Cuando Caetano le pifió – Crítica de “Mala”

Todos le podemos pifiar y así lo demostró Caetano en 2013 con Mala.
En Mala, Rosario es una mujer que brinda un servicio de sicariato a otras mujeres cuyos maridos les dificultan la vida. Al finalizar uno de sus trabajos, Rosario es atrapada por la policía para luego ser liberada por una mujer con contactos en el medio que necesita de sus servicios y a la vez posee un caleidoscopio que pertenece a Rosario y parece ser de gran importancia para ella.
Una cámara por momentos desprolija, un sonido deficiente, actuaciones flojas, una pretensión palpable, una complejidad innecesaria y un intento de una dirección un tanto exótica que solo empeora el resultado final, sumado a problemas de credibilidad, contradicciones y guion. Todo esto hace que Mala se parezca más a una película de estudiante que a la de un realizador con buenas películas detrás como lo es Caetano.
El problema no es que sea pretenciosa, sino que en su pretensión no posee un sustento que justifique su dificultad para entender algunos hechos, el espectador debe reconstruir los baches de la historia más por sus propios medios que por las herramientas que le son dadas en la película, sobretodo porque las mismas herramientas entran en contradicción (explicado en detalle en el siguiente párrafo-spoiler).

 

(PARRAFO-SPOILER)
Cada una de las diferentes caracterizaciones que usa Rosario para cometer su crimen es personificada por una actriz diferente en la película, esto lo entendemos ya que los detalles, para reconstruir el hecho de que todas en realidad son Rosario, están presentados. Un problema grande con respecto a esto se da entre las ultimas 2 escenas de la película, donde se genera una confusión con un movimiento de cuello notoriamente similar hecho entre la ultima personificación de Rosario y el personaje de Juana Viale, lo que (siguiendo las reglas anteriores de la película) debería significarnos que el personaje de Viale es una caracterización mas de la Rosario disfrazada, pero esto no sería posible ya que una de esas Rosarios y Juana Viale compartieron escenas previamente en la película. ¿Suena confuso? ya ves por dónde va la mano.

(FIN DEL PARRAFO-SPOILER)

 

En cuanto al sonido, los problemas vienen no solo en cuanto a la distribución del volumen de los distintos elementos sonoros, sino también en 2 errores muy notorios sobre el principio de la película, primero en la escena de la plaza cuando contratan a Rosario, donde el audio del teléfono y del personaje en pantalla claramente están pensados para pisarse, cosa que no sucede, lo que provoca que uno de los personajes repita sin sentido una misma palabra como si la persona del teléfono la estuviera interrumpiendo (cosa que no sucede y se nota), y segundo cuando Rosario mata a los policías en la escena siguiente a la de la plaza, como si la escena de “acción” no fuera lo suficientemente poco dinámica y creíble, se hacen presentes unos efectos de sonido muy genéricos donde casi es posible imaginarse a la persona haciendo el foley de lo que se escucha.
En cuanto al guion, si bien tiene un buen arranque, a lo largo de la película las motivaciones en algunos momentos no son claras, lo que deriva en acciones que se sienten forzadas o injustificadas, similar con los diálogos.
Por todo lo anteriormente dicho, es difícil recomendar Mala. Sorprende cómo un director con algunos trabajos tan memorables, brinde un trabajo tan olvidable. En vez de gastar 90 minutos en Mala, mirate de nuevo “Un oso rojo” o “Pizza, birra, faso” que la vas a pasar mejor.

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