Reseña: Homeland S05E05 – Better Call Saul

Se le puede perdonar a una gran serie un capítulo promedio. No tienen que ser todos excepcionales. La acción trepidante que llevábamos pone freno de mano y los juegos de intrigas y sospechas afloran.

Las series que estoy siguiendo, capítulo a capítulo, en estas semanas son The Walking Dead, The Leftovers y Homeland. Las tres comparten una característica en sus temporadas actuales: han comprimido la línea de tiempo. Todo ocurre en unas pocas horas o días. Casi a la manera de 24. Esta densificación tiene como resultado que las peripecias se agrupan. Al tener múltiples personajes, los capítulos suelen ir hacia adelante como una tromba.

El último de Homeland tiene hechos importantes, pero no va para delante de esa manera. Son pequeños los avances en cuanto a trama. El primero y principal, se da al final del capítulo. Finalmente Carrie se encuentra con Saul. Les llevo dos capítulos enteros arribar a este punto. Quinn sigue sangrando por la herida (literalmente) y solo avanza en un punto y es frente al espectador, puesto que probablemente el siempre lo supo: está dispuesto al sacrificio máximo con tal de proteger a Carrie. Jonas sigue siendo un pavote, al que se le escapa la tortuga. Ni cuando se le escapó Carrie, ni en este capítulo, que se le escapa Quinn, se utilizan recursos muy rebuscados, no son tácticas especiales de la CIA ni poderes mágicos. Simplemente se esconden un poquito y Jonas se rinde.

La trama hackeo está yéndose a cualquier lado. El hacker turco llama a la insurrección frente a la Embajada Rusa en Berlín, con un vídeo en el que se cuida mucho de que no se note donde se filma, por miedo a que lo maten, peeeeeeero en el que se muestra al espía ruso en el prostíbulo, revelando básicamente todo, ya que en ese prostíbulo funciona la central de hackeo. Osea…

El gran avance en cuanto a trama es la confirmación de que diablos pasa con Allison. Ella es la traidora. Ha sido cooptada por los RUSOS MALOS (SRV – osea la vieja KGB). ¿Qué quieren los rusos? Al parecer abrir una brecha entre Dar Adal y Saul. Y tentar a alguno para pasar al lado oscuro. ¿Qué quiere Allison? No me queda claro, aún. Su “handler” (manejador, contacto, no se me ocurre un término en castellano, pero es quien da las ordenes personalmente, aunque se sabe que tiene jefes que le dan órdenes a él) se llama Ivan. Todo parece señalar que Allison e Ivan tienen una relación más allá del deber. Ellos mandaron a matar a Carrie. Allison parece asqueada cuando ve la foto (falsa) de Carrie muerta. ¿Qué le pasa a esta mujer? Es muy interesante el personaje. Hay un conflicto permanente muy bien interpretado por Miranda Otto. Hay nervios, hay simulación. Es la segunda vez que veo un personaje tan bien construido en el año. El otro fue el de Ben Mendelsohn en Bloodline. Ambos comparten, para mí, una característica dual. En la misma actuación, en cada mirada, no se sabe nunca si están o no plenamente en control de las situaciones.

Carrie averigua quien la manda a matar gracias a Astrid, que en una escena francamente ridícula descubre quien es el asesino abatido por Quinn en el correo. Un checheno, con vínculos mafiosos, usualmente utilizado por el SRV.

Ivan, el ruso, nos dice que ya está presentada la trama. Que ahora Dar Adal va empezar a dudar de Saul por sus vínculos con el MOSSAD. Recordemos que en el capítulo anterior, Etai había manifestado a Saul sus reservas en cuanto al cambio de régimen en Siria. El posterior atentado deja a Saul en una posición comprometida. El plan ruso es dejar a Saul como un traidor a la CIA. Se supone que Dar Adal esta atento a los indicios. Y de hecho, en la escena siguiente a que Allison recibiera la orden, aparece un muy atribulado Dar Adal y manda a investigar los movimientos de Saul.

Ahora bien, durante años se nos ha presentado a Dar Adal y a Saul como maestros de espías. De hecho, Dar Adal nos ha sido mostrado como un sujeto temido incluso en las propias filas. El diablo en persona. Jefe de Operaciones Encubiertas, hombre entre las sombras. Hemos visto a ambos ejecutar las acciones más maquiavélicas. No me creo ni por un momento que Allison los esté engañando. Y es más, el guionista tampoco lo cree, por eso pega las escenas donde se planta y se recupera el engaño una atrás de la otra, casi de manera instantánea, acción y reacción, cuando lo lógico hubiera sido dejar madurar el engaño.

Ya les dije: DAR FUCKING ADAL.

Anuncios