Adaptation: sobre Aristóteles, Nietzche y el cine

Por Roberto Giuffre

FILOSOFÍA Y CINE

Aristóteles, Nietzche y Adaptation de Charlie Kaufman

1. El film elegido

“Adaptation (2002)” es una película dirigida por Spike Jonze, y escrita por Charlie Kaufman. La dupla Jonze – Kaufman ya había trabajado con anterioridad en el film “Being John Malcovich (1999)”, pero es en Adaptation donde por primera vez en la historia del cine el director queda en un segundo plano otorgando prácticamente todo el crédito creativo a su guionista. En este caso el realizador cinematográfico, deja de lado la autoría y pasa a ejercer un rol técnico, convertir en imágenes lo que con tremenda maestría se ha escrito en el papel. Puede decirse sin lugar a dudas que Adaptation en vez de ser una película de Spike Jonze es de Charlie Kaufman.

El título, que con su traducción al castellano, El ladrón de orquídeas, pierde toda la fuerza de la única palabra, Adaptation, propone un triple juego: en primer lugar se trata de una adaptación cinematográfica de una novela, en segundo lugar la adaptación de las especies y de las orquídeas en particular al mundo y a la continuidad de la vida, y por último la adaptación de Charlie Kaufman, protagonista de la historia, a una industria que lo ha convertido en el niño mimado, pero que le exige hacer un libreto sobre una historia de flores luego del éxito de su guión anterior, Being John Malcovich, para seguir ocupando ese lugar.

2. Aristóteles y Nietzche

Aristóteles en su Poética, habla sobre la construcción del arte poético. Su máxima expresión es la Tragedia, mientras que la mínima es la Comedia. El arte poético, que por extensión podemos emparentarlo con toda creación narrativa, en este caso el cine incluida su etapa previa de guión, nace de la imitación[1]. Dos causas son las que propone el filósofo, la primera es que los seres humanos desde nuestra infancia aprendemos por imitación, y la segunda es que disfrutamos con las imitaciones. Esto quiere decir que para que el arte poético sea efectivo deben existir un poeta, o imitador, y un público o audiencia que disfrute de esta imitación. Un arte elevado, la Tragedia, será producto de hombres mejores, mientras que un arte ordinario, la Comedia, lo será de hombre peores[2].

¿Qué cosa es el cine sino una imitación de la vida misma? Las dos condiciones propuestas por Aristóteles se cumplen de sobra para que el cine sea[3], primero existe el autor y luego un público.

Charlie Kaufman escribe una imitación de la realidad, por eso se incluye como protagonista de la historia, y sus ayudantes y oponentes dentro de la misma también lo son: Susan Orlean, autora de la novela que debe adaptar, John Laroche, amante de las orquídeas, Robert McKee, gurú de los guionistas de Hollywood, Marty Bowen, el agente de Kaufman, y Valerie Thomas, ejecutiva de la Columbia Pictures. También sabe que la Tragedia es considerada el arte narrativo más elevado, y la comedia el más bajo, pero la vida siempre tiene algo de trágico y algo de cómico, por lo tanto su “adaptación” también debe tenerlo. Kaufman escribe una tragedia, dotada de los mejores elementos narrativos, pero sin dejar de lado una dosis de humor, propia de la vida misma[4].

En El Nacimiento de la Tragedia, Nietzche, realiza la separación de lo apolíneo con lo dionisíaco[5]. Mientras que Apolo representa la divinidad de la luz, la bella apariencia del mundo interior de la imaginación, la verdad suprema, la perfección, el orden y la mesura; Dioniso representa lo opuesto, la pérdida de las apariencias y de las formas, el desenfreno, la embriaguez y el descontrol. En Adaptation, Kaufman presenta estos dos elementos al incluir también como personaje a su hermano gemelo, Donald. Mientras que Charlie representa lo apolíneo, torturado por la condición de guardar las formas en todo momento y no poder salirse de ese marco, Donald encarna lo dionisíaco, el hombre despreocupado, que se mueve por instinto, sin inquietarse por las consecuencias. Físicamente Charlie y Donald son iguales, pero su carácter es distinto, mientras que el primero se ve limitado y frustrado por no dar en la tecla con las mujeres y su nueva exigencia creativa, el segundo va siempre al frente teniendo éxito aparente donde su hermano fracasa.

3. La adaptación

Los elementos de la Tragedia, como imitación de la acción, se encuentran explicados en el libro 6 de la Poética:

  • Trama: Para Aristóteles se trata de la composición de los hechos. Al día de hoy se ha ampliado el concepto y se conoce a la trama como la sucesión de los hechos tal y como ocurrieron en orden cronológico, mientras que argumento es la forma en que los hechos son expuestos por el autor.[6]
  • Carácter: es aquello por lo que los hombres que actúan son de una u otra manera. Es decir los personajes.[7]
  • Pensamientos: es aquello que en los parlamentos establece algo o lo da a conocer. Es decir toda la información que se da a través de los diálogos y monólogos de los personajes.
  • Lenguaje, espectáculo y música: se refiere a los tres aspectos complementarios de la obra, cómo se habla, escenario y acompañamiento musical, muy importante en la tragedia de aquel entonces.

En los libros siguientes Aristóteles desarrolla cómo deben componerse las tramas, propone que la obra debe poseer principio, medio y fin, lo que hoy se conoce como introducción, desarrollo y desenlace. Sólo teniendo estas tres divisiones la obra puede considerarse completa. Destaca que el poeta (el autor) debe ser un creador de tramas, y que éstas deben ser complejas para alcanzar su mayor expresión. En este punto introduce nuevos conceptos:

  • Peripecia o cambio repentino de fortuna; lo que en narrativa hoy se conoce como puntos de giro, estos puntos o cambios llevan la trama hacia adelante, marcan el paso de la introducción al nudo y del nudo al desenlace.
  • Reconocimiento o cambio de la ignorancia al conocimiento; en la narrativa actual se los ha llamado reveladores de información, y son elementos mediante los cuales los personajes toman conocimiento de diversas situaciones.
  • Temor y compasión, emociones de los caracteres que generan la catarsis[8] en los espectadores. Que no es otra cosa que la identificación del espectador con los personajes.

Kaufman desarrolla todos estos elementos en su obra, pero sabe que la imitación de su persona no sirve para lograr la identificación con el espectador común, Charlie es un guionista de cine, torturado por sus propios fantasmas y con más posibilidad de identificación con alguien dedicado a la narrativa que con el vecino de al lado. Donald, por el contrario, es el personaje ideal para identificarse con promedio de la sociedad, un hombre que se adapta a las situaciones del momento, los cambios de fortuna en lugar de afectarle lo hacen enfrentar la situación y moverse en consecuencia. Tiene pensamiento positivo y cuando descubre que su hermano gana dinero con la escritura de guiones, decide dedicarse a lo mismo. Pero es obvio que como representante de lo dionisíaco, sus creaciones serán caóticas e ilógicas, recibiendo duras críticas de su hermano apolíneo que aún no ha logrado escribir una línea.

Tanto para Aristóteles como para Nietzche, hay un poeta trágico superior al resto de los poetas, Eurípides; Charlie Kaufman imita al gran escritor griego. Eurípides intentó extirpar de sus obras el factor dionisíaco, y lo consigue en parte con la creación de la epopeya dramática en la que logra un equilibrio entre Apolo y Dioniso, donde hasta lo más terrorífico se transforma por medio del placer en la apariencia y en la misma liberación de la apariencia[9]. Los personajes en lugar de cambiar drásticamente como en las tragedias, conservan lo más profundo de su ser y sobre sus actos se cierne la consagración del sueño interior. Si bien Adaptation no llega a ser una epopeya dramática, su autor conoce bien los elementos que la componen y hace uso de ellos a fin de lograr ese efecto. Los dramas euripídeos presentan un prólogo, donde un personaje que nos cuenta quién es, cómo ha llegado hasta allí y lo que acontecerá después. Este papel lo realiza sin duda alguna el personaje del propio Charlie. Durante el comienzo de la introducción, se escucha la voz en off del protagonista, replanteando su vida, repasando su salud y proponiéndose mejorarse a sí mismo, después de todo es el primer día del resto de su vida; acto seguido aparece dentro el set de filmación de Being John Malcovich, de donde le solicitan que se retire, su dura personalidad apolínea le hace reprocharse que nadie lo reconozca y se pregunta cómo llegó hasta allí. En una secuencia memorable de un minuto de duración se resumen 40 millones de años de la evolución de las especies, corte. En la escena siguiente Kaufman se encuentra hablando con Valerie Thomas de su nuevo proyecto, la adaptación de la novela de Susan Orlean, El ladrón de orquídeas. El guionista afirma que quiere hacer algo que nunca se había hecho hasta entonces, una película sobre flores, quiere alejarse de los estereotipos de Hollywood, dejando bien en claro su necesidad de apartarse de un mundo en el que se considera extraño. No quiere convertir su historia en un film sobre criminales y narcotráfico. De una forma brillante y natural, tal como proponía Aristóteles en su Poética[10], Kaufman guionista nos adelanta lo que va a acontecer en su historia, la presencia del fantasma de Hollywood, otro representante de Dioniso y al igual que éste, muy difícil de vencer.

En paralelo el espectador va descubriendo la vida de Susan Orlean, autora del libro que Charlie debe adaptar al cine y otra representante de lo apolíneo, y de Laroche, el experto en orquídeas protagonista de la novela, de aspecto grotesco y representante de lo dionisíaco como contrapartida de la escritora. A medida que avanza la trama, la mujer se enamorará del floricultor y su vida ordenada y perfecta sucumbirá al caos, Apolo se corre a un lado y deja paso a Dioniso.

Mientras tanto Donald explica a su hermano que ha concurrido a un seminario dictado por el gurú de los guionistas de la industria Robert Mckee. Charlie lo reprende, ese tipo de eventos no sirven para nada. Pero continúa bloqueado y la creación del guión sobre flores se encuentra estancada.

Aristóteles propone que dentro de la estructuración de la historia hay que buscar siempre lo necesario o lo probable, que los formalistas rusos han denominado principio de causalidad[11].

En una charla con su agente, Marty Bowen, se entera de que un estudio está interesado en comprar el guión caótico de Donald. De esta manera sucumbe a la tentación y asiste a la charla del gurú de los guionistas.

En sus obras, Eurípides, incluía la presencia de alguna divinidad que garantizaba al público el desarrollo de la tragedia[12]. Robert Mckee es una especie de divinidad en Hollywood, ha sido maestro de varios guionistas de éxito, sus libros y cursos instruyen a personas que desean aprender narrativa cinematográfica por todo el mundo; Kaufman lo incluye para que efectúe un doble papel, por un lado será garante de la tragedia, y por el otro un tutor que le dará la clave para terminar su guión. Al comienzo de la conferencia, la voz en off de Charlie lo muestra disconforme y arrepentido de haber concurrido al evento, siente que se ha vendido al sistema que odia. Mientras Mckee habla al público, el protagonista se levanta de su silla para retirarse y escucha la primera sentencia: “No se les ocurra incluir una voz en off en sus guiones. Cualquier idiota describe los sentimientos de los personajes con una voz en off”. Charlie Kaufman retornará a su lugar y, a partir de ese momento, no se oirá más la voz en off del personaje en lo que resta del film. Durante el transcurso del seminario, en la etapa de las preguntas al orador, Charlie inquirirá cómo hacer una película donde no pase mucho, tal como la vida misma. Mckee responderá, “¿En la vida no pasa mucho?” y dará a continuación varios ejemplos de cosas que ocurren, acentuando que si no se representan en un guión resultará aburrido y ver esa película será una pérdida de dos horas de tiempo. Al finalizar el día, Charlie se acercará a Mckee y lo invitará a tomar una copa para que lo asesore en su proyecto. Este es el momento donde el personaje secundario se revela en todo su esplendor. Parafraseando a Aristóteles[13], dejará en claro que lo más importante de una historia es el desenlace, todo lo anterior puede tener errores, pero con un desenlace que sorprenda y encante al público esos problemas pasan desapercibidos. Pero hay que tener cuidado de una cosa, nunca utilizar el deux ex machina[14].

A partir de ese momento comienza el desenlace. En un intento por acercarse a Susan Orlean, Charlie, ayudado por su hermano Donald, descubre la verdad de su relación con Laroche.  Es el momento de la revelación, Susan y Laroche tienen una relación sexual desenfrenada y cultivan amapolas con la que producen droga. Charlie es descubierto y sentenciado a muerte por quien debería ser la protagonista de su película. Ayudado por su hermano consigue escapar, pero en medio de la persecución Donald pierde la vida. El final sorpresivo, lógico y necesario propuesto por Aristóteles en boca de Mckee llega para generar en el espectador ese sentimiento de compasión. Tal y como ocurre con los personajes de Eurípides, que mantienen su esencia a lo largo de la obra, Charlie debe pasar por ese momento terrible que, como dijera Nietzche, combina lo apolíneo con lo dionisíaco y fascina al espectador convirtiendo lo trágico en bello y sublime. Porque Donald debía morir para que su hermano creciera como persona, porque Donald, en la vida real no existe, se trata del único personaje importante del film que ha salido de la imaginación del autor. Los hechos siguientes ocurren según la secuencia lógica de toda película, Orlean y Laroche reciben su justo castigo, y el protagonista salva su vida. A partir de este instante, ambos hermanos se resumen en una sola persona, Charlie, quien mantiene su esencia pero ha crecido y ha decidido comenzar a tomar los riesgos que nos plantea la vida. Por ejemplo, expresar sus sentimientos a la mujer que ama.

 

4. Conclusión

Hacia el final del film lo apolíneo y lo dionisíaco se han unido en un solo personaje, tal y como ocurre en la vida real porque todos tenemos algo de ambos. De esta manera la Tragedia se transforma en un sentimiento de belleza. Dionisio y Apolo está controlados, ninguno ha sido vencido, pero tampoco uno se ha impuesto sobre el otro, tal como ocurre en las obras de Eurípides.

 

Roberto Giuffre

 

[1] Aristóteles. Poética. Libro 4. Ed. Biblioteca Nueva. 2007.

[2] Como hombres peores Aristóteles se refiere a hombres ridículos o que hacen el ridículo con sus obras.

[3] Utilizo el verbo SER como sinónimo de EXISTIR. (N. del A.)

[4] Por su característica narrativa elevada, no llega a ser una tragicomedia, por lo que considero al film como tragedia con elementos humorísticos. Podría emparentarse por algunos de ellos con la epopeya dramática de Eurípides. Explicado más adelante. (N. del A.)

[5] Apolíneo, relacionado con el dios Apolo, y dionisíaco con el dios Dioniso. Friedrich Nietzche. El nacimiento de la Tragedia. Ed. Biblioteca Nueva. 2007

[6] Teoría de la literatura de los formalistas rusos. Cap. Temática. B. Tomashevski. Ed. S XXI. 1978.

[7] La construcción “hombres que actúan” se debe a que en aquella época las mujeres no actuaban, todos los roles eran interpretados por hombres con máscaras.

[8] Purificación de las pasiones del ánimo mediante las emociones que provoca la contemplación de una situación trágica.

[9] Friedrich Nietzche. El nacimiento de la Tragedia. Cap.12. Ed. Biblioteca Nueva. 2007

[10] Es preciso desarrollar las historias introduciendo los episodios. Aristóteles. Poética. Libro 17. Ed. Biblioteca Nueva. 2007. Se entiende por episodio al elemento narrativo que lleva la trama hacia adelante. (N. del A.)

[11] A toda causa le sucede un efecto probable y verosímil. Teoría de la literatura de los formalistas rusos. Cap. Temática. B. Tomashevski. Ed. S XXI. 1978.

[12] Friedrich Nietzche. El nacimiento de la Tragedia. Cap.12. Ed. Biblioteca Nueva. 2007

[13] Aristóteles. Poética. Libro 15. Ed. Biblioteca Nueva. 2007.

[14] Intervención divina que soluciona por milagro una trama sin aparente solución.

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