Soul: el existencialismo de Pixar

Estrenada el 11 de octubre de 2020 en el Festival de Cine de Londres, Soul tenía previsto su estreno en salas para junio, pero debido a la pandemia, fue lanzada el 25 de diciembre de 2020 en la plataforma Disney +, donde la pueden encontrar actualmente. Con más de 60 premios recibidos, está nominada en tres categorías en los premios Óscar: mejor película animada, mejor banda sonora y mejor sonido.

Soul está dirigida por Pete Docter, quien dirigió Monsters Inc (2001) Up (2009) e Intensa Mente (2015) y también participó como guionista en las dos primeras entregas de Toy Story.

El film nos narra la historia de Joe Gardner (Jamie Foxx) un profesor de música que sueña con convertirse en un destacado jazzista, pero cuando recibe la oferta de su vida para tocar en la banda de cuarteto de una famosa saxofonista, sufre un accidente y muere. Definitivamente no es el argumento que se espera en una película para niñes, pero Soul es la película mas adulta de Pixar. Si se podía pensar Intensa Mente como una película que mira hacia adentro para entender nuestras emociones, aquí nos encontramos mirando hacia afuera para descubrir cómo encajamos en el mundo. Si hasta este momento no vieron la película, recomiendo que lo hagan y vuelvan a leer la nota después de haberla visto.

Joe aparece en otra dimensión conocida como the great beyond, “el más allá”, pero logra escaparse porque se niega a estar muerto. Al tratar de huir de allí termina en the great before, “el gran antes”, una dimensión donde las almas, previo a llegar a la Tierra, reciben su chispa. Algunas lo hacen en el seminario del “yo” y otras lo consiguen con ayuda de mentores. Es aquí donde Joe conocerá a 22 (Tina Fey), un alma que ha tenido muchos mentores, pero todavía no consiguió su pase a la Tierra. Joe y 22 van a transformarse mutuamente gracias a la relación que entablan.

Soul hace una crítica a la idea de propósito ligada al éxito que nos impone la sociedad. El sentido de la vida, muchas veces, parece centrarse en los logros que vamos acumulando. Por eso, Joe se frustra al ver momentos de su vida, porque no son logros a simple vista, sino momentos cotidianos que vivió. Hay una idea de éxito que depende del reconocimiento de los demás. No necesariamente el reconocimiento de personas particulares, sino de forma colectiva. Lo medimos en la cantidad de seguidores que tenemos, de likes que recibimos, de comentarios que acumulamos. Esto solo en el ámbito social porque podríamos analizar los ámbitos académicos, y ni hablar de los artísticos. De hecho, Joe quiere ser un artista, y como todo artista debe elegir entre un trabajo que le da estabilidad económica o el camino de perseguir su pasión. Está tan preocupado de perseguir su propósito que ignora la dicha del proceso que significa vivir. Así como también las vidas que va tocando en el camino porque, entre tantas profesiones que podía llegar a tener el personaje, Joe es profesor y no cualquier profesor, sino uno que inspira a sus alumnes. Porque Joe tiene muchas más cosas en su vida que tocar el piano.

A lo largo del film se abordan teorías filosóficas como el esencialismo presente en “el gran antes”, donde a las almas les otorgan personalidad. Filósofos griegos creían que nacemos con una esencia, un conjunto de características que nos hace lo que somos y que vivir una buena vida es serle fiel a esa esencia. Por otro lado, los filósofos existencialistas proclamaban que la existencia precede a la esencia, no nacemos con una esencia, sino que primero debemos existir para encontrarla. Somos libres de elegir el camino de nuestras vidas. Las cosas no tienen un significado universal, sino que somos nosotros quienes les damos el significado y el valor a través de nuestras experiencias. Esta segunda teoría es por la cual 22 atraviesa. Cuando por un accidente termina en el cuerpo de Joe, comienza a vivir y experimentar la vida en la Tierra y le asigna a cada uno de esos momentos un significado especial. Existencialismo en acción.

La recreación que se logra de Nueva York es impresionantemente realista. Uno de los aspectos que se destaca de Soul es la iluminación y la importancia que tiene en la historia. Contaron con Bradford Young, director de fotografía de películas como Arrival y Selma, como consultor no solo para hacer la iluminación más cercana a lo real, sino también para saber cómo iluminar los distintos tonos de piel de los personajes afroamericanos. La iluminación funciona como un gran separador entre la Tierra y la otra dimensión. En “el gran antes” la luz es suave y difusa mientras que en el mundo real es compleja creando sombras, contrastes, texturas y una gran cantidad de detalles. El diseño de los personajes también es por completo diferente en ambos lugares. Para la creación de “el gran antes” y los personajes que lo habitan, Docter investigó sobre cómo las diferentes culturas representaban las almas, pero finalmente encontró inspiración en el aerogel, un material de aspecto fantasmagórico, liviano, pero de una gran resistencia ya que podría soportar más de 1000 veces su peso. Así es como 22 y el resto de las almas tienen ese color celeste y aspecto etéreo.

La música cumple un rol fundamental en la película. La banda sonora está compuesta por Trent Reznor y Atticus Ross, usuales colaboradores de David Fincher. Mientras Jon Batiste fue el encargado de componer las piezas de jazz. Sus sesiones se mapearon minuciosamente en las animaciones, lo que les da a las escenas en los clubes de jazz y aulas un verdadero sentido de autenticidad.

Soul con personajes adorables y una animación maravillosa logra hablar sobre la muerte, el significado de la vida, la búsqueda de propósito, la ansiedad existencial y las pasiones que nos movilizan. Funciona como una buena sesión de terapia.