RESEÑA: Scream, The TV Series

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Vigila quien llama

En el año 1996, el género del horror languidecía. Entre fines de los 70’s y fines de los 80’s el subgénero slasher había roto todos los esquemas provocando –y sosteniéndose en- el miedo de la clase media americana por el clan Manson y sus copycats. Freddy, Jason y Michael Myers rompían la taquilla y generaban un ingreso importante para sus productores sobre todo con la novedad del VHS. En ese panorama, todo el mundo se subió a esa montaña rusa de explotación del género volviéndolo totalmente ridículo y hasta casi una parodia de sí mismo.

Es así que en 1996, cuando tanto el slasher como el horror estaban en terapia intensiva, un fanático del género como Kevin Williamson se juntó con Wes Craven para darle nueva vida con una película que homenajeaba a sus grandes exponentes. Esa película fue Scream y rompió todos los esquemas reponiéndole aire al horror y abriendo una nueva etapa que a su vez iba a dar paso al terror psicológico del nuevo milenio. Casi 20 años y 3 secuelas después, Dimension (la productora) y los creadores originales junto a un trio de productores/guionistas se subieron a este bondi de las series basadas en películas (Fargo, From Dusk till Dawn, Sleepy Hollow, Bates Motel, Hannibal en algún punto y varias mas) y  decidieron producir una serie de diez capítulos a ver que salía.

 

SERIE: Scream, The TV Series

AÑO: 1995

PRODUCTOR: Dimension Television

 

Nadie te oirá gritar

Emma Duval (Willa Fitzgerald) es una chica buena que no rompe un plato de último año de secundaria que de repente se ve rodeada por una sucesión de tragedias entre las cuales se encuentra el brutal asesinato de una de sus mejores amigas y su novio. Ya desde el vamos la serie empieza con esta clara referencia a la película original. El asesinato de una pareja de adolescentes populares en la casa de la chica, con piscina de fondo y todo. Claro que, al ser esto una serie, como dice a los quince minutos del capítulo Noah (John Karna), el nerd dentro de su grupo de compañeros: en una serie tenes que alargar la trama y compenetrarte con los personajes.

En este punto, Scream se maneja –sorprendentemente- mejor que la primera temporada de The Killing, aunque es cierto que la ayuda mucho la cantidad de episodios. Los guionistas de la remake dinamarquesa se vieron forzados a alargar un misterio por 26 capítulos; Scream solo tiene que hacerlo a lo largo de 10 capítulos, y en ese lapso no es tan complejo mantener la intriga y la pasión del espectador por descubrir al asesino antes de tiempo. Esta situación se repite con maestría en las películas también.

Emma es hija de la médica forense local Maggie Duval (Tracy Middendorf) que tiene un pasado turbio y lleno de puntos negros. Su grupo de amigos lo compone la socially akward Audrey (Bex Taylor Klaus, que curiosamente estuvo en la segunda temporada de The Killing) que esta descubriendo su sexualidad y tiene una relación con Rachel, una de las víctimas; el nombrado Noah –mas amigo de Audrey en realidad- que compone el rol del genio con las computadoras que todas estas series parecen necesitar y será muy útil en la resolución de la trama. También están su novio Will (Connor Weil), y sus amigos populares Jake (Tom Maden) y Brooke (Carlson Young). Todos ellos esconden alguna clase de secreto y serán sospechosos de una u otra manera, así como los “adultos” entre los cuales encontramos al Sheriff Hudson (Jason Wiles, perdido desde sus años en Third Watch como el oficial Boscorelli) y su hijo recién llegado al pueblo Kieran (Amadeus Serafini que no pasa por adolescente ni a palos). Entre los sospechosos se encuentran también el sinuoso profesor de literatura, Seth Branson (Bobby Campo) y hasta el alcalde Quinn Maddox (Bryan Batt).

Los asesinatos y situaciones terroríficas se suceden en el pueblo de Lakewood y el centro de todo parece ser Emma Duval. El pasado de su madre y su novio (el padre de Emma), Kevin Duval, con llamado Brandon James un joven que sufre de una enfermedad similar al síndrome de Proteus el cual dota a su poseedor de deformaciones horribles en el rostro y el resto del cuerpo.

¿Quién está detrás de los horribles y sanguinarios crímenes de Lakewood?

Todos somos sospechosos

Lo realmente interesante de Scream es que mezcla terror, un terror edulcorado y pop, con misterio de manera muy interesante. Por momentos uno olvida que esta viendo una serie (o en el caso de las películas, una película) y se encuentra inmerso en una trama totalmente detectivesca intentando descubrir quien es el asesino y cuales son sus razones. Incluso, si la banda sonora fuera menos siniestra, y no se utilizaran las tomas típicas del cine de terror, se puede argumentar fácilmente que Scream es una película del género policial o thriller, volviendo el límite sobre ‘que es’ el género de horror muy difuso.

Hasta el último capítulo es realmente complicado descubrir quien es el asesino. Las motivaciones se vuelven bastante claras desde el principio porque es imposible en una serie, cuando ya es evidente quien es el protagonista, hacerle creer al espectador que el asesino tiene motivaciones distintas, sería una buena vuelta de tuerca no obstante.

Las críticas hacia Scream vienen por el lado de la actuación mas que nada. Varios de los actores son bastante de madera. En este punto quiero que nos concentremos en los actores que componen a Brooke y a Jake. Son realmente horribles. Estevanez, junto a ellos parece Marlon Brando en sus buenos años.

Carlson Young, la chica que hace de Brooke piensa que está representando a un personaje de Gossip Girl, hace gestitos con las cejas y caidas de ojos que al tercer capítulo resultan totalmente irritantes. Dale tarada, estas pidiendo un café, deja de erotizar la pantalla. Lo de Tom Maden puede ser mas un requerimiento de la producción. Es indudable que hay una intención clara de que todos los personajes recuerden a sus contrapartes de la película original. Emma es una Sydney (Neve Campbell) calcada. Popular pero normal, buena, virginal casi. Brooke es una Tatum (Rose McGowan) del 2015. Y a Maden le tocó bailar con el personaje mas insoportable –y en parte divertido- de aquella película: el estupidisimo Stuart (Matthew Lillard) que será recordado por siempre por su frase: “Peer pressure”. Tal vez en las comparaciones salgan perdiendo por goleada.

Scream esta en Netflix desde hace unas semanas y es una buena opción para un fin de semana lluvioso. Recomiendo mirar un par de capítulos y ver que pasa desde ahí. Por si acaso, cierren con llave.

[PD: ¿A alguien mas le parece realmente inentendible que TRES personas no puedan contener a un salame disfrazado con un cuchillo? ]

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