Game of Thrones S06E06: Blood of my Blood

game of thrones banner

Con bolsa de spoilers incluida.

Como bien sabemos, la división en los fans de Game of Thrones se da entre quienes leyeron los libros y quienes sólo ven las series. Me cuento entre los primeros y trato, en la medida de lo posible, de no ponerme pesado con las simetrías y diferencias. Con personajes vivos en uno u otro lado, escindidos, condensados; situaciones re imaginadas y cambiadas.

Van a tener que perdonarme un desvío de este camino purista.

El capítulo en cuestión es un ajuste de rumbo. La serie venía separándose de la trama de los libros de manera bastante notable, y ahora vemos con claridad el esquema que se había seguido. Ese esquema fue robar tiempo. Imaginar situaciones nuevas para la serie en lo que parecían tiempos muertos en los libros.

La línea de Desembarco del Rey, con Jamie, Cersei, el Rey Tommen y la Reina Margaery, da el último volantazo y se emplaza muy cerca de donde estaba en Danza de Dragones. Todo el viaje de Jaime a Dorne, uno de los puntos más flojos de la serie, fue solo para darle algo que hacer al blondo manco.

Sintetizando, se abrieron arcos argumentales autoconclusivos, que no están en los libros, pero que nos mantienen entretenidos con peripecias que no afectan a la trama general.

Y ya que estamos aquí en esta línea, analicemos un poco. El Rey Tommen continúa siendo seducido por el Papa Francisco Gorrión Supremo. Astuto, el viejito religioso, lo lleva a ver a su amada REINA. Tommen, un adolescente que ha conocido las mieles del sexo de la mano (y otras partes) de Margaery, está bastante desesperado. Tiene el ego herido. Es influenciable. Es un estúpido. Pero aún en la estupidez puede haber una gota de fortuna. Perdiendo, en realidad, gana. Gana la paz y gana a su reina.

game-of-thrones-s06e06-3-1200x798

La puesta en escena es explicita en dos oportunidades. Con el ejercito Tyrrel formado frente al Septo de Baelor, Tommen declara la alianza entre la corona y la religión. Y de un plumazo se gana la simpatía del pueblo, de los gorriones y del ejercito. Pierden los Lannister, los Tyrrel y toda la corte. Perdiendo, en fin, establece el poder del rey. Se los ve absolutamente pequeños a Jaime y a Lady Olenna; la abuela, lucida, les dice a todos los lentos, personajes y espectadores, que esto es LA derrota.

game_of_thrones_s06e06_tommen_baratheon

En la escena siguiente, Tommen en el trono rodeado de sus capas doradas y flanqueado por su tío abuelo Kevan, manda a Jaime al cuasi destierro. Mejor que un destierro: a trabajar para la corona, lejos de Desembarco del Rey. Le saca su capa blanca, casi su razón de ser. Nunca fue tan poderoso Tommen. Al Juego de Tronos este presente no le conviene.

Daenerys sigue con momentos épicos y avance a cuentagotas. La madre de dragones encuentra a su vástago más díscolo, lo monta y se gana un nuevo vitoreo dothraki. Al respecto, Daario le comenta que hacen falta unos mil barcos para llevar a los jinetes a Poniente. Casualmente el número de naves que planea construir Euron. Para hacer confluir estas líneas hacen falta los astilleros que desafíen la verosimilitud.

Pasaron 6 capítulos y el avance de Daenerys es mínimo. Pero eso no me molesta. Lo peor es que es repetitivo. Ya vimos esto en otras temporadas. Y vimos esto en esta temporada. Basta por favor.

De los avances laterales posibles, el de Samwell Tarly debe ser uno de los menos útiles. Tiene puntos a favor, sin embargo, como es conocer a Randyll Tarly. Veamos, el padre de Sam es uno de los guerreros más importantes de Poniente. Su espada, Veneno de Corazón, es una de las pocas armas legendarias de acero valyrio que quedan. Este punto es importante. El acero valyrio es una de las formas conocidas de acabar con caminantes blancos. La concentración de esas armas en el Norte es importante. Veremos si esto ocurre.  Tenemos a Cumplejuramentos (Brienne) y a Garra (Jon). Si eventualmente Sam llega al norte con Veneno de Corazón se confirmaría esta entropía de armas.

 

espadas.jpg

La casa de Sam en la serie está absolutamente sobredimensionada. La familia Tarly tiene su importancia, pero no es una de las siete grandes. Ese castillo es demasiado. No se entiende esto. Hasta ahora no habían cometido esos errores. Desde afuera, parece una obra del monumentalismo soviético.

Horn-Hill.PNG

Las escenas nos confirman absolutamente todo lo verbalizado por Sam. Madre cariñosa, Padre cretino. La bronca de Randyll con Sam tiene una desproporción visible. Ya no es su heredero. Es un hermano de la Guardia de la Noche. No tiene sentido. El odio de un sureño por una salvaje tampoco está explicado. Se suponía que Randyll estaría complacido en su masculinidad de que su hijo haya procreado. Pero en fin. Una manera de ganar tiempo son escenas como esta, y tal vez en un futuro sea importante el tema de la espada.

Sam tiene que llegar a Antigua en algún momento. Pero no para pasarse años estudiando. El Muro no tiene años para esperar a su Maestre. La importancia de la llegada de Sam a Antigua, solo podemos presumirla. Los Maestres recibirían confirmación de primera mano de los sucesos al Norte del Muro, y podrían unir los puntos con la aparición de los dragones, el fin del verano y el cometa rojo.

Los maestres son los verdaderos guardianes de la historia y del conocimiento en Poniente. Está llegando un hermano de la Guardia de la Noche, con apellido ilustre, instruido por el Maestre de la Guardia de la Noche, con apellido aún más ilustre, a contarles que está ocurriendo lo imposible, y que lo vieron con sus propios ojos. Los sabios de Antigua tal vez no den una solución, pero es probable que sirvan para dar validez a las versiones y que sean definitivos en unir al Continente. Solo presunciones, obviamente.

Arya da otro paso, esta vez definitivo. No solo no cumple con su misión de matar a la actriz, sino que la alerta de estar en peligro y señala a quien pidió su muerte. Se veía venir esto. Arya no sirve para servir. Los hombres sin rostro son sirvientes del Dios de Muchos Rostros. No preguntan, ejecutan.  Arya, consuetudinariamente se ha negado a hacer lo que se espera de ella. No quiso ser una dama, ni ser sumisa, ni coser, ni sacrificar a su loba, ni servir a un gran señor, ni ser escudera del Perro, ni abandonar sus raíces ni su sed de venganza. ¿Por qué iba a ser distinto esta vez? Desconociendo, aunque sospechando, su sentencia a muerte por desobediencia, escapa con Aguja. Es tal vez el porvenir más incierto de todo el relato. Su línea, siempre lateral, se adivina como instrumental. Arya tiene que hacer algo importante con todo este conocimiento.

La intertextualidad, nuevamente, nos aporta un dato extraño. La gente considera la muerte del Rey Joffrey como algo triste y a Tyrion lo ve como un monstruo.

d7b17853dd174c8fcce54c7b54720fed

A Jaqen, como quien no quiere la cosa, lo vemos despellejándole la cara a un cadáver. No hay magia en esta técnica del Dios de Muchos Rostros. Es más bien algo digno de Hannibal Lecter.

Walder Frey hace su reaparición estelar confirmando que El Pez Negro recuperó el Castillo de Aguasdulces, lo que dará pie a que Jamie sea enviado por la corona a recuperarlo. La importancia de esta escena radica en que se necesitaba una confirmación del resurgimiento de los Tully, porque nadie, ni el público, confía en Meñique.

Finalmente, Bran. El personaje más insultado en los últimos siete días continúa en trance. Meera tira del trineo mientras es perseguida por las hordas de Caminantes. El trance de Bran lo lleva por una sucesión de muertes que no vio personalmente. Su padre, su madre, su hermano Robb. Misteriosamente esta línea salta al Rey Loco. Mientras los caminantes les pisan los talones a Bran y Meera tenemos una visión del Rey Loco gritando “Quémenlos a todos”. Esta visión está acompañada por la escena en que Jamie se convierte en el Matareyes y por una sugestiva visión de los frascos de Fuego Valyrio.

Las conclusiones que se pueden sacar son múltiples. La primera es la de la teoría que toma forma a pasos agigantados. En ella, Bran sería causante de muchos de los males de la historia. Tiene un gran poder que no puede controlar, y eso le ha llevado a causarle un daño cerebral al joven Hodor y volver loco a Aerys. El “Quemenlos a todos” sería, en esta teoría, una suerte de “Hold the Door”. Una orden / pensamiento de Bran en boca de un personaje afectado por sus poderes de cambiapieles incontrolables.

La segunda, es que Bran recibe de estas visiones el conocimiento para poder contrarrestar al enemigo. Veremos si en próximas visiones es capaz de ver o controlar dragones.

En el capítulo pudimos ver de manera directa y distribuida a las cuatro armas existentes para acabar con la amenaza del Rey de la Noche: Vidriagón, que se vuelve a mostrar cuando se repite la escena en que se lo clavan en el pecho al futuro Rey de la Noche. Acero Valyrio, en la escena de la espada de la familia Tarly. Dragones, cuando Daenerys encuentra a Drogon. Y finalmente, en la visión de Bran, vemos claramente las vasijas de Fuego Valiryo, que se presumían útiles para la tarea.

GOT606_110515_HS__DSC01871.jpg

Los fugitivos son salvados por una figura, con más presencia en los libros que en la serie, el mítico Manos Frías. Otro misterio develado finalmente, este personaje se revela como el tío Benjen Stark, muerto y revivido por los Niños del Bosque. Un aliado del Cuervo de Tres Ojos, ahora sujeto al destino del nuevo Cuervo de Tres Ojos, que es Bran.

No estoy muy contento de que se haya resuelto este misterio. Algunas cosas me gustan ambiguas. Tal vez la cara cubierta, solo sus ojos. Nada más. No es necesario saber todo. Hay cierto miedo en la serie, y tal vez en los libros, de que queden demasiados cabos sueltos. Si algo hace esta temporada, es atarlos. Reafirmo mi teoría, una vez más, de que esta temporada sin los libros avanzará lo suficiente, para que a George R. R. Martin le queden un par de ases en la manga en Vientos de Invierno. Es innegable el avance de la trama al Norte del Muro. Aprendimos muchas cosas, se develaron muchos misterios. Por contraste, cuanto más al sur, menos se avanzó. Nos quedan cuatro capítulos. Si se cumple la tradición, uno de ellos es una gran batalla. No hay nada dicho. Pero escuchamos los susurros de los árboles.

Anuncios