La guerra del mañana: un poquito de acá, otro de allá, y mezclar

Extraterrestres, viajes en el tiempo, escenas de guerra, problemas familiares, estudios biológicos y Chris Pratt son los ingredientes con los que Chris McKay nos trae su ópera prima live action después de sus grandes laburos en The Lego Batman movie (2017) y la serie animada Robot Chicken.

La guerra del mañana (The Tomorrow War) arranca en diciembre de 2022 cuando soldados del futuro, más precisamente 2051, advierten sobre una futura guerra contra seres extraterrestres que están llevando a la extinción a la raza humana con el fin de reclutar combatientes. Mientras tanto, Dan Forester (Chris Pratt) es un ex marine que busca empleo como docente de biología, cuando es reclutado para finalmente combatir durante una semana. El tema es que solo regresa el 20%. Ya en el futuro, Dan se encuentra con la coronel Muri Forester (Yvonne Strahovski), su hija, con quien deberá capturar una púa blanca o whitespike (los aliens) hembra, más grandes y violentas, para estudiarlos y encontrar la salvación para la humanidad.

Para empezar, es una película que al verla les puede recordar un compendio de otros films por las diversas ideas prestadas o, mejor dicho, homenajes, quizás. Los extraterrestres recuerdan mucho a los vistos en Starship Troopers (1997, Paul Verhoeven), el combate urbano, las escenas de guerra nos remiten a Battle: Los Angeles (2011, Jonathan Liebesman) o, incluso, en un final dentro de una nave podemos encontrar la influencia de Alien (1979, Ridley Scott). No hay solo homenajes a películas, también surgen guiños a las nuevas generaciones identificadas con juegos como Fornite o Free Fire, o es lo que uno supone. Se puede hilar fino con estos puntos, pero a pesar de ser algo que nos da la sensación de “ya visto”, La guerra del mañana cumple una función clave donde fallan muchas: entretiene.

La película pega el primer golpe al inicio, con mucho gancho nos sitúa en la final del Mundial 2022 en Qatar, donde juegan Brasil y al parecer Estados Unidos (en una reunión futbolera de la 24 se tirarán teorías o argumentos de por qué se eligen estas selecciones), y luego de vendernos la idea, llegado el momento de acción, Chris McKay maneja las secuencias de batalla con fluidez y con solvencia el ocultamiento de los extraterrestres. No estamos en presencia de un tiburón (Jaws, 1975, Steven Spielberg) donde vemos recién al final al bicho, sino que busca generar esa tensión para revelar la apariencia de los antagonistas del espacio exterior.

El guion de Zach Dean intenta dar con un fondo más humano con la familia, al tratar los asuntos inconclusos entre Dan Forester y su padre James (J.K. Simmons), un veterano de Vietnam con bastantes problemas con la ley. Es sabido que muchas veces los problemas no resueltos con tus padres pueden ser replicados en las relaciones con tus hijxs, para deleite del bueno de Freud. Pero bueno, si bien está la intención como que queda medio floja y no llegamos a empatizar demasiado con estas relaciones. Otra falencia más que encuentro son los plantados demasiados obvios y que quitan sorpresa, por ejemplo, con el estudiante fanático y experto en volcanes, o el compañero de guerra con una empresa tecnológica.

Ya que toco el tema de la familia, puedo ir hacia el lado de las interpretaciones. J.K. Simmons cumple como siempre, pero pareciera desperdiciado en un personaje al que no se le da un mayor desarrollo, mientras que Chris Pratt hace de Chris Pratt en Jurassic World. No digo que esté mal, pero es algo ya visto. Quien más logra destacarse en la interpretación es Yvonne Strahovski como la Muri del 2051 .

Primer largometraje con personas reales para Chris McKay, y por lo menos a mí, me gustó. No digo que me voló la cabeza, pero sumando a lo que hizo con Lego Batman y que se dice que dirigirá las películas de Nightwing y el gran Jonny Quest (una de las mejores intro de los dibujos animados viejos ), hay que mantener un ojo puesto en este muchacho.

En fin, con un poco de Alien, otro poquito de Starship Troopers, una cucharada de Battle: Los Angeles, revolvemos con Día de la Independencia y tenemos una película que apunta a entretener y cumple. Veremos si en la secuela o precuela confirmada mantiene el hilo o cae en el olvido.