Mr. Nobody Against Putin: La voz de los callados

El documental Mr. Nobody Against Putin, de Pavel “Pasha” Talankin y David Borenstein, difundido por la cadena británica BBC, debe verse con la mente muy abierta. Se trata de un material impresionante, comprometido y político en extremo, grabado en secreto por Talankin.

Esta película trata el tema de la propaganda en las escuelas, en particular en Rusia, a partir de la guerra con Ucrania en el año 2022. Abro un paréntesis dado que el término “propaganda”, en el ámbito coloquial, suele utilizarse como sinónimo de “publicidad”. Mientras que este término tiene como finalidad que los receptores del mensaje compren, se suscriban o paguen por diferentes productos y servicios, la “propaganda” tiene un objetivo más profundo, que puede ser que se conozca un movimiento, una línea de pensamiento o un concepto y que los receptores adscriban a ellos; si bien puede tratarse desde difundir cómo cuidar del medio ambiente hasta transmitir ideas religiosas, por lo general se la asocia con la ideología política o, lo que hace un tiempo está de moda decir, adoctrinamiento. Cierro paréntesis.

Pasha trabajó como docente, organizador de actos y realizador de videos en la escuela primaria y secundaria del pueblo de Karabash, en la región rusa de los montes Urales. Abiertamente opositor al gobierno de Vladimir Putin, tenía en su despacho la bandera del movimiento demócrata como una forma de expresar sus ideas; este hecho no le impidió estar bien conceptuado dentro de su ámbito laboral y ser uno de los profesores más queridos por las y los estudiantes que concurrían a esa institución.

Pero todo comenzó a cambiar cuando Rusia entró en guerra con Ucrania, puesto que las altas cúpulas gubernamentales enviaron órdenes a todas las escuelas de promover el sentimiento patriótico ruso entre el alumnado y de esta manera poder conseguir que los próximos a egresar se uniesen al ejército para luchar por su patria. Como encargado de documentar los actos escolares, a Talankin se le encomendó la tarea de registrar en video el nuevo plan educacional, desde cómo cambió la orientación ideológica de las clases hasta la cuasi militarización de los actos escolares y la creación del Movimiento Infantil, una organización escolar pseudo militarizada que inculca a sus integrantes la lealtad y el servicio a la patria. Los registros de Pasha comprenden todo esto, pero el docente decidió ir más allá y grabar mucho más con su cámara. En el documental se suceden entrevistas a sus estudiantes más cercanos, opiniones de colegas que se quejan de los cambios pero que deciden acatarlos por miedo a quedar sin trabajo o, en casos extremos ir presos acusados de traición a la Patria, espada de Damocles con la que vivirá el realizador a partir de su decisión de mostrar estos registros al mundo. El documental finaliza con un texto que explica lo inevitable, Pavel Talankin debió huir en secreto de su país llevando todo el material grabado para que todos sepamos qué está ocurriendo en Rusia.

Es indudable que allí se está viviendo un caso extremo, por eso mismo debemos abordar este material con la mente bien abierta; hay que saber extrapolar lo que cuenta Pasha a realidades más cercanas, lo que ocurre en su país no es muy distinto a lo que se vive en relación con la educación en otros lugares del planeta. No hace falta colocar la vista del otro lado del mapa para darse cuenta de que la bajada de línea en cuanto a temas que pueden o no darse en las aulas es sufrida por las y los docentes en gobiernos presuntamente democráticos que, en la práctica distan mucho de serlo. El avance del autoritarismo en las democracias vulnera a diario los derechos de las y los trabajadores de la educación y muchos viven con miedo sobre qué libros o autores trabajar en las aulas. Es común leer sobre casos de académicos que han sido removidos de sus puestos por denuncias de “adoctrinamiento” cuando la verdadera intención siempre fue desarrollar el pensamiento crítico en las y los estudiantes.

Por esto mismo Mr. Nobody Against Putin aunque sea impresionante, no deja de estar tan cargado de la ideología propagandística que dice denunciar y es aprovechada por los países occidentales para atacar un gobierno que los enfrenta abiertamente. El material no trata el tema de manera universal, no utiliza lo vivido en Karabash para hablar de la persecución a docentes que se sufre en varios lugares del mundo, se queda en la anécdota local y está cargado de golpes bajos que sirven para pegar palos a un gobierno con el que el realizador no está de acuerdo. No busca exponer por qué son incorrectas las causas de la guerra contra Ucrania y profundizar la problemática escolar a partir de ese punto, sólo muestra los efectos lógicos sobre la educación que han ocurrido en cualquier país que ha estado alguna vez en guerra. Esto no quita que en las escuelas rusas se estén viviendo momentos de gran tensión, pero por las fallas que presenta el abordaje temático debe ser visto con mucho cuidado.

Las palabras de Simón Bolívar vienen muy bien en este momento: Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción. Como seres pensantes que somos busquemos siempre más allá de lo que nos muestran, pongamos todo en tela de juicio, tratemos de encontrar múltiples miradas a un mismo tema y saquemos nuestras propias conclusiones. Sólo así se oirá nuestra voz.