EL CINE QUE NO VIMOS #3

Una columna dedicada a redescubrir esas películas que con el paso del tiempo fueron quedando debajo del radar, y también aquellas menospreciadas al momento de su estreno, pero que hoy nos toca revalorizar por diferentes motivos.

Entre los distintos visionados que seleccioné para esta entrega se encuentra una figurita que tenía pendiente en la filmografía de George A. Romero, y que siempre me había llamado la atención por su particular estilo. Pude hacerme un tiempito para dedicarme a un policial de Sidney Lumet que venía pateando hace rato, pero que al final valió la pena. También volví a un clásico de Armando Bó que no pisaba desde hacía añares, y que me gustó más que la última vez. Me animé a la biopic de Christiane F. para chusmear el cameo de David Bowie, y quedé maravillado con una joyita española de los sesenta que todos deberían ver alguna vez.

Prince of the City

Año:1981 Dirección: Sidney Lumet Producción: Burtt Harris Guion: Sidney Lumet, Jay Presson Allen País: Estados Unidos Duración: 167 minutos

El regreso de Sidney Lumet al policial moralista. Un detective de narcóticos decide trabajar con Asuntos Internos, agentes federales y el Poder Judicial para llevar ante la justicia a cada policía corrupto de su jurisdicción. El entramado, que salta del ámbito urbano a un espacio oficinista, arrastra el clima de paranoia y desengaño que sobrevolaba en los Estados Unidos desde el escándalo del Watergate. Treat Williams alcanza su pico actoral como el infiltrado que ve su vida desmoronarse mientras la investigación se empantana cada vez más. Un fracaso de taquilla cuyo motivo le adjudican a Lumet por no considerar a una estrella de mayor calibre para el rol protagónico, además de la exigencia que impuso para prolongar la duración a casi tres horas.

El extraño viaje

Año:1964 Dirección: Fernando Fernán Gómez Producción: José López Moreno, Francisco Molero Guion: Manuel Ruiz Castillo, Pedro Beltrán País: España Duración: 92 minutos

En un pequeño pueblo ubicado en las afueras de Madrid, comienzan a suceder una serie de hechos sospechosos a partir de la desaparición de un corset en una mercería. Esta perlita española que se mantuvo sepultada durante años serpentea distintos géneros y nunca se tambalea. Tiene un humor atinado, un misterio que se sostiene, un grotesco limitado, y hasta una cuota de drama social que hace presión. Cada integrante de la comunidad logra destacarse a su modo, pero sin duda los hermanos pudientes de Paquita y Venancio (el gran Jesús Franco) se roban todo el show. Aunque se basa en un crimen sin resolver de la época, no deja de ser un claro reflejo de la represión presente en España durante la dictadura franquista. Tan divertida como macabra.

Knightriders

Año:1981 Dirección: George A. Romero Producción: Richard P. Rubinstein Guion: George A. Romero País: Estados Unidos Duración: 145 minutos

Una de las películas más infravaloradas en la obra de George A. Romero. Gracias al reconocimiento obtenido con sus exponentes basados en la temática de los zombis, Romero finalmente pudo concretar su proyecto dedicado a la cultura medieval, aunque fusionado con el submundo contemporáneo de los motoqueros. La historia trata sobre una caravana de caballeros feriantes que presentan ceremonias de combates a lo largo de los Estados Unidos para sustentar y defender su ideología antisistema. Considerada por el propio director como su trabajo más personal, la película refleja el discurso contracultural y el espíritu de independencia que caracteriza a esta agrupación de marginados.

La tentación desnuda

Año:1966 Dirección: Armando Bó Producción: Armando Bó Guion: Armando Bó País: Argentina Duración: 102 minutos

Sandra (la siempre voluptuosa Isabel Sarli) es una mujer intrigante que luego de caerse de un barco se adentra en las selvas del Alto Paraná. Allí conoce a José María (Armando Bó), un religioso ermitaño que le brinda refugio, mientras recita pasajes bíblicos para evitar sucumbir al deseo. Pero en los alrededores, un grupo de peones rurales esperan la oportunidad para disputarse las curvas de Sandra, quien funciona como el símbolo lujurioso que desequilibra la conducta de los lugareños (el paraíso convertido en infierno). Las constantes referencias religiosas (incluye un desenlace surrealista donde interceden las fuerzas de la naturaleza para hacer justicia divina) la convierten en una de las entradas más conceptuales en la filmografía de Bó.

Christiane F.

Año:1981 Dirección: Uli Edel Producción: Bernd Eichinger, Hans Weth Guion: Herman Weigel País: Alemania Duración: 131 minutos

La biopic de Christiane Felscherinow es un relato sumamente angustiante sobre la generación de adolescentes que a mediados de los setenta se volcaron al consumo de heroína, producto de la desatención de los organismos sociales y la creciente ruptura de los núcleos familiares en la Alemania de aquel entonces. En la adaptación de Uli Edel predomina un desarrollo en círculos de los ambientes que frecuentaba Christiane para conseguir sustancias y prostituirse, como la estación ferroviaria de Berlín y la discoteca Sound. Esta narración reiterativa funciona como metáfora de la espiral descendente que experimentan los drogadictos. Las escenas de sexo fueron supervisadas por los padres de los protagonistas, dado que eran menores de edad al momento de la filmación.