Reseña: Sicario

“Sicario” no va a ganar el Oscar a mejor película. No es una presunción. Es un hecho. La película de esta estrella en ascenso que es Denis Villeneuve (Prisioneros) presenta muchos ingredientes incómodos para la Academia que en el ínterin batalla con el demonio interno que es la ausencia de nominaciones para actores negros. Su mas que segura derrota en los premios no nubla para nada el hecho de que es una película imperdible.

PELICULA: Sicario
PRODUCTORA: Black Label Media / Lionsgate
AÑO: 2015

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Llamado del Deber

La cinta empieza por todo lo alto, un escuadrón antisecuestros del FBI está en Arizona, cerca de la frontera con México por entrar en un aguantadero a rescatar a unos rehenes. La agente Kate Macer (una muy natural Emily Blunt) lidera el escuadrón y termina ejecutando al posible secuestrador. Sin embargo, todo el plan fracasa. Detrás de las paredes, embolsados, encuentran los cuerpos de más de cuarenta rehenes. Mientras los CSI hacen su trabajo, una bomba explota en el terreno y deja varios oficiales muertos. La casa pertenecía al Cartel de Juarez.
Punto y aparte.
Kate y su compañero Reggie (Daniel Kaluuya) estan esperando para hacer un descargo en las oficinas del FBI, donde el superior de ambos (interpretado por el siempre útil Victor Garber) discute con una junta de notables entre los que se encuentra un desconocido en ojotas. El desconocido, llamado Matt Graver (Josh Brolin, impresionante), quiere reclutar a Kate para una misión que terminaría con los problemas con el narcotráfico en la frontera. Kate, sin pensarlo mucho, acepta.
Lo que sigue es una operación clandestina que involucra a agentes de distintas fuerzas bajo el comando de Graver y otro desconocido, llamado Alejandro (Benicio del Toro que se come todo el final de la película).

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Campo de Batalla

Hasta acá podríamos estar describiendo la boñiga de “Lágrimas del Sol” con Bruce Willis. Sin embargo, estamos haciendo todo lo contrario, porque “Sicario” es una denuncia que suena muy fuerte en los últimos veinte minutos. Durante 100 minutos, el desarrollo no es muy lejano a “Zero Dark Thirty” de Kathryn Bigelow (que hubiera ganado el Oscar si no hubiera estado “Argo”). Las actuaciones, los diálogos excelentes y no forzados (y que suenan tan reales), las reacciones, el desarrollo de los eventos. Todo suena muy parecido a “Zero Dark Thirty”. Es en la última media hora que todo se desvía para cualquier lado. Los hechos se precipitan. El personaje de Blunt, moralista, legalista, se ve enfrentado a elecciones imposibles contra seres imposibles. La dirección hace un enorme labor presentándolo hasta el último segundo, incluso con alguna situación algo inverosímil (la inclusión de Jon Bernthal es algo forzada).
El personaje tremendo de Brolin le explica a Macer algo muy simple:
-Mientras no podamos hacerle entender al 20% de la población que lo que consumen es mierda, lo mejor que podemos hacer es buscar ORDEN. Un solo enemigo contra el que luchar es ORDEN.
“Sicario” blanquea algo que todos sabemos hace mucho tiempo. Estados Unidos, en el mundo capitalista, decide incluso quien se encarga de distribuir lo ilegal. El trabajo del guión en presentarlo de una manera medianamente realista recae en Taylor Sheridan, a quien muchos conocemos como el Deputy Officer David McHale en las primeras temporadas de Sons of Anarchy y que en “Sicario” se pone la pilcha de guionista de manera excepcional.
Y es curiosa la conexión. Sheridan, en Sons of Anarchy componía un personaje muy similar al de Emily Blunt en “Sicario”. Un moralista. Un tipo recto incluso cuando su propia familia estuviera teñida por la corrupción. A McHale, su superior Unser le explica muy claramente que mientras el único enemigo eran los Sons, el pueblo funcionaba porque con ellos se podía sentar a discutir. El mambo empezaba cuando aparte de los Sons tenía que lidiar con nazis, los negros y los mexicanos. En “Sicario”, Graver le explica a Macer eso mismo y las reacciones son similares.

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Negro

Algunos deciden comparar “Sicario” con “Traffic” de Soderbergh, pero los acercamientos son muy distintos. Me atrevo mucho más a compararla cinematográficamente con “Zero Dark Thirty”. Villeneuve suma recursos en cada nueva película que dirige. Para mostrarnos la frontera, Juarez y la división mínima entre países elige una serie de tomas aéreas hermosas, casi documentales. Roger Deakins (el DF) admitió haber sido inspirado por un trabajo fotográfico de Alex Webb para la fotografía general y la paleta de colores. Villeneuve innova también no usando CGI para la secuencia en la que los agentes tienen que usar unos cascos con Visión Nocturna. La toma se hizo con una cámara FLIR SC8300 de visión térmica.
Los rubros técnicos están manejados con una pericia impresionante hasta la toma final. El director elige contar la historia acercándose mucho mas a la posición de autor que a la de un mero observador. La elección de mostrarnos fragmentos de la vida del policía mexicano que colabora con los narcos no es inocente para nada.
Del otro lado hay un infierno.
Pero es un infierno que crearon desde arriba.
Que curioso.

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