The Terror: Infamy

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Un poco tarde, pero seguro. La cuarentena nos permite ponernos al día con aquellas producciones que no hicieron tanto ruido en su momento y se perdieron en el mar de la oferta infinita. Realmente es una sorpresa, entonces, ver The Terror en su edición Infamy y comprobar que, lejos de ser una continuidad forzada de la serie, constituye una gran segunda entrega. Si lo pensamos bien, tampoco la primera tuvo gran repercusión. Y esto es un misterio casi tan enorme como los que se construyen en la serie, que es de una excelencia poco habitual para el género.

Durante la Segunda Guerra Mundial, en la Isla Terminal de EE. UU. una familia japonesa asiste al funeral de una joven de la misma comunidad, que se suicidó de una manera extraña y sin motivo aparente. Si ya habíamos visto la edición original de The Terror sabíamos qué podíamos esperar, pero para el espectador recién llegado la primera escena es rápida en construcción de código: la mujer avanza por un muelle, camina elegante hasta que empieza a tropezar y su cuerpo se tuerce de forma rara, se arrodilla, toma el palillo que sostiene su peinado y se lo clava en el cuello. Chester (Derek Mio) tiene una visión durante el funeral y cuando sopla un viento fuerte muchos de los asistentes reconocen a un posible espíritu que los siguió desde Japón. Gran acierto elegir como protagonistas a personajes que vienen de una cultura en la que lo sobrenatural está más armónicamente integrado a la vida cotidiana. Más o menos supersticiosos los personajes hacen sus rituales de protección, tienen su interpretación simbólica de los hechos que suceden, siguen más o menos arraigados a una fuerte y larga tradición que liga la vida y la muerte de manera más fluida.

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Hay mucho para comentar y pensar en la trama, pero al ser una serie de terror, con un enigma a ser revelado, prefiero hacer esta breve reseña sin ningún tipo de spoiler. Sí puedo decir, lo anuncia casi cualquier sinopsis: estamos frente a una historia de fantasmas. También como su antecesora, Infamy toma un evento histórico, pero esta vez no tiene el tinte sobrenatural a priori, aunque sí es muy terrorífico: prácticamente la comunidad japonesa fue encerrada en campos “de concentración” durante la Segunda Guerra, porque la sociedad norteamericana se sintió fuertemente amenazada por esas familias que, con mucho trabajo, habían podido ir integrándose a la comunidad.

Los diez capítulos se mantienen equilibrados en tensión, miedo y misterio. El cast es impecable, se destacan Yuko (Kiki Sukezane), el padre de Chester, Henry (Shingo Usami), y tenemos la participación del entrañable George Takei, encarnando a Yamato-san. La serie logra meternos, con el trabajo de sus personajes, en un mundo cultural complejo y fascinante, que se vincula con otro, también marginal en EE. UU., que tiene una especial relación con el mundo sobrenatural: el latino. El personaje de Luz (Cristina Rodlo), la pareja de Chester, es importante para la trama y el armado del universo. No sé japonés así que no podría decirlo, pero al menos cuando hablan en español, los actores y las actrices lo hacen fehacientemente. Esto puede ser un detalle insignificante pero creo que habla de un cuidado en la construcción del mundo; por lo general las representaciones de comunidades marginales en producciones norteamericanas dejan bastante que desear en este aspecto.

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También la fotografía es increíble -quizá menos impactante que en la primera por la fuerza estética que tenía ese paisaje de nieve infinita- pero contundente y prolijísima. Hay delicadeza en la forma de narrar la historia, la serie se toma su tiempo, presenta bien a los personajes y sus vínculos. También en Infamy aparecen cuestiones de clase, raza y género, tratadas de una manera que puede parecer lateral pero es central, como en la primera. En este sentido The Terror, insisto, es de una delicadeza muy apreciable. No voy a decir mucho más, se van a asustar pero también se van a conmover, la historia es triste aunque los personajes son fuertes, y lo que da miedo no es tanto el fantasma sino los hombres de carne y hueso.