Peaky Blinders: El hombre inmortal

Peaky Blinders fue una de las series icónicas de la era dorada de las plataformas de streaming. A lo largo de 6 temporadas emitidas entre 2013 y 2022, Tommy Shelby y sus Peaky Blinders fueron un fenómeno más allá de las pantallas, porque sus características boinas, elegantes trajes, sobretodos y cortes de pelo degradados fueron adoptados por muchos en las calles.
Y, como todo fenómeno, tuvo su final. Para refrescar la memoria, pueden leer la reseña acá.
Y, como todo fenómeno, llegó una película a modo de final del final. ¿Alguien se acuerda de El Camino: Una película de Breaking Bad (2019, Vince Gilligan)?

Peaky Blinders: El hombre inmortal toma el nombre del libro que Tommy Shelby (Cillian Murphy) escribe sobre su historia, sus memorias. Un Tommy recluido en su mansión del campo, aislado del mundo, solo con la compañía del fiel Johnny Dogs (Packy Lee) y lidiando con sus demonios, es decir, las muertes en la familia, especialmente la de Arthur. Repasemos: en la serie perdieron la vida la tía Polly Gray, el hermano John, en manos de la mafia italiana, mientras que Tommy tuvo que matar al primo Michael Gray por traición y, por la misma razón, aunque de manera involuntaria, exilió al hermano menor, Finn. Por lo que sabemos en la película, estas muertes también afectaron a Arthur, por lo que se sumió aún más en sus adicciones y perdió el control hasta hallar su triste final. No voy a explicar el cómo para no spoilear, pero se supo que Paul Anderson, el actor que dio vida a Arthur Shelby, lidia con los mismos problemas que su personaje, razón por la que no fue convocado para el film.
Si la serie abarcó de 1919 a 1933, la película nos ubica en 1940, en plena Segunda Guerra Mundial y en el auge de los bombardeos alemanes sobre Gran Bretaña. Los nazis urden un plan para aplastar la economía británica introduciendo millones de libras esterlinas falsas. Al frente de este plan para ganar la guerra está el colaboracionista Beckett (Tim Roth), quien cuenta con la ayuda de Duke Shelby (Barry Keoghan), alejado de su padre y ahora líder de los Peaky Blinders. Bajo la dirección de Duke, los Peaky aprovechan el bombardeo de una fábrica en Birmingham, donde mueren mujeres obreras, para saquear los despojos; además, roban armamento para las tropas y medicinas de los hospitales. Imparten el miedo en una sociedad ya aterrorizada por la guerra.

Tommy debe volver para poner las cosas en orden con su hijo, consigo mismo, sus fantasmas, los Peaky, y salvar a Gran Bretaña de la destrucción para así ganar la guerra. En la primera hora de película intentan persuadirlo su hermana Ada (Sophie Rundle) y Kaulo (Rebecca Ferguson), gitana y gemela de la exmujer de Tommy y madre de Duke. Si el primer personaje lo ata a la familia, el segundo lo sumerge en lo esotérico, tan presente en la última temporada.
Desde mi punto de vista, la primera hora se estira demasiado y el incidente que lo empuja a actuar (otra tragedia familiar) debiera ocurrir en los primeros quince minutos.
En la última hora ocurre lo contrario. Va muy a las apuradas, volviéndose una película de acción. Siento que se perdió la esencia de lo que fue la serie y toda esa trama contra los nazis termina algo caricaturizada. Especialmente porque el personaje de Tim Roth, Beckett, termina siendo bastante plano. Es malo porque es malo y listo, a pesar del gran trabajo del actor, que hace lo que puede. En este punto me pregunto por qué no se trajo o se siguió en la línea planteada por el personaje de la serie Oswald Mosley, nazi británico y antagonista de Tommy, que no tuvo un cierre en esa última temporada.

Lo mejor de la película está en las actuaciones de Murphy, Keoghan y Roth, que al menos dan matices a sus personajes, porque muchos diálogos del guion terminan siendo repetitivos y remarcando información una y otra vez, sobreexplicando lo que pasó o va a pasar.
Más allá de todo esto, me atrevo a decir que Peaky Blinders: El hombre inmortal termina siendo un buen final para el personaje de Tommy Shelby, no así para la serie. Pero, por lo que se sabe, se viene una serie secuela con Duke Shelby de protagonista y cuya historia se desarrollará en la Birmingham de 1954, es decir, en un país sumido en las consecuencias de una larga y dura guerra. Quizás en esa serie se comiencen a responder muchas preguntas, quizás vuelvan antagonistas o surjan nuevos, porque si hay algo que me quedó picando de la última temporada es el exilio de Finn Shelby, el menor de los hermanos, que juró vengarse de Duke. ¿Será esa la trama principal? ¿Una guerra civil de Peaky Blinders? Veremos.



