Reseña: Spectre

 

Un espectro recorre el mundo

El plano secuencia aparentemente inevitable que toda gran película tiene que tener nos revela algunas cosas. Que Daniel Craig tiene un físico de la hostia, pero los años ya se le notan en la cara. Que Sam Mendes es un gran director de CINE. Que el guionista quiso restaurar un poco de la comedia más slapstick que alguna vez supo tener la saga. Y que este es el adiós a un gran Bond.

Película: Spectre

Año: 2015

Productor: B24 / Columbia Pictures

 

Revuelto

Arranca en México (si, lo digo con X). El plano acompaña a un hombre con máscara por las calles atestadas. Es la celebración del día de los muertos. Este hombre pasa por delante de una pareja también con los rostros enmascarados y la cámara se detiene con ellos. Ahora la cámara acompaña a esta pareja por la calle hasta un edificio. La cámara se mete con ellos en el ascensor donde se los enamorados se observan. Abre la puerta y salen pareja y cámara. Caminan hasta una habitación donde momentáneamente, nos quedamos observando a una mujer de rasgos latinos que se acuesta para su hombre. Sorprendida por algo le pregunta:

-¿Adonde vas?

La cámara gira y James Bond (Daniel Craig) le responde:

-No te preocupes, no voy a tardar.

Bond sale, vestido de traje impecable por una ventana. La cámara sale por la otra y lo sigue retrocediendo por el risco del edificio. De ahí a un edificio contiguo donde Bond arma su rifle francotirador y observa hacia otro edificio por la ventana. El primer hombre que siguió la cámara al principio del plano secuencia entra en la habitación y Bond puede oírlos. Fin del plano secuencia (que puede haber sido trucado, pero aún así fue precioso).

Es en este momento donde la película arranca con su tradicional persecución tras un momento irreal –también tradicional- que paso a contar. Bond hace derrumbar el edificio. El hombre al cual Bond está persiguiendo, un mafioso italiano llamado Sciarra sobrevive a la explosión (cómo? No sabemos) y no solo eso, Bond lo empieza a perseguir entre una muchedumbre que jamás se enteró que se acaba de derrumbar un edificio en el medio de la ciudad.

La escena termina como es lógico y vienen los créditos de apertura espectaculares.

El nuevo ‘M’ (Ralph Fiennes entrado en carnes) le reprocha a Bond el quilombo que armó y que eso solo le da pasto a las fieras. El nuevo ‘C’ interpretado por Andrew Scott, Moriarty en la serie Sherlock (y aunque está fenomenal, está mal casteado) quiere cerrar el Servicio Secreto al cual responde la rama doble “0” y reemplazar el servicio por drones. Los espías son algo del pasado. Fiennes hace el juego de ‘severo con los propios, pero protector ante los demás’. Bond no puede dejar pasar lo que hay entre manos y va a la caza de un tal “Rey Pálido”, oído de los labios del mafioso con la ayuda de ‘Q’ (Ben Whishaw) y Moneypenny (Naomie Harris) mientras estos investigan los orígenes de un misterioso anillo que tiene grábado un extraño símbolo con forma de pulpo.

El símbolo pertenece a la organización internacional ‘SPECTRE’ del cuál Oberhauser (Christoph Waltz interpretando al nazi de ‘Inglorious Basterds’) es su temido y sombrío líder. Algo une el pasado del héroe y el villano. Algo que será una revelación tremenda. Bueno, no. Los seguidores de Bond ya tienen claro cuál es la verdadera personalidad de Oberhauser (puede elegir dejar de leer aquí y pasar al último subtítulo “Conclusión”).

 

Nunca digas nunca mas

Logicamente, desde el hecho de que la película se llama ‘SPECTRE’ es que sabemos que el villano va a ser el némesis eterno de Bond, Ernst Stavros Blofeld, el “número uno” de la organización terrorista mundial detrás de todo hecho delictivo. Desde el robo de celulares en las estaciones de la Línea B hasta volar un país entero por el aire, SPECTRE, estuvo detrás de los hechos que se cuentan en “Casino Royale”, “Quantum of Solace” (lejos, la más floja de las de Craig) y “Skyfall”. Es notable el esfuerzo de los guionistas por darle unicidad a la saga. Lamentablemente esto no se demuestra en los hechos. Probablemente, si Casino Royale hubiera salido en esta época de reboots, remakes y universos superheróicos, la figura de Blofeld se habría visto mínimamente a lo largo de las tres películas anteriores (quizás hasta en una escena post-créditos a lo Marvel). O al menos hubiera sido sugerido de manera evidente. Al dar una explicación directamente en esta secuela, el evento queda más como una explicación algo floja y ligerita de papeles.

La relación romántica de Bond –la más real desde Vesper Lynd- con Madeleine Swann (Léa Seydoux) está bien desarrollada y realmente, uno quiere que funcione y que no sea otra más de las muertes colaterales.

A nivel visual, Mendes tira toda la carne al asador, aunque se extraña la fotografía de Skyfall, obra de Roger Deakins. Su reemplazante Hoyte Van Hoytema (“Interstellar”, “Her”, “Tinker Tailor Soldier Spy”) hace un gran trabajo pasando desapercibido.

En concordancia con otras críticas, esta película es mucho mas Bond que las anteriores de las otorgadas por Daniel Craig. Todas las secuencias de acción están armadas de manera impecable con dosis exactas de humor y peligro. Tal vez, JUSTO ESTA PELICULA, se hubiera beneficiado de la seriedad de Skyfall que termina siendo la mejor de las cuatro (por bastante). El personaje de Waltz, Oberhauser/Blofeld se siente ligeramente desaprovechado a la vez que extraño. Todas sus intervenciones son excelentes, pero varias suenan a muy poco realistas. Estamos hablando de un hombre tan pero tan poderoso que tiene a todo el crimen organizado mundial (y sus gobiernos) bajo la suela del zapato, y a la vez es un hombre que lleva adelante personalmente una tortura. Hace cincuenta años, cuando las películas de Bond empezaron a ser populares, podía ser algo sobrellevable. Hoy ya carece bastante de sentido.

 

Conclusión

La trama general tiene un gravísimo problema. ¿Recuerdan que les nombré a Andrew Scott (Moriarty en Sherlock)?

Todo el argumento es particularmente parecido a una mezcla de la tercera temporada de Sherlock mezclado con Moriarty. Si vieron la serie en su totalidad, una vez vean Spectre me van a entender.

Recomiendo sinceramente que vayan a verla al cine, pero no vayan con la expectativa de ser maravillados por un argumento de la hostia. Esta es una película de acción de Bond típica y todo lo que tiene que estar, está. Incluso Monica Bellucci en paños menores.

Queja al margen: estoy harto de ir al cine y que en vez de pasar trailers me quieran vender Sancor Bebe 3, Gasolina, o Tarjetas de Crédito. Que termine ya esta práctica horrenda.

 

Anuncios