RESEÑA: Especial de Sherlock, “La novia abominable”

El especial de fin de año de Sherlock no dejó a nadie sin una opinión. Muchas de ellas válidas. Otro tanto, seguramente no. Un notorio y fabuloso trabajo de dirección y arte logran trasladar al dueto protagonista a la época victoriana donde suceden los casos del detective según las novelas de Doyle. Y aunque, hipotéticamente, no pase nada, pasa de todo.

 

SERIE: Sherlock

PRODUCTOR: BBC WALES / Hartswood Films

AÑO: 2016

 

Un viaje al pasado

Para todos menos para los ingleses –ya acostumbrados y entendidos- la periodicidad de las series de BBC es un incordio. Se nos aclimató mucho la idea de que las series (las norteamericanas sobre todo) salen todos los años, ya sean las mid season o las regulares, en formato de 10, 13 o 26 capítulos. La BBC nunca produjo ni emitió sus series así porque, supongo, ha tenido en gran estima el desvalorizado concepto de “calidad”. Así es como en Norteamérica se han adaptado dos de sus grandes éxitos de televisión en series “normales”, cuando su formato original era poco menos que normal. “The Office” se convirtió en una serie de nueve temporadas de 26 capítulos cuando el producto de origen eran… seis capítulos. Lo mismo con “House of Cards, tres temporadas de 13 capítulos para contar una (chota) historia que en su versión original se explayó a lo largo de míseros 4 episodios. ¿Para que alargar una historia? Sin duda hay una cuestión de presupuesto involucrado. Pero no le tengo que recordar a nadie que “Elementary”, en sus ya tres temporadas de 26 emisiones no ha logrado ni de cerca lo que generó la creación de Moffat en sus 9 capítulos (sin contar este especial o el piloto). Eso es porque la BBC, y sus productores, adscribieron de la periodicidad para darle lugar a la excelencia. Ergo (sin comillas porque cansa): Sherlock, Luther, Doctor Who, Call the Midwife, Ripper Street, Peaky Blinders, y siguen las firmas.

Aquellos enquistados en ese oscuro concepto de lo periódico o lo constante probablemente esperaban del especial navideño algo mucho más “sustancioso” a nivel argumental, y que conectara con el todo de la serie. Y aunque pasó, es cierto que no dejaba de ser un “Especial” de año nuevo.

La acción comienza directamente donde la dejamos en el último capítulo que se emitió, allá lejos en enero del 2014: Sherlock (Benedict Cumberbatch) ha asesinado al magnate de los medios Charles Augustus Magnetus (perdón, Magnussen) y su hermano Mycroft, para salvarlo de la cárcel, le ofrece un trato de trabajar como espía al servicio de su majestad, enviándolo a un caso. Sherlock está en el avión cuando, en principio, vemos a Watson tener una suerte de pesadilla. Nos metemos en sus sueños para terminar en la época victoriana.

Watson recibe un disparo en la pierna mientras se desempeña como doctor en zona de guerra en la guerra del Imperio con India. Debe volver a Inglaterra. Los hechos se desempeñan como en “Estudio en Rosa”, el primer capítulo. Watson se encuentra con un amigo, le comenta que necesita un lugar donde vivir. Acto seguido, su amistad lo lleva a conocer a Holmes que está llevando adelante un experimento en la morgue. Holmes hace su gracia. Listo, son compañeros de cuarto.

El tiempo se adelanta un poco, ya son amigos y conviven. Y se enfrentan a un caso de tintes paranormales: La Novia Abominable. Una mujer vuelve de la muerte para asesinar a su esposo. Tras conseguirlo, sigue su raid sangriento llevándose al infierno a otros maridos. Todos están involucrados, Lestrade (Rupert Graves), Mycroft (un engordado Mark Gatiss para coincidir con la versión original), Hooper (Louise Brealey, que en la misma esencia que Mycroft, acá vuelve a ser hombre), Mary Morstan (Amanda Abbington) y por supuesto… Moriarty (Andrew Scott).

Sherlock esta a punto de resolver el caso, allá en el pasado. Pero, de repente, se despierta en el avión. ¿No era Watson el que estaba durmiendo?

Desde el presente

Durante los 90 minutos que dura el episodio se hacen saltos entre el pasado y el presente donde no resulta muy claro que es lo que está sucediendo realmente. Sherlock, en su palacio mental inducido por las drogas intenta resolver un caso del pasado previo incluso a su existencia, porque así podrá por fin determinar si aquel a quien ¿extraña? está muerto realmente, o de alguna manera pudo escapar. Los huecos argumentales que deliberadamente la dupla de Gatiss y Moffat han ido dejando a lo largo de la serie vuelven todo divertidamente (para mi) confuso. Incluso se convirtieron en gags. Sherlock comienza a explicar como sobrevivió a la caída del edificio, cuando se interrumpe para seguir con uno de sus monólogos.

“¿Moriarty esta vivo al final o que?” es la pregunta que todos los confundidos se están haciendo hoy. Y como dice Sherlock: Por supuesto que no. Se dio un tiro en la cabeza. Pero que este muerto no significa que haya terminado de actuar.

Asi se le da el kick-in a la cuarta temporada que tiene fecha de estreno en el 2017.

 

La polémica

Para los que tienen una presencia medianamente activa en internet y estan informados, no es ninguna noticia que Moffat ha sido acusado largamente de antifeminista. Incluso de machista y misógino. Esas acusaciones han resbalado en el cuerpo del productor y guionista. Las protestas –inconsistentes en mi opinión- vienen de un sector del feminismo que dice que Moffat escribe pobres personajes femeninos. Ladies in distress que son siempre tontas, irritantes, molestas, o plot devices y nada mas. No solo no es cierto, sino que aparte cae en la caracterización de “digámosle al escritor que escribir y cómo”. La respuesta de ese sector siempre es la misma: “El escritor tiene una responsabilidad social”. Y nuevamente, llega la retórica: “No, no la tiene”. Ese es el argumento que después se utiliza para echarle la culpa de la masacre de Columbine a Marilyn Manson porque “Hace música satánica”. No se puede tener una doble moral en ese aspecto. Es incoherente y es utilizar un tema político sensible sin tener en consideración que el resto –gente con poder y medios- puede usarlo también.

Todo este prólogo del epílogo viene a cuento de que “La Novia Abominable” puede ser visto tranquilamente como una fábula feminista (por el 90% de los espectadores) o como una fábula profundamente misógina y machista (por el 10% restante). Una vez hayan visto el capítulo, los invito a comentar sus observaciones porque si no sería incurrir en severos spoilers. Yo creo que Moffat escribió este capítulo, junto a su amigo Gatiss, como medio y como joda. “No, no soy antifeminista, pero rompete la cabeza intentando dilucidarlo a través de estos 89 minutos”

Este Especial Navideño no dejó a nadie en el medio. O encantó, o generó odio. A los que lo disfrutamos, fue porque el caso –aunque un vehículo y nada más- fue excelente, la dirección y guión estuvieron a la altura y las actuaciones fueron soberbias. Esperemos que Cumberbatch y Freeman liberen sus agendas para poder disfrutar más de sus aventuras y mucho más cerca en el tiempo.

Aquellos que lo odiaron fue porque esperaban una continuación directa de la serie. Lamentablemente, eso no sucedió. O al menos, no como aguardaban los detractores. Para ellos, solo queda esperar un año más.

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