Reseña: El Regalo

Joel Edgerton, escritor, director y co-protagonista de este thriller de suspenso, no tiene muchos grandes papeles en su haber. Algunos lo recordaran en la malograda remake de El Gran Gatsby de Baz Luhrmann de hace un par de años interpretando al millonario borrachin Tom Buchannon. Aparte de eso, el australiano no tuvo tanta suerte en Hollywood –mas que algunos, menos que otros- y tampoco había dirigido ni escrito nada de relevancia (aunque firmó el screenplay de la pronta a salir “Jane got a gun” con Natalie Portman y Ewan McGregor) aparte de algunos cortos.

Quizás por eso sorprende el excelente resultado

 

PELICULA: El Regalo

AÑO: 2015

PRODUCTORA: Blue-Tongue Films

 

Regalo del Cielo

Simon (Jason Bateman) y Robyn (Rebecca Hall) son la típica pareja blanca norteamericana viviendo el sueño que aparentemente siempre tienen los americanos blancos protestantes medianamente liberales. Pegarla. Y pegarla bien. Simon consigue un trabajo muy bien pago en California en el rubro de la seguridad informática y se mudan desde Chicago con Robyn que trabaja como diseñadora de interiores y está en un proceso de reconstrucción (interna también, vivan las parábolas) después de perder un embarazo. Consiguen una casa de ensueño en los suburbios donde hacen amistad con los vecinos rápidamente. Y también con Gordon (Joel Edgerton) mejor conocido como Gordo que resulta ser un compañero de la secundaria de Simon.

Como dice Robyn en un momento, Simon es algo “Socially Awkward” que es un eufemismo para decir que es “intenso”. Nosotros los argentinos diríamos exactamente eso: “Ese muchacho es muy intenso” que a la vez es otro eufemismo para decir “Que carajo le pasa a ese tipo que es tan pesado”. Gordo es pesado. Al otro día de encontrarse con Simon en una tienda, le manda de regalo un vino. Y al otro día se presenta en la casa de la pareja prácticamente obligando a Robyn a invitarlo a una cena donde la “intensidad” se siente. Los yankees tienen un término para esto “cringe”. No tiene una definición exacta en castellano porque lo que significa literalmente no es lo que significa hoy en día. Pero es algo asi como “no puedo ver esto porque me esta sacando”. Gordo provoca eso, y Robyn y Simon llegan a esa conclusión a los 20 minutos de película evitándole al espectador todo el mambo de putear a la pantalla porque la pareja de imbéciles no se da cuenta de con quien lidian.

Ahora, esto sucede porque ninguno de los tres personajes es lo que se ve en esa primera media hora en la que parece que estamos viendo un thriller de suspenso normal. No, acá hay una vibra que bebe de Polanski y hasta Hitchcock (salvando las distancias). Algo pasó en el pasado de Simon y de Gordo y nada es lo que parece.

Vivir el presente

Sorprende como un thriller de suspenso con escenas típicas de película de terror –alimentando el jumpscare– se convierte en un drama que tranquilamente, con algo de solidificación podría incluso pelear por premios. Sin estar al nivel de ‘Gone Girl’, aunque con muchos puntos de contacto, “El Regalo” se sostiene en el trío de personajes principales potenciando la figura de Robyn. Rebecca Hall hace un buen trabajo representando a la típica americana blanca casi forzada a ser ama de casa de una casa vacía. Tiene que sobrevivir con traumas –algunos reales, otros imaginarios- su monótono día a día descubriendo que su vida no es perfecta y que no todo está tan bien. Gordo, que de hecho es un psicópata altamente funcional, hace avanzar la trama descubriendo para la pareja, los eventos que cada uno no podría descubrir por separado.

Edgerton hace un buen papel mostrándonos las flaquezas de la pareja, y tanto Bateman (que tiene una vena douchebag similar a en Juno) como Hall encuentran con éxito el punto particular de cada personaje.

Conclusión

Edgerton dirige con maestría su película, y es aún más elogioso pensando que es su debut cinematográfico. El film es ellos tres, la casa, un clima y poco mas. Se concentró en lo que podía ejecutar con éxito y lo consigue. Sin duda, no es poco.

 

 

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