RESEÑA RECAP: The X-Files – S10E01 – My Struggle

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Chris Carter no tiene muchos éxitos. Incluso, se podría decir que su único éxito es “X-Files” o como lo llamamos en Latinoamérica “Los Expedientes Secretos X”. Millenium, serie que en lo personal, aprecié más, lejos estuvo de ser exitosa. Mucho menos el spin-off “The Lone Gunmen” que apenas terminó su única temporada. Ni voy a nombrar el esperpento que fue “Harsh Realm”.
Entonces si, “X-Files”, fue la gran pegada del canoso Carter. Y fue enorme. Algo con lo cual se puede morir orgulloso. La mayoría de las personas no tienen algo así.
Resulta extraño que el productor/guionista no quiera dejar morir en paz a su más notable creación.
Este primer capítulo del reboot (o lo que sea), es de lo más torpe que he visto en materia de dirección, guión y manejo de personajes. Y lo digo siendo fan de las series de Berlanti.

 

Recap

Después de una remembranza de los hechos de la serie original contados en la voz de Mulder (David Duchovny), pasamos a la secuencia de créditos, tambien la original, con la misma música de Mark Snow.
En el capítulo se narran dos líneas de tiempo. Una actual y una en la época de Roswell donde un científico es llevado al desierto de Nuevo México donde se estrelló un platillo volador y un extraterrestre está al borde de la muerte.
En la actualidad, Mulder y Scully (Gillian Anderson) son convocados por un polémico conductor de un webshow llamado Tad O’Malley (Joel McHale, peor que nunca, quédate en las comedias papá). El millonario conductor los lleva a conocer a Sveta (Annet Mahendru) que dice haber sido abducida y embarazada repetidas veces por extraterrestres. Scully, siempre desconfiada, huele una farsa. Mulder, siempre creyente, le dice que le tome una muestra de sangre. Tiene que tener ADN extraterrestre de alguna clase si estuvo embarazada. Scully accede.
Mientras todo esto sucede, las inverosimilitudes vuelan por el aire:

1-

Mulder tiene una discusión con Skinner (Mitch Pilleggi) que es inentendible.
-¿Dónde están los expedientes?
-No sé.
Asi por cinco minutos (spoiler: no están ahí). Un poco de bro-love. Mulder le deja el número de celular porque aparentemente sigue en sus trece de estar recluido como en la segunda e innecesaria película.

2-

Tad lleva a Mulder a un galpón secreto donde le muestran una réplica de nave extraterrestre. Mulder no puede ocultar su erección.

3-

Se nos revela que Scully tuvo una relación romántica con O’Malley (???).

4-

Scully y Mulder tienen el diálogo rosa más tarado y sin timing desde “La Familia Ingalls” en la puerta de la casa de Sveta. Literalmente da vergüenza ajena ver pasar a esos dos buenos actores por ese suplicio. Uno puede sentir que hasta ellos saben lo feo que es todo.

En cinco minutos por reloj, Mulder adivina –no se describirlo de otra manera- que por sobre la conspiración que él siempre investigó, hay otra aún mayor. No son los extraterrestres. Son los humanos usando tecnología extraterrestre para quedarse con todo. Tad, que parecía un fanático de derecha, de repente habla de cómo las corporaciones avariciosas nos quieren matar a todos.

Al otro día Sveta sale en televisión diciendo que O’Malley le pagó para mentir. El programa de O’Malley ya no está en la red, y un grupo paramilitar hace explotar el galpón con el avión. Por si acaso, a la noche, un platillo volador hace explotar a Sveta en su auto.
Mulder se encuentra con Scully en un estacionamiento. Tienen que reunirse con Skinner.
Y llegando al final, vemos al smoking-man diciendo “Tenemos un problema, han reabierto los Expedientes X”.

Fin.

Conclusión

Me cuesta muchísimo pegarle a un show que me gustó tanto. Vivimos con esto. Probablemente Carter no se haya dado cuenta que pasaron 14 años de la serie original y en el medio estuvo “Lost”, “Fringe”, y muchas otras que ya marcaron el camino a nivel argumental.
Reitero, pocas veces vi algo tan torpemente guionado. Anderson, que viene de actuar en “Hannibal” (una de las series mas exquisitas de los últimos años) y Duchovny que protagonizó la excelente “Californication” y está al frente de “Aquarius”, se sienten incómodos y fuera de onda. Casi que se les nota que volvieron para darle una mano a Carter que anda necesitando urgente un equipo de guionistas decente. La adhesión de McHale, con una vibra mucho mas de comediante, es espantosa. Un neo-Mulder sobreactuado al que le dan unas líneas espeluznantes.
Al estilo de “Heroes Reborn”, esta secuela es innecesaria, y temo muchísimo que puedan corregir el camino. Por ahora, el escándalo se lo comen los productores.

Si son fanáticos de la serie original, la van a ver. Pero sepan que esperar.

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