Honestidad brutal sobre “El ciempies humano 3”

“The human centipede 3 (Final Sequence)” es sin duda la más injustificada e innecesaria de la saga (al menos hasta el momento), lo cual no es poco decir. Básicamente es la historia que todos conocemos pero llevada a cabo en una prisión e incomprensiblemente dilatada. En The human centipede 3 nos encontramos con que Bill Boss y Dwight Butler, protagonistas de la primer y segunda entrega de la saga respectivamente, están viendo las películas que ellos mismos estelarizaron. En esta nueva entrega Bill es el director sádico y discriminador de una prisión de máxima seguridad, mientras que Dwight es su contador. Cuando el gobernador los amenaza con despedirlos si no mejoran la situación actual de la prisión ponen manos a la obra para finalmente decidir que sus problemas se solucionarían si con todos los presos hicieran un ciempiés humano. Aquí hay uno de los fallos más grandes de la película, ese resumen del argumento, que uno pensaría que debería plantearse al menos dentro de la primera mitad de la película termina extendiéndose en demasía. Más de la mitad de la cinta se dedica a construir (no desarrollar) un planteamiento que termina resolviéndose en pocos minutos. Pensando esto se podría decir que el resumen argumental que dí contiene spoilers, pero no, la misma película decide auto boicotearse desde el primer momento, el póster promocional y el tráiler muestran imágenes del final de la película, como si supieran que todo lo anterior no vale la pena. Tom Six, responsable de esta saga, incluso se toma el atrevimiento de interpretarse a sí mismo en más de una escena, haciendo que todos los personajes alrededor lo elogien como si de un gran director se tratase y principalmente para tratar de validar su insostenible teoría marketinera de que el concepto del ciempiés humano tiene 100% de precisión médica. La película no logra contentar ni al espectador casual, ni al curioso, ni al morboso, cosa que al menos mínimamente se le podía adjudicar a las primeras 2 entregas. Falla en todo lo posible, las actuaciones son horripilantes, sobretodo el personaje de Bill, está asquerosamente sobreactuado y es insoportable la incontable cantidad de veces que a lo largo de la película se lo ve gritar estirando las vocales, porque, claro, la audiencia seguro no se da cuenta de que sos un personaje que pretende ser odiado si no te la pasas gritando insultos de manera irritante, sutileza? Para qué? El guion es una cadena de acciones injustificadas y que principalmente no aportan a la trama, casi absolutamente todas las acciones y hechos resultan forzados, por no mencionar el final donde parece que de golpe la teoría del ciempiés humano puede resultar socialmente aceptable. Los personajes poseen una psicología de fantasía mientras que a la vez se predica el “100% de precisión medica”, por lo que resulta difícil definir si la película (y sus personajes) se rigen por leyes reales o no, por otro lado hay personajes que ni siquiera tiene sentido su mera existencia. La cámara es un espanto, encuadres vagos que no saben qué buscan. El montaje (sea producto del montajista o del rodaje) es totalmente amateur y sin criterio, algunos momentos tienen errores de continuidad extremadamente groseros, ni siquiera fueron capaces de advertir cuándo sería mejor si un personaje simplemente saliera de cuadro para que peguen bien las tomas, eso fue por falta de interés o de conocimiento, no sé que es peor. Sin dudas el equipo de producción estuvo totalmente desinteresado y resignado, desde el vamos sabían que no había esfuerzo que valiera con esta atrocidad, ni siquiera es una atrocidad disfrutable como lo puede ser The Room. Lo único bueno de “The human centipede 3 (Final Sequence)” es su titulo, solo porque predica “no mas secuelas”, esperemos que se atengan a él y realmente esta sea la pieza final de este ciempiés de películas que, irónicamente, no tiene ni pies ni cabeza.

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