Empatía con el espanto: Reseña de “Elle” de Paul Verhoeven

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En 1995 se estrenaba una película que estaba destinada a convertirse en uno de los éxitos de ese año. El film contaba entre sus protagonistas con Kyle MacLchlan, en pleno pico de su carrera luego de Twin Peaks, y Elizabeth Berkley, la joven y hermosa estrella de la televisión de turno. La dirección corría por cuenta de un holandés que había desembarcado en Hollywood con un notorio y ascendente recorrido: Flesh+Blood; RoboCop; Total Recall y Basic Instincts. Todas películas de las más recordadas de aquellos años.

Lamentablemente “Showgirls”, la película en cuestión, fue un fracaso estrepitoso. Prácticamente le costó la carrera a sus protagonistas, y Paul Verhoeven – el director al que hacíamos referencia – estuvo a punto de pasar a ocupar ese lugar tan temido en la industria de “Director Maldito” .

Pasaron los años y una revisión del cine de Verhoeven lograron que el tan temido mote no llegara a instalarse por completo, claro que sortear ese obstáculo no sería fácil. Dos más serían las experiencias del realizador en suelo norteamericano; en primer lugar la tan recordada por estos lares “Starship Troopers”, excelente película que fracasó en la taquilla; y la fallida “Hollow Man” .

Cannes France 21 05 2016 - Dutch director Paul Verhoeven R and French actress Isabelle Huppert L pose during the photocall for Elle at the 69th annual Cannes Film Festival in Cannes France 21 May 2016 The movie is presented in the Official Competition of the festival which runs from 11 to 22 May Cine Francia EFE EPA JULIEN WARNAND

Con este panorama, Vehoeven no tuvo más opción que un simil exilio europeo. Allí, en esta nueva pero mucho más dilatada etapa de su carrera, filmaría tres películas más: “El libro negro”, “Tricked” Y – probablemente la película de su vida a los 78 años – “Elle”, el film que nos trae a la presente reseña.

Verhoeven se arriesga y nos sumerge en un mundo en el cual la corrección política, la moral y la ética deben ser dejados de lado por un momento. Dejados de lado, no en pos de un disfrute sádico banal y superficial, sino a los fines de poder resignificar el concepto de aquellas palabras. Hay entonces un primer error que no debe cometerse. Elle no es una película amoral ni mucho menos. Es una historia donde la moralidad de los personajes cae a lo más profundo de la humanidad, para demostrarnos que es posible empatizar con ello y que incluso una suerte de redención es posible.

Isabelle Huppert –que a sus 63 años conserva una belleza envidiable– es una empresaria del mundo de los video juegos que sufre una violación. Este hecho traumático abre la película, el primer plano del film es el cuerpo desnudo de Huppert, luego de ser brutalmente asaltado por un misterioso enmascarado.

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Sorpresivamente, al igual que en el film “Era el Cielo” de Marco Dutra, la protagonista no denuncia el hecho. Conserva misteriosamente para sí lo ocurrido. A partir de allí aparecerán toda la gala de personajes de lo más miserable y lastimoso que uno pueda imaginar. Desde la propia protagonista que no duda en manipular a su exmarido –  quien en una oportunidad la golpeó – o acostarse con el marido de su mejor amiga, al tiempo seduce a su vecino ultraconservador, pasando por un hijo con serios problemas de autoestima que es engañado por su bipolar mujer, hasta llegar a toda una serie de personajes secundarios enfermizos y completamente desprendidos de moralidad alguna.

Vehoeven entonces nos hace empatizar con estos personajes, en particular con la sociópata protagonista, aquí víctima también, y el viaje que ella inicia en la búsqueda de encontrar al atacante. Búsqueda que se enturbia hasta niveles insospechados, donde la víctima deja de serlo  en algunos momentos, y luego, ya hacia el final, en otro giro de la trama, se convierte en heroína.

En Elle entonces conviven una enorme cantidad de cuestiones dignas de ser analizadas y observadas con un mayor detenimiento. Esta breve reseña, incapaz de realizar dicha tarea, solo puede limitarse a intentar expresar lo excelente y desprejuiciosa que la película resulta. Una mirada ácida sobre una sociedad que ya no se debate entre actos aberrantes o nobles, sino que se limita a ponderar el horror, y en donde el camino del héroe que realiza la protagonista no tiene el glamour que estamos acostumbrados a ver.

Por alguna razón Elle aparece en casi todas las listas de mejores películas del 2016. Por alguna razón no está en la lista corta de las nominaciones a los Oscars a mejor película extranjera. Es posible que la Academia no esté preparada aún para pedirle disculpas a Verhoeven, aquel hijo pródigo que expulsó y que hoy tan bien le vendría.

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