Reseña: No Respires

2

Fede Alvarez, director de No Respires, vivió y está viviendo lo que en Argentina llamamos “el sueño del pibe”, en 2009 subió un cortometraje a YouTube, se volvió viral y de la noche a la mañana recibió decenas de mails de Hollywood queriendo contratarlo, de subir un cortometraje independiente a Internet pasó sin escalas a trabajar nada menos que bajo el ala de Sam Raimi, cosas que en la vida real son tan inimaginables que sólo pensamos que existen en la ficción. Sin embargo, una oportunidad cuasi divina como la que se le dio a Fede Alvarez sólo es un impulso, luego viene lo verdaderamente difícil, mantenerse por uno mismo, en Marvel dirían “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, y digamos que una gran producción también lo hace, mucha responsabilidad y presión. Pero Alvarez se las arregló para sacar del sombrero una de las que me atrevería a decir que es de las mejores reeboot/remake que se han hecho, la de Evil Dead. En ese entonces Alvarez subió la apuesta respecto a su cortometraje anterior y aun así salió ganando al reinventar un producto ajeno, pero ahora le tocaba ir por algo más propio, es así es que co-escribió y dirigió No Respires.

Jane Levy stars in Screen Gems' horror-thriller DON'T BREATHE.

El segundo largometraje de Alvarez es una película de terror, donde un grupo de inexpertos ladrones irrumpen en la casa de un ciego (ferozmente interpretado por Stephen Lang) para robarle una fortuna que tiene acumulada, aunque el hecho de que ese hombre sea un ex combatiente de guerra que está un poco loco va a hacer que los cazadores se terminen convirtiendo en presa. Esto da lugar a crear una serie de situaciones muy tensas, con el ciego antagonista acechando desorientado a solo centímetros de atrapar a los personajes principales, acompañado de una total incertidumbre respecto hacia dónde va a desembocar la situación. Probablemente las premisas más simples son las que más cuesta estirar hasta un largometraje sin  que el resultado final decaiga, por lo que ya de por sí es elogiable cómo una historia tan simple como esta pueda llegar a ser un largometraje que mantiene agilidad en el relato y hace que la historia esté en constante movimiento.

La información está muy bien medida, casi nada parece forzado ni inverosímil, simplemente algunas pequeñas secuencias muy breves alcanzan para entender a los personajes y sus motivaciones, las cuales son simples pero claras, estas escenas no se llevan tiempo de más, ni nos dejan con personajes vacíos por falta de desarrollo. El guion presenta algunos detalles negativos, pero que a la larga no desmerecen la obra, como un ligero problema respecto a la verosimilitud en la audición del hombre ciego. Todos sabemos lo silenciosa que puede ser una casa a altas horas de la noche, incluso estando lejos de la fuente sonora hasta el más mínimo ruido se oye (más aun cuando la casa no se encuentra en un lugar céntrico como en este caso). Si bien la música ayuda a disimular este problema, resulta raro que por momentos el personaje de Lang pueda oír, por ejemplo, el crujido de una madera pero luego no oiga a los protagonistas murmurando, más aun siendo ciego y que por tanto tiene sus otros sentidos agudizados.

This image released by Sony Pictures shows Stephen Lang in a scene from "Dont Breathe." (Gordon Timpen/Sony/Screen Gems via AP)

La película logra generar una sensación de encierro constante (cosa fundamental en una historia así) y el combo se agranda apoyado en una muy buena musicalización, una gran actuación por parte de Lang (que casi sin dialogos se las arregla para caracterizar un personaje que no para de crecer), una buena fotografía con un uso sencillo pero bien utilizado de la paleta de color, además de complementarse con unos planos secuencia muy fluidos y bien desarrollados, con etapas, con pausas y encuadres bien marcados y justificados. Así Alvarez demuestra un gran manejo del suspenso y la narrativa clásicos, simple pero totalmente efectivo y dando una película repleta de escenas con una gran tensión donde termina resultando casi imposible apartar la vista de la pantalla. No podemos decir que Hollywood no sabe reconocer un talento cuando lo ve, porque esta promesa que es Fede Alvarez va muy bien encaminada.

Anuncios