GAME OF THRONES S08E05: THE BELLS

GOTS08E05

Spoilers obvio.

Al final del día, cuando uno se apasiona tanto por un relato, al punto de ver dos o tres veces sus capítulos, leer los libros que los inspiraron y hasta los relatos dentro del mismo universo, empieza a existir una suerte de compromiso emotivo. Amamos u odiamos lo que pasa, más por la empatía que nos generó tal o cual personaje, que por otras cosas.

La indignación que causa la locura de Daenerys puede estar justificada más por el lado emocional que por el racional. Yo sostengo eso, y se entiende por mis líneas que creo que lo que pasó en “The Bells” había sido avisado una y otra vez por la serie. Les digo más, la construcción fue pausada y medida, y llevó 70 capítulos. Nadie “saltó el tiburón”. No apareció un plato volador en el horizonte. Todo lo que pasó es analizable desde la matriz del “presente que replica al pasado” y el “juego de paridades”, del que vengo escribiendo hace años.

Dicho esto, siéntanse a gusto puteando a Benioff, Weiss, Martin y la madre de cada uno de ellos. A mí, por ejemplo, me gustó el final de Lost. Tal vez mi vara esté más baja que la del distinguido lector. Pero veamos de qué estoy hablando.

¿Cómo se construye un genocida? ¿Daenerys simplemente enloquece de un momento a otro y se desata.? No, no es el caso. Aunque siendo una Targaryen podría haber sido el caso y hubiera estado canónicamente bien, sin chistar.

La serie nos habla del pasado, una y mil veces. El más nombrado es, sin dudas, Aerys el Rey loco, padre de Daenerys. Quemaba a sus enemigos y murió a manos de Jaime cuando dio la orden de incendiar Desembarco del Rey. Aerys no se volvió loco de un día para otro. Estuvo de rehén meses (como Cersei) y salió de su cautiverio cambiado. Pero sigamos.

Aegon el conquistador, el Targaryen que decidió conquistar los Siete Reinos, luego de las primeras batallas, voló con su dragón a Harrenhall, el castillo más grande de Westeros, donde se refugiaba Harren el Negro, y pasó esto:

Aegon se presentó ante las puertas de la fortaleza con una bandera de parlamento. Debido a que ambos reyes llevaban junto a ellos a un portaestandarte y a un maestre, aún se recuerda la conversación que mantuvieron:

“— Rendíos ahora —ofreció Aegon— y podréis seguir siendo el señor de las Islas de Hierro. Rendíos ahora, y vuestros hijos vivirán para gobernar después de vos. Tengo ocho mil hombres alrededor de vuestra muralla.

— Me da lo mismo lo que haya alrededor de la muralla —respondió Harren—: es gruesa y robusta.

— Pero no tan alta para que no puedan pasar los dragones. Los dragones vuelan.

— Son de piedra —replicó Harren—, y la piedra no arde.

— Cuando se ponga el sol, será el fin de vuestro linaje —sentenció Aegon. 

Los dragones de los Targaryen, que no fueron obstruidos por las altas murallas de Harrenhal, abrasaron a Harren y a sus hijos en la torre más alta del castillo, terminando con su línea y reinado.

Es decir, el mejor de los Targaryen eliminó a un enemigo que estaba acabado, atacando a Sangre y Fuego. Pista: cuando atacas con dragones, no es precisamente un ataque quirúrgico.

Su hijo, Maegor el Crúel, aplastó la rebelíón de la Fe, de manera tan brutal que el Río Mander corrió rojo sangre por veinte leguas. No contento con eso, decapitó personalmente al Septón Supremo y ejecutó a tres Maestres, aparte de a su hermano Aegon, su dragón Azogue y a su sobrino Viserys.

Hay varias historias como estas, con un Targaryen con sed de sangre. Se nos ha puesto varias veces, en boca de Varys, la frase del Rey Jaeherys el Conciliador:

“Locura y grandeza son dos caras de la misma moneda y cada vez que un Targaryen nace, los dioses lanzan la moneda al aire y el mundo aguanta la respiración para ver de qué lado caerá”

Hasta aquí todas las veces que se nos dijo que esto podía pasar, incluso sin justificación. Ahora veamos lo que nos plantaron:

Allá lejos en la primera temporada, El consejo del Rey Robert Baratheon manda a asesinar a Daenerys. Un mercader de vinos es el encargado de tratar de envenenarla. Cuando lo atrapan, en vez de pasarlo por la espada, lo hace marchar desnudo al paso de un caballo, hasta que muera exhasusto y lastimado. Poco tiempo después y luego de un confuso episodio, en el que a Danerys le roban sus cachorros de dragón, encierra a Doreah y a Xaron Xhoan Daxos, para que mueran de hambre en una bóveda. En Astapor, se consigue el ejército de Inmaculados, a cambio de un dragón, que no solo no paga, sino que pasa por las armas y el fuego a sus vendedores. En Mereen, arrasa con la flota de los esclavistas con sus Dragones. Cuando llega a Westeros, ejecuta a los prisioneros que no hincaron la rodilla.

Sigamos: su hermano la maltrató y abusó de ella. Tuvo que soportar a los salvajes Dothraki, y con una suerte de Síndrome de Estocolmo, terminó enamorada de su captor Khal Drogo. Fue prisionera varias veces, traicionada por sus más cercanos. Mataron a toda su estirpe, y más cerca a sus dos dragones (que considera sus hijos), a Ser Jorah, en la Batalla por Winterfell y a Missandei, su persona más cercana, justo delante de sus narices.

Podemos seguir: cada cosa que le dijo Tyrion que hiciera, en el último tiempo, estuvo mal. Le dijo que fueran por Casterly Rock, y fue un desastre. Le dijo que confiara en Cersei, y la traicionó. Abogó por su hermano Jaime, y este abandonó el Norte. Cuando Tyrion se enteró del secreto de Jon, se lo dijo a Varys, y con este solo acto socavó la autoridad de Daenerys. De todo esto se da cuenta, claramente. Y, es más, lo último que dice es “Si suenan las campanas, quiere decir que se rindieron. Suspendan el ataque”. Ahora bien: ¿ Podemos confiar en él?

Ni la historia pasada, ni la reciente, ni el diseño del personaje, descartaban de plano la posibilidad de lo que sucedió en el capítulo. Ni en el libro, ni en las novelas. Si algo se plantó hace 25 capítulos, podemos considerarlo bien hecho. No hay buenos y malos claros en Canción de Hielo y Fuego. No es todo Negro o Blanco. En ese gris estamos.

Y dicho sea de paso: Cersei fue un personaje abominable casi toda la serie. Es un acto bastante notable, de narrativa, que ahora tengamos pena por como termina su recorrido.

Todo empieza con Varys, al que vemos interactuar con uno de sus pajaritos. Está escribiendo cartas, presumiblemente, a todas las casas grandes que queden de Poniente. Si hacemos cuentas, no quedan muchas. No obstante, Varys está jugado y ya no teme su destino. Daenerys lo ejecuta de manera brutal. Tiene un momento, un adiós con Tyrion, en que ambos se muestran respeto. Tyrion, incluso, mediante contacto físico.

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Jon y Daenerys ya están separados. Jon no puede conciliar, al parecer, no se vocaliza, el tema de acostarse con su tía. Daenerys incluso en este momento le da la oportunidad de volver a ser lo que eran, y el la rechaza.

Lo que sigue, es la batalla. Se desata el poder del dragón. Solo uno bastaba al parecer. La clave está en el pedido de Tyrion, de la que ya hablé “Si suenan las campanas…” Y las campanas sonaron. Y sin ninguna duda se rindieron los capas rojas y el ejercito Lannister. Y Daenerys tomó la decisión de llevar adelante el exterminio total, no solo de los soldados enemigos, sino de la población civil, a quien considera parte del problema. Y sospecho que justamente lo hace en desafío a las palabras de los hombres listos de los que le hablaba Olenna Tyrrell. Solo se recuerda una parte de ese diálogo, la que termina con “Sé un dragón”, pero el mismo fue más largo, y en dos partes:

Daenerys
No estoy aquí para ser la Reina de las cenizas

Olenna
Eso suena muy lindo. Por supuesto, no hubo Reina más amada que mi nieta. La gente común la adoraba. Los nobles la adoraban. ¿Sabe que queda de ella ahora?. Cenizas.

Daenerys
Traeremos la paz a Westeros

Olenna
¿Paz? ¿Piensas que eso tuvimos en el reinado de tu padre? ¿O en el de su padre? La paz nunca dura, querida. ¿Tomarías un consejo de una mujer ya vieja? Tu mano… es un hombre inteligente. Conocí muchos hombres inteligentes. Los sobreviví a todos. ¿cómo lo hice?. Los ignoré a todos.  Los señores de Westeros son ovejas. ¿Usted es una oveja? No. Es un dragón. Sea un dragón

Olenna se refería a Tyrion, por supuesto. De hecho, Olenna muere por un error estratégico de Tyrion. En términos absolutos, Daenerys dejó de escucharlo y ganó.

Todos lo vimos. El poder de un gran dragón fue implacable, e inobjetable. La flota de Hierro y la Compañia Dorada aniquiladas en segundos. Esto fue decisivo, pero lo importante paso antes y después.

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Antes de la batalla Tyrion traiciona a Daenerys y salva a Jaime. Este capítulo es un juego de paridades. Monstruo / Humano. Usualmente los humanos, fueron monstruos antes. Y los monstruos, pueden tener rasgos de humanidad.

En imagen, está ejemplificado por el Cleganebowl. Sandor y Gregor. La Montaña es, desde todo punto de vista, un monstruo (muy parecido a Darth Vader). Sandor fue considerado durante mucho tiempo un monstruo. Su cara no cambió, pero el sí.  Jaime y Tyrion, son monstruos opuestos. Un asesino incestuoso, aunque bien parecido. Un enano con la cara desfigurada, aunque con valores y piedad. Las reinas intercambian roles. Cersei era un monstruo, que voló el Septón de Baelor con todo el mundo adentro, cumpliendo su destino, parecido al de Aerys. Hoy solo quiere que su hijo viva. Daenerys, liberadora de esclavos, hoy convertida en genocida. Arya, antes asesina sin piedad, recibe el consejo que le cambia la vida. Es el Perro quien la libera. Y de allí su agradecimiento. Cambia su pulsión asesina, por la necesidad de salvar. Dan un paso atrás en su carrera para convertirse en un monstruo. Ella no quiere ser una Lady. Él nunca quiso ser un Ser. Su destino estaba atado desde antes que se cruzaran en el camino.

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Jon Snow y Gusano Gris, ambos guerreros valerosos, fieles a la reina, dan pasos opuestos. Gusano Gris se convierte en monstruo. Jon Snow mantiene sus valores intactos. Se retira de la ciudad, cuando empieza la matanza de ciudadanos y soldados rendidos.

Jaime, quien se suponía debía cumplir su destino matando a Cersei, asesina en cambio a su contraparte: Euron Greyjoy. Euron es un monstruo. Un villano sin matices que tiene una muerte sin matices ni ceremonias. Llega a verbalizar algo de lo que hablamos. Adelantó allí que Jaime no mataría finalmente a Cersei, pero que su destino de replicarse a sí mismo, matando a quien “se folla a la reina” está cumplido. No estoy muy conforme con esta paridad, pero conscientes de que no iba a quedar claro, lo tuvieron que decir en voz alta. El juego de réplicas existe, y se da de maneras extrañas. Y si son muy extrañas, lo gritamos para que se entienda.

Finalmente, Cersei y Jaime mueren por el desplome de la Fortaleza Roja, simbolizado el peso del Reino que se derrumba. Trataron de escapar y vivir su amor en libertad, en un bote conseguido por Ser Davos, a pedido de Tyrion. Allí, en las bóvedas de Desembarco del Rey, rodeados de cráneos de viejos dragones, mueren dos de los personajes más interesantes de la Canción de Hielo y Fuego. No iniciaron esta guerra, pero la terminaron juntos. Un final a la medida de lo enormes que son estos personajes, es que no mueren mediante la mano de nadie, sino por la hecatombe que ocasiona Drogon.

GBYE

Arya parece morir dos veces. Y dos veces se salva, solo para observar el horror de la guerra. En una imagen que parece inspirada en Hiroshima, ve a una madre y a su hija que murieron abrazadas, bajo el fuego del dragón. Las campanas habían sonado. Es una matanza criminal. Ella ya ajustó las cuentas con su vieja lista. Pero al parecer está armando una nueva, con un solo nombre.

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Jon, como habíamos analizado, no tiene una motivación en esta guerra. Solo es una cuestión de honor. No ama a Daenerys. No quiere el trono. Arriesgo que su destino es el Norte, con Tormund y Ghost y Bran. Más allá de los Siete Reinos, y lejos por siempre del Juego de Tronos.

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