Reseña: Welcome to Derry

Quien lee a Stephen King sabe que las historias de sus libros se mueven, en general, dentro de un mismo universo conectado. Es un guiño entre el autor y sus seguidores más fieles, a quienes llama sus “lectores constantes”. Aunque a la hora de trasladar ese universo a la pantalla chica le costó hacer pie, ahora con It: Welcome to Derry el panorama parece cambiar bajo la dirección de Andy Muschietti.
Welcome to Derry, como bien lo indica su título, nos sumerge en la vida del pueblo maldito creado por King, el lugar donde “Eso” duerme y despierta cada 27 años para alimentarse del miedo, devorar niños y funcionar como catalizador del odio y el mal de la sociedad.

Con Andy Muschietti a la cabeza y su hermana Bárbara en la producción, la serie sigue el hilo dejado por las películas y se desarrolla en 1962, cuando un nuevo grupo de “perdedores” deberá enfrentar sus miedos y a “Eso”, encabezados por Mike Hanlon, padre del Mike que conocemos en los films.
Sin entrar en spoilers, la trama no se limita únicamente a niños que enfrentan a “Eso”. Hay varias capas narrativas que enriquecen la historia: por un lado, militares que buscan utilizar a “Eso” como arma en el contexto de la Guerra Fría; por otro, una sociedad secreta de nativos americanos que se encarga de que “Eso” no salga de Derry, expandiendo la mitología de la criatura; y, por último, el caso de un hombre inocente culpado por el color de su piel, porque el racismo también es un catalizador del mal, y más aún en 1962, en plena lucha de Martin Luther King por poner fin a la segregación racial que desembocaría en la Ley de Derechos Civiles.

La serie conecta muy bien con las películas e incluye flashbacks a 1935 y 1908, años en los que It despertó para alimentarse y sembrar el mal. Para quienes leyeron el libro o vieron las películas (aunque acá solo se mencionan), en esos años Derry quedó marcada por tragedias como la ranchada que culminó con la masacre de la pandilla Bradley y el incendio de la fábrica de hierro Kitchener, donde durante Pascuas murieron calcinadas 108 personas, entre ellas 88 niños que recolectaban huevos.
Y esas no son las únicas conexiones. Al comienzo hablamos del universo compartido de Stephen King, y en Derry aparece Dick Hallorann, personaje emblemático de El resplandor y su secuela Doctor Sueño, quien enseña a Danny Torrance a usar su don, al que llama “resplandor”, que, para simplificarlo, es una mezcla de telepatía y la capacidad de ver muertos, como el pibe de Sexto sentido (M. Night Shyamalan, 1999). También hay referencias a la prisión de Shawshank, escenario clave tanto en Sueños de libertad como en la serie Castle Rock (2018-2019).

El nivel de producción es excelente y se percibe en cada detalle de la ambientación de Derry, con esos lugares reconocibles de los libros y la atmósfera densa y turbia que transmiten sus habitantes. Porque “Eso” solo puede operar y mantenerse gracias a una comunidad que, frente al mal, mira para otro lado, prefiere olvidar y así permite que el ciclo se repita cada 27 años. Sí, suena demasiado parecido a lo que pasó acá y en otros países latinoamericanos durante las dictaduras: “algo habrán hecho”.
Pero si hay algo que se destaca por encima de todo es el trabajo de Bill Skarsgård como Pennywise, lo que lo convierte, quizás, en el mejor villano de este siglo.
Y esto es apenas la punta del ovillo de un universo que promete expandirse: se habla de una precuela de El resplandor, una serie de La Torre Oscura, y ya se encuentra en posproducción una adaptación de Carrie. Además, están confirmadas una temporada dos, que abordará el ciclo de “Eso” en 1935, y una temporada tres centrada en el de 1908. Por todo esto, me animo a decir que Stephen King ya puede llamar a sus seguidores más fieles “televidentes constantes”.



