wolverine…).

En invierno llegan los “Defenders”, que va a durar 8 capítulos, donde Danny Rand va a estar bien rodeado y todas estas insuficiencias se van a maquillar. Lo lamentable de todo esto termina siendo que le hayan dado una serie a un personaje que tiene todo claro cuando es un secundario pero no sirve de ninguna manera cuando el foco lo apunta a el sólo.

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