Color Emoción – Apuntes sobre el color en el cine (Parte 1)

Estos apuntes de trabajo, presentados hoy como artículos, no hubieran podido realizarse sin los siguientes libros:

 

  • Psicología del Color de Eva Heller
  • If its purple its gonna die, de Patti Bellantoni,
  • Cinematography for Directors de Jacqueline B. Frost.

El acorde cromático

Quienes trabajan con colores –  artistas,  diseñadores gráficos, de interiores, arquitectos, diseñadores de moda e industriales, y  hasta terapeutas – saben que efecto producen. Cada profesión trabaja individualmente en sus colores, pero el efecto de los mismos tiene puntos en común.

Conocemos muchos más sentimientos que colores. Por eso cada color puede producir efectos distintos, a menudo contradictorios. Un mismo color actúa en cada ocasión de manera diferente. El mismo rojo puede resultar erótico o brutal, inoportuno o noble. Un mismo verde puede parecer saludable, venenoso, o tranquilizante. Un amarillo, puede ser radiante o hiriente.

American Beauty – Sam Mendes

 

The Sixth Sense – Michael Knight Shyamalan

 

Los efectos varían porque ningún color aparece aislado; cada color está rodeado de otros colores. En un efecto intervienen varios colores: un acorde de colores.

Un acorde cromático se compone de aquellos frecuentemente asociados a un efecto particular. Así, colores iguales se relacionan siempre con sentimientos e impresiones semejantes. Por ejemplo a la algarabía se asocian los mismos colores que la a la actividad y la energía. A la fidelidad, los mismos colores que la confianza. Un acorde cromático no es una combinación accidental de colores, sino un todo inconfundible. Tan importantes como los colores aislados, son los colores asociados. El rojo con el amarillo y el naranja producen un efecto diferente al del rojo combinado con el negro o con el violeta: el efecto del verde con el negro no es el mismo del verde con el azul. El acorde cromático determina el efecto del color principal.

Little Miss Sunshine – Jonathan Dayton y Valerie Faris

 

El contexto determina el efecto.    

Ningún color carece de significado. El efecto de cada color está determinado por su contexto, es decir por su conexión de significados en la cual percibimos el color. El color de una vestimenta se valora de manera diferente que el de una habitación, un alimento o un objeto artístico.

El contexto es el criterio para determinar si un color resulta agradable y correcto, o falso y carente de gusto. Un color puede aparecer en todos los contextos posibles – en el arte, el vestido, los artículos de consumo, la decoración y despierta sentimientos positivos y negativos.

 

Los efectos psicológicos

El color es más que un fenómeno óptico y que un medio técnico. Los teóricos de los colores distinguen entre colores primarios – rojo, amarillo y azul -, colores secundarios – verde, anaranjado y violeta – y mezclas subordinadas – rosa y marrón. También se discute sobre si los llamados colores acromáticos – blanco, negro y gris – son realmente colores, y generalmente se ignoran al dorado y al plateado, aunque, en un sentido psicológico, cada uno de estos trece colores es un color independiente que no puede sustituirse por ningún otro, y todos presentan la misma importancia.

El rosa precede del rojo, pero su efecto es completamente distinto. El gris es una mezcla de blanco y negro, pero produce una impresión diferente a la del blanco y el negro. El naranja está emparentado con el marrón, pero su efecto es completamente distinto.

 

El color en el cine

Uno de las razones por las cuales el color nos influencia, es por un fenómeno llamado resonancia. Carlo Rubbia, premio Nobel de Física de 1984, ha calculado que el ser humano es 1 billón de partes de luz, por cada parte de materia. Explica: “los seres humanos son básicamente luz. Nos vemos a nosotros mismos como materia porque estamos concebidos para ver la naturaleza de partícula de la luz. Como sabemos, la luz tiene dos formas: partícula (sólida) y onda (frecuencia). Sin embargo, somos capaces de sentir la luz porque estamos en resonancia con su forma de onda. De esto es que hablamos cuando relacionamos Rojo – enojo – energía, etc.”

Entonces, nuestra naturaleza perceptiva es incapaz de ver la forma de onda de la luz que afecta nuestra percepción; lo que percibe es su cualidad cromática. La ironía está en que el color impacta en nosotros de maneras que no podemos ver, pero afecta nuestros sentimientos y emociones. Cuando entramos en un espacio rojo, por ejemplo, nuestro cuerpo comienza a resonar con esa onda como una antena. Tal como ocurriría con una nota musical, nuestro cuerpo vibra en “rojo”, físicamente, psicológicamente y emocionalmente.

Cada color nos afecta de manera única. Incluso las mínimas variaciones de un solo color pueden influenciar nuestro comportamiento. Si absorbemos esto, el color puede convertirse en una herramienta poderosa para los cineastas, en la que subliminalmente se pueden agregar capas a una historia; repotenciar e incluso resignificar una situación.

El color es uno de los elementos que rara vez reconoce la audiencia cuando está siendo manipulado. Esta cualidad subliminal puede ser mágica en las manos del Director y del Director de fotografía, pero conlleva un riesgo. Si permanecemos indiferentes o inadvertidos de este potencial esperando ser explotado, dejamos buena parte de nuestras posibilidades narrativas a la suerte. El color continuará resonando, enviando señales, más allá de nuestras intenciones. Es esencial que sepamos lo que estamos haciendo.

Los cineastas deben tener cuidado de no elegir colores basándose solamente en una noción abstracta o intelectual. Si, por ejemplo, se elige el azul para simbolizar esperanza, porque es el color del cielo cuando el sol brilla, puede provocar una reacción no deseada. La audiencia puede responder al azul sintiéndose cansada o incluso melancólica. Por supuesto, depende de que azul se elija. Lo que una persona puede tomar como “azul cielo”, otra persona puede llamarlo “azure”. Los adjetivos para los colores son subjetivos. La experiencia de leer o escuchar una palabra y la sensación física de ver el color aducido no son las mismas.

Fin de la Parte 1. Luego, continuamos.

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