The Adults: los años pasan para todos

Eric (Michael Cera) vuelve a su ciudad natal luego de tres años. Al reencontrarse con sus hermanas menores, se revela que la comunicación entre él y ellas no es del todo sólida, y la relación que tenían cuando eran chicos, en gran medida, se ha perdido. En paralelo a esto, Eric se muestra como un gran jugador de póker en reuniones con viejos amigos, lo cual da la pauta de que es un personaje con una capacidad notable para la mentira.
The Adults funciona como un coming-of-age a contra horario, en donde el personaje que crece y deja atrás una visión infantil del mundo tiene más de treinta años. No hay mucha información sobre la vida de Eric, y esto es una constante en la película, ya que más allá de algún diálogo sobre una expareja de Rachel (Hannah Gross) o la vida universitaria de Maggie (Sophia Lillis), lo que podemos saber (o suponer) sobre los personajes es aquello que vemos.

La sutileza funciona como recurso principal para narrar los vaivenes de los personajes, por ejemplo: la construcción sobre la infancia de los hermanos se da mediante un recurso recurrente en la película; actuaciones, bailes y alteraciones en la voz propias de un juego de niños. Eric cambia la voz muchas veces durante la película, como si quisiera volver a ser aquel personaje imaginario al que daba vida años atrás. Así, de a poco, se dilucida el conflicto central del film: el inevitable paso del tiempo.
La primera vez que los hermanos están juntos sucede en un bar, y la forma en la que se posicionan (Eric por un lado y sus hermanas en el otro) determina la dinámica familiar que va a repetirse durante toda la película. Eric no es la persona que era, y descuidó mucho la relación con sus hermanas. Por consiguiente, ellas quedaron mucho más unidas entre sí. El enfrentamiento no se da solamente desde lo intelectual/sentimental, sino también desde lo físico, y esto se ve reflejado en la forma en la que los personajes se distribuyen en el espacio.

Por otro lado, su relación con la mentira se ve desde la primera escena, en la que decide utilizar como excusa a un viejo amigo para no ver a sus hermanas, y viceversa. Luego de esto, Eric decide juntarse a jugar al póker con unos viejos conocidos. Desde aquí se traba la relación entre la mentira y el póker, que funcionará como un símbolo constante. Sobre el último tercio de la película, Eric gana mucho dinero jugando, pero rápidamente alguien lo asalta y se lo roba. Esta situación, que podría leerse como un acto del destino injustificado, es la señal inequívoca para que Eric deje de evitar los problemas que tiene con sus hermanas y enmiende las cosas de una vez por todas.
The Adults se configura como un retrato de la complejidad que pueden llegar a abarcar las relaciones fraternales durante los años, y de cómo la adultez significa un proceso muy alejado a la niñez. El guionista y director Dustin Guy Defa sabe que tiene tres actores muy competentes al frente de su película, lo cual permite centrar la atención del espectador en ellos mientras narra sutilmente los conflictos de sus personajes de forma efectiva.



