Queer Eye: el show que le devolvió la vida al género reality

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¿Qué tienen en común un policía del sur de los Estados Unidos que votó a Donald Trump en el 2016, un chico transgénero en plena transición, un bombero voluntario que recauda fondos para la estación de su pueblo, una sobreviviente de cáncer de mama en busca de renovar un centro comunitario y las dueñas de un food truck de ribs y salsa picante? En Queer Eye la respuesta es obvia, cinco fabulosos hombres gay que van a ayudarlos a cambiar su vida para siempre.

Queer Eye es la remake de un reality show estrenado en 2003 conocido en ese momento como Queer Eye for the Straight Guy. En 2018 Netflix compró el formato y en principio, implementando algunos cambios superficiales, lo trajo tal cual como lo conocemos ahora. La insistencia sobre la sexualidad de los protagonistas, o los FAB FIVE (fabulosos cinco) como ellos se hacen llamar, no es casual. La convivencia, la tolerancia, la comprensión y la aceptación tanto de los otros como de uno mismo es un lei motiv en el show, y podría decirse uno de sus temas centrales.

A pesar de que en la primera versión los elegidos para la transformación eran exclusivamente hombres heterosexuales, Netflix supo darle una vuelta de tuerca a esta nueva entrega y a partir de la segunda temporada se pueden ver todo tipo de personas, de diferentes sexos, etnias y orientaciones sexuales, recibiendo el tan esperado makeover dado por nuestros protagonistas que viajan por diferentes estados (la primera y segunda temporada transcurren en Atlanta, mientras la tercera y la cuarta temporada por caer suceden en Kansas) repartiendo alegría y estilo. Cada uno de los cinco pone su impronta y su estruendosa personalidad para hacer de la experiencia algo que no sólo cambia la vida del afortunado de turno, sino que traspasa la pantalla y logra conmover al espectador. No voy a mentirles, prepárense para alguna que otra lágrima en más de un episodio.

Queer Eye for the Straight Guy

Sin más preludios, es pertinente hablar de los FAB y sus especialidades. Tenemos a Bobby, el diseñador de interiores, y para algunos el que más trabaja en todo el programa ya que es el encargado de modificar de cimientos a techos los hogares de los elegidos. Después está Karamo, el especialista en cultura, quien consigue a través de un enfoque práctico y muchas veces psicológico cambiar la mentalidad de los protagonistas demostrando que las verdaderas transformaciones comienzan por adentro. Jonathan, experto en arreglo personal, encargado de los nuevos cortes de pelo, los estilos, y de enseñar la importancia de tomarse aunque sea unos minutos para cuidarse a uno mismo día a día. Tan, estilista, que tiene la misión de crear nuevos looks que favorezcan al elegido pero que a la vez le sean cómodos y no modifiquen su esencia. Y por último está Antoni, el chef profesional. La cocina no pareciera tener un lugar trascendental en un cambio tan radical de vida, y sin embargo, resulta extraordinario cómo Antoni la utiliza como medio para proporcionar experiencias nuevas, socializar, o incluso unir a amigos y familia y enriquecer el entorno del protagonista.

Los Fabulosos Cinco son la magia de Queer Eye. A diferencia de la mayoría de los realities de makeovers o transformaciones, en este show el elegido (o el héroe, como se lo bautiza en la jerga del programa) es escuchado constantemente y a rajatabla. ¿Un vestuario que lo favorece no le gusta o le parece demasiado? Se cambia. ¿Hay algún mueble de la casa que quiere absolutamente conservar? Se queda. ¿Se quiere dejar la barba? Se la deja. Los Fab Five trabajan sobre la esencia de la persona a la que están ayudando, incorporan los nuevos cambios en su vida, ponen su grano de arena sin ser invasivos, y de toda esa mezcla consiguen resultados óptimos que van más allá de una nueva TV o un look despampanante. Queer Eye no se queda en lo superficial, sino que muestra los procesos de una transformación mental y emocional en la que no sólo los protagonistas sino también los espectadores se suman al viaje.

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Todos hemos estado ahí, en esos momentos en los que parece que todo en la vida está atascado y sale mal. Cuando la imagen que nos devuelve el espejo no nos convence y no estamos seguros de qué hacer para cambiarla. En eso Queer Eye se destaca. No es un reality convencional, sino uno del que todos podemos aprender algo, y con el que nos vamos a sentir aunque sea algo identificados. Después de todo, a pesar de que nosotros no vamos a tener a cinco gays fabulosos ayudándonos a superarnos y a ser la mejor versión de nosotros mismos, podemos verlos por Netflix a ver si nos dan un empujoncito.

La cuarta temporada de Queer Eye se estrenó el viernes 19 de julio. Seguramente ya esté al aire en este momento cuando lean esta nota. Así que si la idea es aprovechar el estreno, a no dudar. Agarren un buen cuarto de helado, unos pañuelos por las dudas, y a disfrutar.

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