La Jerusalem argentina: Remembranzas de un pasado que insiste en perdurar

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“La espera de aquella multitud evocaba en cada uno recuerdos lejanos. Cada uno veía la mañana en que abandonó el fosco imperio del zar y veía la llegada a la tierra prometida, a la Jerusalén anunciada en las prédicas de la sinagoga y en las hojas sueltas”. Así imaginó Alberto Gerchunoff la llegada de inmigrantes en su relato de Los gauchos judíos.

En 1889 llegaron los primeros colonos que huían de las persecuciones racistas en la Rusia zarista. Después de varias peripecias llegaron a la Estación Palacios, un simple apeadero en el norte de la provincia de Santa Fe, en medio de la nada. En los primeros tiempos se acomodaron como podían en los galpones ferroviarios. En esos primeros tiempos las inclemencias del clima, el hambre y las enfermedades produjeron muchas muertes entre la población infantil y, además, produjo el éxodo de muchos colonos. Finalmente, los pocos que quedaron se afincaron en la tierra y dieron origen al pueblo de Moises Ville. En sus momentos de esplendor, la localidad llegó a contar entre sus habitantes a unos cuatro mil colonos judíos. Actualmente, integran la comunicad judía de Moises Ville no mucho más de ciento cincuenta personas.

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La Jerusalem argentina, la película co-dirigida por Ivan Cherjovsky y Melina Serber, se sitúa exactamente 125 años después, tomando como disparador narrativo la preparación y festejo del aniversario del pueblo. El film es un documental que muestra el esfuerzo de un pequeño grupo de descendientes de los primeros colonos empeñados en mantener viva la memoria de la presencia judía en este lugar. Hoy representan una pequeña parte de la población.

La cámara se asoma a distintos momentos de la vida cotidiana de algunos personajes del pueblo, a sus casas o a la sinagoga, al colegio judío, al museo, a algún negocio. Con buen tino la mirada no se agota en la vida judía del lugar y así incorpora a la comunidad católica y los integrantes de la Iglesia de los Testigos de Jehová.

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En el film aparecen reiteradamente imágenes de paredes descascaradas, como dando cuenta del paso de los años y de pasados esplendores. Los lugares de reunión comunitarios aparecen casi vacíos, poblados por pocas almas. En el oficio religioso apenas se pueden contar una veintena de personas; en la reunión del comité del Museo Judío unas pocas señoras, en el colegio un puñado de chicos. El pueblo todo aparece como despoblado. La cámara convive con pocos personajes.

El festejo anual del pueblo es la Fiesta de Integración Cultural, donde conviven los bailes típicos judíos con las chacareras, el leicaj con el asado, y la representante de la Fiesta del Choripán del pueblo vecino para competir por el reinado de Moises Ville.

Si bien La Jerusalem argentina es un documental en el cual no aparece la voz del narrador y la figura del director pretende cumplir un papel neutro, los diálogos aparecen claramente sugeridos y, sin embargo, pese a esa intervención, la película se muestra espontánea.

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Iván Cherjovsky es doctor en Antropología y docente. Melina Serber es diseñadora de Imagen y Sonido y también es docente de Historia del Cine Latinoamericano. En 2013 realizó Corea (2013), corto documental sobre la comunidad coreana en Buenos Aires y La movemos, documental sobre una compañía de danza independiente.

Jerusalem argentina es un buen intento para comprender cómo afirmar la propia identidad sin desconocer la existencia del OTRO, a la vez que es un buen ejemplo de la decadencia de la “pampa gringa”.

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